admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 13, 2006, 01:20:47 » |
|
Era demasiado cuerpo para mi y temÃÂa que mi poca experiencia con las mujeres no fuese lo suficiente para semejante mujer!!
En la ciudad de Maldonado hay una casona construÃda en la primera década del siglo XX, fue conocida por La Mansión de los Monteverde o La Casona de los Monteverde, dado que esa familia muy adinerada la hizo construir. La heredó Don Leopoldo el hijo mayor del primitivo dueño, casado sin hijos y como todo buen señor de dinero y de una ciudad pequeña tenÃa su amante, ésta se llamaba Gloria o La Gloria. Un buen dÃa para La Gloria, Don Leopoldo quedó viudo, ella que además de ser la amante de Don Leopoldo era la Madam del lugar ya que tenÃa varias pupilas a su cargo, se alegró bastante por no decir mucho de la nueva condición de su enamorado. Creció su esperanza de ser la nueva Sra. de Monteverde, pero no lo pudo lograr en los diez años qe duró el estado de viudez de este buen señor. Finalmente a principios de los 50 Don Leopoldo falleciò dejándole en su testamento a La Gloria la casona de sus ancestros. Sus hermanos/as recibieron toda la cuantiosa fortuna pero no la casona, la cual se convirtió en el prostÃbulo o quilombo más conocido y frecuentado de esa ciudad y de todos los balnearios cercanos. Cuando yo conocà esa casona a finales de los setenta, todavÃa era administrada por una Gloria setentona, y su pupila Tá-Tá era la más solicitada, tan solicitada que cuando murió la Gloria la nombró heredera pero con la condición de que siguiese con su negocio. Ahora es conocida como La Casa de Tá-Tá, pero cuando yo fui con mis amigos era La Casa de la Gloria. En esa época en que mis amigos me llevaaron a conocer la famosa Casa de la Gloria, Tá-Táÿno estaba porque se habÃa enamorado de un proxeneta brasileño y habÃa ido siguiéndolo hasta Porto Alegre. Todo eso lo supe muchos años después, cuando ella se hizo famosa y aprecÃa en la TV o contando su vida por la radio. En el tiempo que conocà esa Casa yo tendrÃa unos 20 años, mi hermano Leo ya se habÃa ido para Australia, mi hermana estaba en su chacra con su marido, Reynaldo andaba en sus cosas, asà que yo era el único veraneante que tenÃan mis abuelos en Piriápolis para atender. Siempre nos reunÃamos con el grupo de amigos que habÃamos formado a través de tantos veranos en que nos encotrábamos allÃ. Un dÃa uno de nuestros amigos del grupo se enojó y dijo que éramos una manga de putos que no sabÃamos coger con mujeres y cosas por el estilo, hasta que finalmente nos desafió a ir a visitar la Casa de la Gloria como prueba de que no solamente con hombres sabÃamos coger. Entramos a ese santuario del placer y recorrimos sus pasillos y patios en busca de alguna pupila con la que pasar un buen rato. A Carlitos le gustó una de las chicas que andaban por allà y entró primero, antes las bromas qe le hacÃamos los demáas. Estuvo un buen rato encerrado en una de las habitaciones que daban a ese patio. Los demás nos aburrimos de esperar que saliese y nos contase las hazañas que habÃa hecho con esa chica, asà que empezamos a mirar a las demás que nos llamaban con muchas insinuaciones y mostradas de tetas para que viéramos que mercaderÃa ofrecÃan. Una de ellas se acercó a mi y con una voz lo más mimosa que pudo ponerla me dijo: -Vamos, papi? Quiero que me hagas gozar....!!! Me dejó fascinado ese enorme culo firme y alto que mostró al darse vuelta encaminándose para una pieza que serÃa su lugar de trabajo Sus tacos muy altos y la malla muy cavada me daban una espléndida panoráamica del cuerpo que por una rato iba a ser mÃo. La seguà a su pieza, pensando con una sola vez no te voy a dejar satisfecha! Era demasiado cuerpo para mi y temÃa que mi poca experiencia con las mujeres no fuese lo suficiente para semejante mujer!! Ahora sé que esas mujeres son objetos de placer y que no gozan con los clientes, pero con mi inocencia e ingenuidad de esos tiempos, todavÃa creà en sus palabras. Que iluso, tragarme esa de que la tipa, querÃa gozar conmigo. Fue solo un ardid par calentarme y al mismo