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« en: Junio 07, 2006, 08:33:01 » |
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Hola, y gracias por permitirme escribirte por este correo, de verdad que soy de lo mas burra en esto del internet...
a pesar de ser muy joven, he vivido muchas cosas, antes me daba miedo compartirlas, y hasta me avergonzaba, hace poco descubrà esta net, gracias a un amigo de la oficina donde recien he empezado a trabajar,al leer las historias me sentà mas en confianza, y ahora tengo el valor de contar la experiencia mas rara que que tenido, espero la publiques y te guste, asà luego podre contarte mas de mi acelerada vida sexual... ahi va mi relato...Bueno, nombre es Sandra, soy de Perú y acabo de cumplir los 18 años, soy bajita (1.55), muy blanca, de ojitos verdes y pelo castaño claro, muy delgada, tengo senos pequeños, pero lindos y bueno, mi punto fuerte, y según todos los que me conocen, un culo lindo, durito, parado... lo cuido mucho saben, es la parte de mi cuerpo que mas me gusta... Okay, todo comienza hace 6 años, tenÃa 12 ,un domingo fui con mis padres a un almuerzo campestre, en una hacienda en las afueras de Piura, toda la tarde lo pase de lo mas aburrida, me fui a dar vueltas por ahi, no se como llegué hasta unas caballerizas, escuché voces y me acerqué despacio, cuan grande fue mi sorpresa al ver a dos muchachos tirarse de lo mas contentos a una burrita, ver esto me asustó, pero la curiosidad pudo mas, y me quedé viendo la escena... hasta el final, esta experiencia me dejo una rara sensación, fue la primera vez que le vi el pene a un hombre, digamos que esas imágenes jamás se borraron de mi mente...Un año después, y de nuevo por curiosa, fui testigo de otro hecho, sorprendà a mi tÃa, la hermana menor de mi madre, en tremenda culeada con el novio, si, este la tenia ensartada por el culo, él no se percató de mi, ella, que estaba en pleno orgasmo, me miró, hizo un gesto pÃcaro, y me hizo una señal para que me fuera, me alejé un poco, pero desde luego que vi todo, sin darme cuenta, me empecé a tocar, y por primera vez sentà lo rico que era tocarse... DÃas después, mi tÃa me habló, me pidió que no comentara con nadie lo que habÃa visto, y que quedaba en deuda conmigo, que me debÃa una...Unos meses después, ya habÃa cumplido los catorce, cuando papá apareció en la casa con un "cachorrito" de gran danés, y lo digo asi, por que a los 5 meses ese monstruo parecÃa un pastor alemán, hermoso, gris oscuro casi negro, pura fibra, una cabellera brillante, y una bocota de la que emanaba abundante saliva, no se pero desde que lo vi me creo una extraña sensación, no sabÃa si le temÃa, o me gustaba. Por esos tiempos ya tenia enamorado, y ese mismo año perdà la virginidad con él, experiencia mas frustrante que agradable, siempre me dejaba a medias y siempre tenÃa que llegar a casa a darme gusto sola, nada digno que contar. Recuerdo que fue un viernes por la tarde, regresaba supuestamente de hacer deportes en el colegio, en realidad venia de la casa del fiasco, yo muy insistente pues tratando que el nene aprendiera, al llegar a casa me encuentro a mis padres muy elegantes que se iban a un matrimonio, que como me habÃa demorado ya no me podÃan esperar, asà que las recomendaciones de siempre, no salir, terminar mis deberes, decirle a Clotilde que me sirva mi cena y a la cama temprano... eran las siete y decidà llamar por teléfono a mi tÃa aver si querÃa venir a quedarse conmigo, para variar, iba a estar ocupada en casa con su amado Tony, pero que cualquier cosa la llamara... otra vez sola. Clotilde se despidió de mi y como siempre se fue a dormir después de la novela...Decidà ver la tele, y recordé que papá tenia unas revistas que siempre escondÃa, luego de rebuscar un rato por su cuarto me encontré unas cuantas playboy, y, bingo!, habÃan dos pornos, me puse a verlas, estaban rebuenas, la foto que mas me calentó fue la de una muchacha que estaba ensartada por delante y por detrás, que cara de arrecha, me moje de ver esta imagen... me acordé de los dos muchachos y la burra... me puse a pensar en el perro... instintivamente fui hacia la ventana y ahà estaba ese proyecto de caballo, ursus se llama, le pusimos ese nombre pues le caÃa a pelo, tosco duro... carajo! que