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« en: Junio 11, 2006, 08:34:33 » |
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Arqueando mi cintura para que mis nalgas quedaran más alto, abràun poco las piernas, imagino que en esa posición la parejita que nos veÃÂa, podÃÂan ver con claridad mi vagina y mi ano, ya que solamente nos separaba un metro de distancia aproximadamente
Esto que les contaré sucedió hace algún tiempo cuando aún vivÃa en mi querido Monterrey, México. Los fines de semana nos encantaba ir de paseo a mi novio y a mi por el rÃo "La Silla", caminábamos conversando desde un lugar llamado "Parque Tolteca" hasta el "Infonavit La Joya", algunos dos o tres kilómetros entre un sitio y otro. Lo que nos atraÃa era el buscar a otras parejas de enamorados y escondernos para verlos cuando tenÃan relaciones sexuales, algunas ocasiones nos descubrÃan, pero al ver que también éramos una pareja, simulábamos que buscábamos un sitio discreto igual que ellos y no habÃa problema. Una experiencia que recuerdo mucho, cierta ocasión estábamos a la orilla del rÃo sentados e en medio de algunos árboles grandes, ahà se encontraban unos matorrales que nos ocultaban de la vereda, nosotros veÃamos a quienes pasaban por ahà sin ser vistos, esa ocasión vimos que venÃa una pareja de jóvenes, caminaban muy despacio y se detenÃan por momentos para besarse, volteaban hacia todos lados, quizás para cerciorarse que nadie los veÃa, de pronto bajaron al sitio donde estábamos, pero se sentaron del otro lado de uno de los árboles donde nos encontrábamos, nos miramos mi novio y yo, pensamos que nos descubrirÃan y se irÃan a otro sitio, pero por fortuna, ellos no se percataron de nuestra presencia y empezaron a acariciarse, nosotros no hicimos nada de ruido, tratábamos que nuestra respiración no nos fuera a delatar. Se recostaron sobre el árbol opuesto al que nos encontrábamos nosotros, en medio de los matorrales podÃamos verlos sin que nos vieran, la chica se recostó sobre la camisa que el puso sobre la hierba, poco a poco le besaba el cuello y con la blusa blanca desabotonada le mamaba las tetas, ella suspiraba y se quejaba dulcemente cuando él le pasaba la punta de la lengua sobre los pezones. De pronto él se puso de pie y se bajó el pantalón hasta las rodillas, se le veÃan unas nalgas hermosas, duras, redondas y muy varoniles, le pidió que se la mamara, lo cual ella no quiso hacer, él se puso de rodillas le levantó la falda y al quitarle la pantaleta ella levantó las piernas, mi novio abrió mucho sus ojos al ver ese par de labios vaginales, mordiéndose el labio inferior me dio a entender que lo tenÃa bien cachondo esa vista que tenÃamos. El joven le subió las piernas hasta los hombros y le empezó a lamer su cosita, ella suspiraba y jadeaba cada vez más, con sus manos lo tomaba de la nuca y lo empujaba más hacia ella, sus jadeos eran cada vez más fuertes.. (temÃa que si alguien pasaba en ese momento por ahÃ, los podÃa escuchar y descubrirnos a todos) ella tuvo un orgasmo tremendo, se estremecÃa y apretaba aún más el rostro de su novio sobre su panochita. De pronto el la volteó y la puso en posición "de perrito", de una sola estocada le metió el tremendo miembro que poseÃa, ella se empujaba hacia atrás y sus nalgas chocaban en el vientre del hombre, se le veÃan hermosas las nalgas a aquel joven cada vez que hacÃa fuerza para penetrar más a su novia se le contraÃan lo cual me imaginaba que asà se le hacÃan las nalgas a mi novio cada vez que me la metÃa hasta el fondo de mi sexo.... Asà siguieron por algunos minutos hasta que él terminó en una eyaculación prolongada. Ya para ese momento estaba muy mojada y dos dedos de mi novio jugueteaban con mi vagina, hice un movimiento para quitarme la tanga que llevaba puesta e hice un poco de ruido, la pareja se dio cuenta de ello y mi novio me abrazó y nos besamos, de reojo vi como ellos nos estaban viendo, él le hizo una seña de silencio con su dedo sobre sus labios y ella sonreÃa. Mi novio me empezó a dar una chupada de antologÃa, levanté las piernas y él me pasaba su lengua desde donde termina mi espalda hasta mi monte de venus, me sentÃa en el cielo cuando él se detenÃa en mi clÃtoris y posteriormente se detenÃa en mi ano, sentÃa unas ganas enormes de ser penetrada, pero primero le tenÃa que dar gusto a mi novio también. El se volteó boca arriba y yo inclinada sobre su miembro me lo pasaba desde la punta de mis labios hasta mi garganta, lo más profundo que podÃa y me excitaba aún más el saber que estábamos siendo observados, me incliné aún más, arqueando mi cintura para que mis nalgas quedaran más alto, abrà un poco las piernas, imagino que en esa posición la parejita que nos veÃa, podÃan ver con claridad mi vagina y mi ano, ya que solamente nos separaba un metro de distancia aproximadamente, mi novio de reojo también los veÃa y disfrutaba esa situación, yo lo notaba con las contracciones que hacÃa en su miembro, el cual parecÃa un pedazo de piedra, estaba durÃsimo. Nos cambiamos de posición, nuestras piernas apuntaban hacia el árbol donde se encontraban "nuestros amigos" me senté sobre ese magnifico miembro y poco a poco fui disfrutando como se introducÃa hasta el fondo de mi vagina, inicié un sube y baja cada vez más rápido, me recosté sobre el pecho de mi novio y él me tomaba de la cadera subiendo y bajando mis nalgas con fuerza, uno de sus dedos se introdujo totalmente en mi ano haciéndome tener un orgasmo larguÃsimo, mi ano le presionaba el dedo y él contraÃa aún más su pene dentro de mi, haciéndome sentir en las nubes. Asà estuvimos un buen rato, hasta que el pene ya flácido salió por si solo de mi satisfecha vagina, acompañado de una gran cantidad de semen que se depositó sobre su vientre. En ese momento escuchamos unos leves ruidos de hojas secas cuando son pisadas, la parejita se retiraba tratando de pasar inadvertida. Nos vestimos y nos retiramos de ese sitio, ya casi caÃa la noche.
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