tiempo hacerme gozar y hacerme desear que volviese a coger otra vez con ella!! Mientras le miraba ese culo, pensaba que querÃa penetralo, que los culos de los hombres o chicos a los que habÃa cogido ni se comparaban en tamaño y forma con el de esa pupila de la Casa de la Gloria. Le pedi que me diese un masaje, para que me entrase más en confianza y me diese seguridad. -Nene, vos te creé que yo estoy acá para perder el tiempo con masajes, dale cogeme de una vez que tengo que atender a un montón de clientes. Me dejó sin habla, lo tajante y directa que fue. -Ya que lo querés asÃ, voy a pagarte por un servicio y quiero que lo hagas a mi manera. Ignoro si fue que no me achiqué, o que se dio cuenta de que a pesar de mi juventud era capaz de enfrentarla, la chica cambió de actitud y se puso más melosa. Se acercó a mi, me besó los labios muy suavemente y luego me succionó la lengua hasta que se perdió dentro de su boca con sabor a frutas (por algun lapiz labial de esos saborizados). Le besé el cuello, mientras mis manos trataban de agarrarle las tetas que estaban cubiertas por esa malla muy transparente. Ella no se quedó atrás empezó a desvestirme. Mis manos lograron sacarlas de dentro de la malla y me puse a chuparlas con mucha desesperación. Eran tan grandes que no podÃa chuparlas completamente!! Una vez que mis ropas quedaron tiradas por el piso, ella se detuvo, me agarró la pija con una mano y murmuró: -Me gustás mucho! Estoy recaliente con vos!! Que linda verga tengo en mi mano.... vas a ser buenito me la vas a poner toda en la conchita? ParecÃan tan reales sus palabras y la forma dulce de decirlas mientras su lengua se lamÃa los labios como afirmando que necesitaba verga. Me recosté en la cama, cerré los ojos pensando que me la iba a coger por todos lados, que le iba a dar pija si tanto la necesitaba... -Te voy a hacer un show porque me gustas mucho. Se fue hacia un mueble en el que habÃa una radio, puso música, empezó a bailar mientras se iba bajando los breteles de su malla, sus tetas estaba afuera del escote pero al caer la parte superior de su malla quedaron liberdas y pude verlas en todo su esplendor. Rosadas, con un pezón oscuro muy parado, giró y se puso de espaldas mientras bajaba el resto de la malla, se agachó y me mostró el culo que antes solamente habÃa visto a medias, me lo mostró en su totalidad! Mi mano iba y venÃa sobre mi pija, pero me detuve porque me estaba calentando tanto que si seguÃa pajeándome me iba a mojar sin siquiera metérsela una vez!!! Levantó los pies para sacar la malla y se dio vuelta!! Pude apreciar una barriga muy excitante con un colchón de pendejos negros que ocultaban un agujero que estaba ansioso por ver y probar. Se encamino hacia la cama sin dejar de masajearse las tetas y de apretarse los pezones diciéndome: - Haceme lo que quieras, estoy desesperada por gozar contigo, papitooo!! -Sos una yegua!!! Venà que yo soy tu padrillo! -Qué me vas a hacer? -Cogerte!! No lo estás pidiedo a gritos!!! Se apoyò en la cama, se mordió el labio, metió su mano por ese colchón peludo y metó un dedo en él, lo revolvió allà dentro y al sacarlo lo acercó a su boca, lo metió y lo chupó. -Mmmmmmm! Estoy toda mojadita, para vos....Me vas a dar mucha pijaaa, papi? Ya me estaba fastidiando tanta conversación, yo querÃa meterla e irme con mis compañeros, pero esta tipa que al principio fue difÃcil se estaba convirtiendo en un ser totalemente diferente a lo que me demostró en un primer momento. No aguanté más me paré en la cama con la pija bien dura y mojada en una mano se la acerqué a los labios y le dije: -Chupámela, no aguantó más!! No hubo necesidad de repetirlo, abrió la boca y la fue tragando como las vÃboras tragan sus presas, una vez que toda estuvo dentro de su boca con las manos me apretó la raÃz y los huevos de una forma tan suave y deliciosa que casi me hizo acabar en eese instante. Succionaba violentamente, yendo y viniendo con la cabeza, haciéndome la paja con la boca, mientras me masajeba los huevos con las yemas de sus dedos y hasta se atrevió a frotarme el ano con ellos. Le