animalada estoy pensando me dije, allá esos enfermos, yo no lo iba a hacer con un perro... pero estaba super arrecha, asi que recordé lo que una amiga me habÃa contado, que habia visto una vez a su empleada metiéndose un pepinillo inmenso, aqui en USA le llaman cucumbers o lucumbers, mi ingles esta de mas, pero bueno, fui a la cocina y cogà tres uno mas o menos, otro grande y otro inmenso y a darse una "autofollada"... estaba disfrutando de lo mas rico cuando pense en mi tÃa y en como lo habÃa disfrutado por el culo, asi que empecé con el mas pequeño, para mi asombro o seria que estaba arrechisima, el pirmero casi no me dolió, asà estuve un buen rato, tuve un orgasmo riquÃsimo, y decidà probar con el otro mas grande, este dolió, pero gustó mucho mas, me corri de nuevo, vi el tercero y me dio miedo, era muy grueso, no querÃa hacerme daño, pero estaba medio embrutecida, asà que me quise dar valor, y busqué en el bar de mi papa un licor que se llama guinda, es suave, pero super trepador, estaba desnuda caminando por la casa, vi al perro y me parecio super exitante la idea de dejarlo entrar a ver como reaccionaba al verme hacer mis cochinadas, le abri la puerta, y por mas que lo llame no me hizo caso, estaba jugando con un hueso de plástico inmenso que mami le habia comprado... bah! perro de mierda, allá tu si no quieres ver este culito... regrese a mi cuarto, y antes de ponerle vaselina al pepino, me puse a chuparlo como en las revistas de papá, luego a tomarse unos tragos mas, de verdad que ya estaba bastante borracaha y bueno a darme gusto, uyyy, dolió ,de verdad que dolió el primer intento, a ver lo limpie bien y me lo metà por delante para arrecharme mas, hummm que rico se sentÃa, me corrà de nuevo, estaba en pleno orgasmo cuando me puse en cuclillas y aprovechando mis espasmos me lo metà casi todo por el culo, mierda de verdad que dolÃa, pero esa combinación de dolor y placer me estaba alocando, estaba como loca disfrutando riquisimo, cuando siento que se abre la puerta de mi cuarto, cuando no yo tan previsora la habÃa dejado solo junta, juro que me quedé petrificada, la cagada, mis papás pense... que vergüenza... una extraña sensación en mi espalda me hizo voltear y me doy con la bocota toda babosa de Ursus, quien me empezó a oler y a lamer la espalda... ufff que susto, sin embargo esas lamidas me regresaron de inmediato a mi anterior estado de exitación, bueno si hombres lo hacen con burras, por que no puedo yo probar con un perro, ya no razonaba, solo querÃa esa lenguota en mi coño...Me eché en el piso y abrà mis piernas lo mas que pude, huuuuaaaauuuu... fue increÃble, que sensación deliciosa esa lengua toda rugosa y áspera... no se si seria por los restos de vaselina y aceite que tenia en el culo pero el animal se dedicó a meterme la lengua hasta los intestinos, imaginense, tenÃa el culo super abierto de mis practicas pepinÃferas, y de verdad que valió la pena, tuve un orgasmo salvaje, sensacional... en ese momento y asà echada el animalote éste que me trenza con sus patas e intenta follarme, es demasiado grande y yo estoy en el piso, en un momento dado me suelta, y yo, que no media las consecuencias de mis actos, con el arrechamiento que traÃa que me pongo en cuatro patas y le pongo el culo... vamos negro dame dame... le decÃa, parecÃa loca ,aun asà el perro era mas alto, asà que levante la cola lo mas que pude sin darme cuenta de lo que hacÃa, y supongo que por la posición y la altura de él, que me ensarta la cosota esa en el culo, obviamente lo tenia abierto y lubricado, y esa masota de carne que se me mete de un tirón, me dolió, si, al fondo pues creo que me topaba los intestinos, ahà me asusté y quise zafarme, pero él me pego tremendo gruñido, e hizo el ademán de morderme el cuello, digamos que eso me aterrorizó, con mi tamaño, yo era una piltrafa debajo de él... sus movimientos se hicieron mas fuertes, rápidos, rapidÃsimos, esta situación me puso loca de placer nuevamente, era tremenda la pichula que tenÃa adentro, me dolÃa, no solo el culo, la cintura y la espalda también por los arañones que me habÃa echo al trepárseme, pero que rico, que placer indescriptible, estaba absolutamente descontrolada, babeaba ,se me vinieron varios orgasmos seguidos, él aceleró aun mas sus movimientos y