pedi que parase que querÃa metérsela en la concha. Se detuvo se acostó en la cama boca arriba, abrió las piernas y con sus manos abrió su concha para que pudiese verle el interior. Era roja, húmeda y coronada por un colchón impresionante de pelos negros que ocultaban su agujero. La única forma de verlo era esa, abrirla con las manos. -Estoy lista, cogeme por favor!!! Me acomodé entre sus piernas y empecé a hacerle unas lamidas sensacionales, no sé si a ela la calentaron pero a mi me pusieron tan agitado que empecé a jadear como un perrito. MetÃa y sacaba la lengua por esa hendidura a toda velocidad, mientras que con un dedo le masajeaba el orificio anal. -Ahhhhhhhh!!! AsÃÃÃÃ, mi papi! Me volvés locaaaaa!!! Cuando le lamà el clÃtoris, se agitó tanto que no creo que eso fuese fingido, pero nunca se sabe.... Cambió de posicioón quedando sobre mi, mi boca y nariz quedaron metidas dento de su abertura del placer. Apretaba los muslos y mi nariz quedaba prisionera allà dentro respirando el poco aire que ella tenÃa dentro de su vagina que estaba muy mojada y con un aroma muy epecial. Le metà la mano por allÃ, los dedos quedaron tan mojados que no hubo necesidad de humectarlos más y le enterré dos en el culo. GemÃa como loca, con mi lengua en su clÃtoris y mis dedos abriéndose camino en su recto. -Dale, cogeme!! hijo de puta!!, me calentaste demasiado, no aguanto más. Quiero pija!!! No creo que hayan sido fingidos todos esos epitetos y la agitación que me estaba demostrando... Me puse atrás de ella y fui tanteando el camino, le acomodé la verga en la entrada y de un solo empujón entró la mitad en ese lugar increÃblemente caliente y húmedo que ella reservaba para mi??? La hice poner en cuatro patas y se la mandé toda para adentro quedando a caballo de ella. Aumenté el mete y saca mientras ella se retorcÃa bajo mÃo y se pajeaba el clÃtoris con una mano y los pezones con la otra. -Ahhhh!! Que pija divina tenés!!! Apuraaaaate!!! Rompeme la conchaaaaa!!!! Sentà que no aguantaba más, estaba por acabar, me metà un dedo en el culo y se la empujé nuevamente hasta que se perdió toda en ese agujero enorme. -Quiero que acabeees conmigo!!!! Cuando ella estaba diciéndome eso yo estaba vaciando mis vesÃculas seminales dentro suyo. ParecÃa una hemorragia de semen, me parecieron unos chorros interminables, salÃa y salÃa semen de mi verga mientras ella tenÃa sus convulsiones y jadeos cada vez más intensos hasta que estos cesaron y mi pija quedó desfallecida dentro de su inundada gruta del deseo. Quedé sobre ella, descansando un rato en el cual pude sentir el calor y la suavidad de sus nalgas sobre mi pija porque esta se habÃa salido de su concha y habÃa quedado apretada entre sus cálidos cachetes. Nos lavamos en una jofaina que tenÃa en su habitación, luego de pagarle me dijo que volviese, que habÃa disfrutado mucho con mi verga y que querÃa probarla otra vezs más. Me dio un beso en la boca con la misma intensidad de las succiones que me habÃa hecho al entrar en su habitación, abrió la puerta y allà habÃa un señor esperano, salà y ella hizo entrar a ese señor de cabello blanco. Afuera estaban mis amigos preocupados porque demoraba tanto en salir. CreÃan qe me habÃa desmayado del susto, que no se me habÃa parado e infinidad de calamidades imaginaron que me habÃan sucedido dentro de la habitación de Zaida que asà dijo llamarse mi anfitriona. Como era temprano con los muchachos nos fuÃmos a dar unas vueltas por Punta del Este, terminamos en un baile de un boliche que encontramos por allÃ, pero yo no podÃa sacar el culo de Zaida de mi mente, me habÃa quedado con las ganas de poner mi pija dentro... Tuve que soportar las bromas de mis amigos, que al verme tan ausente, me cachaban diciéndome que me habÃa enamorado de la puta del quilombo. Como a las cuatro de la mañana, era ya la hora de regresar a Piriápolis, el que conozca la zona sabe que para salir de Punta del Este rumbo a Piriápolis hay que pasar por Maldonado... Al pasar cerca de la Casa de la Gloria les dije a mis amigos que pasaran por allà que si todavÃa estaba trabajando Zaida , querÃa entrar y sacarme las ganas de romperle el orto a pijasos. Nuevamente volvieron con sus bromas diciendo que fuerte era el metejón que tenÃa con esa mina, hasta que finalmente detuvieron el coche, bajamos y entramos a ver que habÃa por allÃ. Todo estaba igual que en nuestra visita cuatro horas antes, menos clientela pero el personal era el mismo. Zaida no estaba en el patio, preguntamos por ella y una de las chicas nos dijo: -Está poniéndose trapos frÃos en el orto! Quedamos atónitos ante semejante respuesta, quisimos saber por qué estaba haciendo eso y esa chica muy amablemnte nos contó: -Una vez por mes viene el viejo... ese Don FermÃn que tiene una pija enorme, viene a clavarla por el culo, como paga bien la Zaida es la única que lo acepta y después le queda el culo roto e inutilizable por unos dÃas... No quiso seguir contando pero ya habÃa dicho bastante. Le pedà que le avisara a Zaida que tenÃa un cliente. Entró a la pieza y al rato salió diciendo que podÃa pasar, pero que no me harÃa un tabajo completo dada las condiciones en que tenÃa su entrada trasera. Justamente yo habÃa ido a visitar con mi verga su entrada posterior y no estaba disponible.. pero igual pasé ya que tenÃa muchas ganas de pasar otro rato con ella. Ella se asombró que tan pronto vlviese a hacerle una visita, me preguntó que habÃa pasado que estaba otra vez allÃ. -No, mi papi, hoy no va a poder ser, Don FermÃn tiene la verga de un burro y no quiere coger por adelante, le gusta mi orto y paga muy bien porque ninguna se la aguanta.!! Ya me estoy acostumbrando y con una pomada en un par de dÃas se me va a ir... Mi verga estaba a con ganas, pero estaba terriblemente encogida parecÃa un manisito, ella se dio cuenta del estado calamitoso en que se encontraba pero no le importó, me empezó a besar y a meterme su lengua en la boca hasta que fue bajando al encuentro del manisito y lo empezó a lamer y chupar hasta que desapareció dentro de su boca, luego me lamió los huevos y fue al encuentro de mi ano, sentà un cosquilleo fenomenal en los pliegues de mi ano hasta que ella empezó a morderme la base de la pija y desde allà fue subiendo hasta que mi organo reaccionó ante tantas lamidas y se fue levantando de su letargo. Yo disfrutaba de todas esa lamidas con los ojos cerrados, era tanto el placer que me daban esa lengua y esos labios expertos que me parecÃa un sueño recibir tanto placer... Mi pija estaba totalmente dura, pero para ella parecÃa que no estaba lo suficientemenete a punto para que se la metiese nuevamente en su concha hambrienta. -Que rica pija que tenés!! Que lástima que esté tan cansada... y con el culo ardiendo.... Que gorda se te puso!!! y que violetaaaaa!!! Aghhhhhh..... Se la tragó otra vez mientras su mano masajeaba mis bolas hasta hacerme sentr que la leche subÃa, cosa que no pasó inadvertida para ella. -Pará!! Quiero toda la lechita en la concha!!! No me dio tiempo a reaccioar y se montó sobre mi, metiéndose mi pija en esa cueva peluda y húmeda. -Ahhhhhh!!! Dale papi, dame toda tu lechIIIItaaa...!!! Después de esa demostración de calentura me dijo: -No te muevas, papi!! Yo lo voy a hacer todo!!! Vas a gozar como nucaaa... Se puso a cabalgarme como una loca ni se notaba el agotamiento que dijo tener por tantas horas de trabajo chupando pijas y recibiendo piajasos por todos su agujeros y leche por todo su cuerpo. Se movÃa hacia arriba y hacia abjo, a los costados, arqueaba su cuerpo y mi pija parcÃa que se iba a quebrar dentro de esa gruta que se torcÃa a la voluntad de su dueña. Mis manos apretaban sus nalgas y bajaban su cuerpo para que mi pija no se saliese ni un milÃmetro de ese placentero lugar. No sé como depués de tantas horas recibiendo verga, todavÃa le quedaban jugos para expulsar. De su concha manaba hacia afuera una gran cantidad de sus jugos, que mezclados con mi leche mojaron todos los vellos púbicos. Zaida no podÃa disimular su cansancio por tantas horas de trabajo pero se las ingenió para deshacerse de mi, diciéndome lo bien que lo habÃa pasado, que le gustarÃa complacerme en todo lo que yo querÃa