mierda, que es eso... una cosota redonda pugnaba por entrar en mi culito, me dió pánico de nuevo, pues empezó a doler mucho,otra vez que trato de zafarme y otra vez que me intenta morder, asustada y ante el dolor que me causaba el resistirme,decido aflojar a ver si entraba, total el pepino grande cupo, mierrrrda, ayyyy,mami ,ayyyy, ayyy. Lloraba, empecé a gritar, la bestia me habÃa metido todo el bulbo, que dolor horrible,de verdad no tengo palabras para describir lo que me dolió ese mazo dentro, bajé la cabeza y lloraba, me dejé caer y fue peor, pues por el tamaño del perro me quedé colgada prendida de él, me mordà los labios, que horror si la Clotilde me escucha los gritos, chola chismosa! seguro que se lo iba a decir a mis padres, no me quedo mas que aguantar, el que me fue empujando hasta poner mi cabeza pegada al borde de mi cama, ahi hizo un movimiento brusco que me hizo ver a judas y que se voltea y se pone de espaldas a mi... ahà está pues, yo de babosa ignorante, niñita bien, que sabia que los perros se quedaban pegados, pero nunca se me ocurrió averiguar porqué, mis primos siempre me dijeron que no era mas tonta por que no era mas rubia???.Cuanto tiempo pase asÃ, no lo sé,20 minutos, media hora...y debo confesar que ,o soy una desquiciada masoquista, o una enferma completa, pero esa sensación de abandono, de total sumisión, me tenia adoloridisima, pero super arrecha,el dolor se transformo en un extraño placer, era una perra, una perrota bien clavada por su macho, a su merced...me sentÃa extrañamente satisfecha, llena, ensartada... dominada... fue una experiencia alucinante... mas alucinante fue cuando el animalón éste empezó a chorrearse dentro de mi, ya habÃa sentido sus primeros chorros pero el dolor habÃa sido tan fuerte que no lo habÃa disfrutado, ahora, asà prendida, y con el ano absolutamente dilatado, lo sentia rico, caliente, parecian litros, chorritos empezaron a salÃrseme del culo, un ardor terrible me invadió, sabia que la piel habÃa vencido, el liquido corrÃa como por carne viva, aun asà traté de relajarlo lo mas que pude, asà el dolor cedÃa, y podÃa disfrutar un poco siquiera. Luego, sentà que su verga empezó a perder grosor, yo decidà quedarme quietecita, ya me habÃa acostumbrado al dolor y no querÃa que me hiciera mas daño, poco a poco, trato de deslizarme hacia abajo, y plop! salió... chucha, que dolor... me ardÃa horrible, y para colmo, el muy macho, a lamerme el culo, dolió mas de lo que pude disfrutar esos lenguetazos, me pare, fui al baño y me senté en el bidet, tenia el ano como una flor, totalmente abierto, la piel estaba oscura, como cuando tienes un moretón, me latÃa fuerte, me dolÃa... pero me sentÃa feliz, juro que es verdad, me sentà por primera vez una hembra, una hembra de verdad, él que me observaba, se me acerco y empezó a lamerme la cara, las tetas, hummm, ante tanto dolor, que sensación mas rica... tenÃa sangre, me agaché y me vi la piel abierta en dos lugares, me asuste... que hago... llamo a mi tia? que diablos, la llamo, es la única que me puede ayudar, tenÃa miedo de tener una infección... narrarles todas las mentiras que le dije y que por supuesto nunca me creyó, está demás, me llevo a casa de un amigo suyo que es paramédico, me dio antibióticos, y tuvo que ponerme un punto en una de las heridas, esa cocida dolió horrible, pero gracias a dios, el ataque de arrechura no tuvo mayores consecuencias... hace poco, aca en Miami, le conté todo a la tÃa, ella pensaba que era una salvaje por meterme los pepinos, entre trago y trago, me confeso,que una vez, ella se la habÃa mamado al doberman de su novio, mira de verdad que lo que se hereda no se hurta... y yo que me sentÃa mal!Fue una experiencia increible, salvaje y si, desde esa vez, tuve mas encuentros con Ursus, por mucho tiempo solo lo dejé penetrarme por delante, un mes antes de venir a vivir aqui a los Estados Unidos, repeti el plato, pues digamos que me he vuelto fanática del sexo anal, y digamos que ya, mi culo bastante mas trajinado, aguantó la prueba, prometo narrarles esta historia en otra oportunidad, y narrarles también como tuve que pagarle al paramédico por su silencio, y otras experiencias mas, incluyendo algunas con mi profesor del colegio
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