hacerle y que su dÃa libre era los lunes... No sé por qué se interesó en mi, si al fin y al cabo yo era un cliente más en su larga carrera; terminó dándome la dirección de un depto. que alquilaba con otras chicas de la Casa de la Gloria cerca de la Playa Brava. Me despidió con un beso que me pareció una ventosa casi me succionó la lengua de tan fuerte que chupaba esta mujer. Los muchachos me esperaban afuera y al verme salir se rieron nuevamente de mi y de mi nueva "novia". Les conté todo lo que me habÃa hecho gozar esa tipa, pero no les mencioné nada de nuestra cita para el lunes porque las cargadas iban a ser interminables. El primer lunes después de nuestro encuentro no fui a la Playa Brava a visitarla porque ese dÃa ella vendrÃa a ver a su familia a Montevideo, asà que me quedé casi quince dÃas pensando y ansiando que llegase el lunes de la cita con Zaida. Pero al aproximarse la cita, el papel con la dirección no apreció por ningún lado, tenÃa idea de la calle, pero no del número del depto. Me arriesgué y sin decirle nada a mis amigos tomé un ómnibus que en menos de una hora me dejó en la terminal de la Playa Brava. Allà me puse a caminar sin rumbo fijo, con la esperanza de que Zaida anduviese por la playa o por la rambla, pero ni la sombra de ella se aparecÃa por los lugares por donde yo caminaba. Me fui hacia el otro lado de la penÃnsula y me senté cerca del puerto a contemplar los cientos de yates que habÃa amarrados allà con el solo pensamiento de que tendrÃa que ir nuevamente a la Casa de la Gloria para que me diese otra vez su dirección. Sentà una voz que me llamaba y era ella!!! Vino hacia mi, me dio uno de sus besos-ventosa y me preguntó que andaba haciendo por allà en vez de estar en su casa. Le conté lo del extravÃo de su dirección y la invité a tomar una Coca que ofrecÃa uno de los vendedores que habÃa en la playa. Conversamos un poco, me contó que tenÃa 38 años y una hija de 9 que vivÃa en Montevideo, que cada quince dÃas iba a visitarla y a llevarle dinero, que por favor no la llamase más Zaida porque ese era su nombre de puta, su nombre era Carmen, y para mà ella iba a ser "mi Carmen". Quedé un poco pensativo, esta tipa se estaba metiendo conmigo o que buscaba de mi?? Yo querÃa probar su culo ya que con su concha y boca me habÃa dado tanto placer, querÃa probar si por allà me darÃa más placer que con sus otros agujeros. En el camino a su casa nos encotramos con un auto que iba a toda velocidad por la calle Gorlero, el muchacho que lo conducÃa, al vernos sacó la cabeza por la ventanilla y nos gritó: -Zaida, donde vas con ese niño? Lo miramos y seguimos nuestro camino, peero el tipo siguió: -Además de puta son corruptora de menores..... Lo único que dijo Zaida fue que no le hiciera caso y cruzamos la calle rumbo a su depto. Subimos, pero allà no habló del tipo, cruzamos en umbral de su depto, cerró la puerta tras de mi y me dio otro beso-ventosa con una desesperació tan grande que casi me ahogué cuando sentà que mi lengua era succionadad tan violentamente. -Asà te querÃa tener, soy toda tuya para darte placer, pero mi tarifa es que vos también me hagas gozar como lo hiciste esa noche en la Casa de la Gloria. Ni me detuve a mirar el pequeño depto al que entramos, yo no estaba con ganas de sociabilidad, solo querÃa probar el orto de la Zaida o Carmen como querÃa que la llamase. La tiré boca arriba sobre una cama que habÃa en el dormitorio, le levanté con los dientes el buzo de algodón que tenÃa puesto y para mi sorpresa vi que no tenÃa sostén, sus enormes tetas quedarón liberadas de esa tela apretada que las comprimÃa y por la ley de gravedad cayeron hacia abajo. -Que caliente que estáááás!!! Ni la oi cuando me dijo eso, me hice un festÃn tremendo chupando tetas!!! MordÃ, y luego lamà sus pezones en circulos, fui rodeando esos enormes globos con mi lengua mientras mis manos se ocupaban de amasarlos y de comprimirlos un poco para que mi lengua no tuviese que deslizarse hasta los lugares maás lejanos. Una vez que agoté mi saliva me dediqué a pasar mi lengua en el hueco quese forma entre los dos senos y descendà en lÃnea recta hasta su ombligo, desprendà un botón metálico y su short de tela jean fue cediendo a mis manos, ella me ayudó a sacarlo quedando con una minúscula bombachita de encaje blanco por donde se podÃs ver un matorral de pelos negros que se abrÃan paso entre los agujero del encaje. Acerqué mi nariz hacia ese lugar y pude aspirar un delicioso aroma mezcla de perfume y transpiración con los primeros jugos que empezaban a lubricarla después de la tremenda manada de tetas de la que habÃmos difrutado!!. Le levanté las piernas y pude apreciar como una tirita casi invisible de su bombachita se le metÃa entre las dos nalgas ocultando el agujero que yo querÃa perforar desperadamente pero antes querÃa lograr su primer orgasmo antes de lograr mi objetivo final. Besé ese lugar por donde asomaban sus pendejos mientras ella se deleitaba mirándome sin moverse. No hizo ningún gesto de querer desnudarme ni de apoderase de mi verga para hacerme una buena chupada como ella sabÃa hacer. Con mis dientes movà la bombachita y me puse a besar ese agujero húmedo que poco a poco iba empapando la tela con sus derrames pegajosos. Ella me ayudó a sostener sus piernas en alto, y su bombacha fue sacada de su sitio para quedar en uno de sus tobillos, ni me ocupé de sacársela totalmente, hundà mi cabeza entre esas piernas y me puse a lamer el agujero que se encuentra donde se unen las dos. -Que bien lo hacés, seguÃÃÃÃÃ....!!! Mi nariz olió su clÃtoris, ya que estaba dentro de su vagina, mi lengua recorrÃa todos lo trozos de carne caliente y chorreante que encontraba a sus paso, mi lengua bajaba y bajaba hasta que finalmente encontró otro agujero más pequeño y apretado... Le levanté más las piernas y me dediqué a lamer ese nuevo agujero que apareció en mi camino el cual iba a preparar para meterle mi verga que estaba deseperada por visitarlo. Le hice sostener las piernas por abajo de las rodillas para que no me impidieran hacer el tratamiento que estaba por practicarle a ese agujero. Lo lamÃ, lo chupé, me chupé un dedo, luego lo metà hasta que logré vencer su resistencia y le metà otro y otro. -Ay mi amooorr!!! Seguà me encantan lo que me estás haciendoooo!!! No parééés!!! Ahhhh...!! Metémela en el culo!! Quiero sentir tu vergaaaaaa en mi culo!!!! Al sentir todos sus gemidos y sus frases deseperadas dándome la orden de qe visitara su culo, que estaba desesperada por recibir mi verga me excitó tanto que detuve la chupada y me desvestà inmediatamente. Mientras ella esperaba que me quitara toda mi ropa, se empezó a pajear a dos manos, sus dedos frotaban su clÃtoris en cÃrculos parecÃa que lo iba a arrancar de tan fuerte que lo tocaba y los tirones que le daba eran de una locura tal que no sé como no le dolÃa. Una vez que me desvestÃ, ella pudo ver que mi verga estaba a punto. Se me habÃa puesto dura, muy dura dentro de mis jean ajustados. -VenÃ, quiero chupártela antes de que me la metas..!! Le dije que no, que se pusiese en cuatro patas que querÃa cogerla primero, que después me la chupase todo lo que quisiera. Estaba tan deseperada y caliente por recibir pija que ni protestó simplemnte obedeció y se puso como yo querÃa. Asà en esa pose tenÃa sus piernas separadas, podÃa ver la carnosidad de sus labios mayores inclinados hacia abajo, su culo dilatado por la chupada anterior y por mis dedos que habÃan hecho un buen trabajo, permanecÃa abierto pero ella muy sabia en su trabajo lo contraÃa para que se cerrase. Volvà a chuparlo, a meterle los dedos hasta que nuevamente cedió y me permitió ver su interior. Me puse sobre ella y pasé mi pija bajo los labios vaginales que desprendÃan bastantes liquidos y la foté un rato por allà para que se empapara con esos lÃquidos. -Ahhhh, que bien que lo hacés, estás frotando mi clÃtoris con la cabeza de tu verga, mi amoooor.....! Me corrà un poco hacia atrás y apoyé la cabeza en el agujero que esperaba mi verga y que yo deseperadamente querÃa visitar desde que la conocà en la Casa de la Gloria. Ella al sentir el contacto de mi glande que tocaba su ano, supiró, gimió y dijo: -Despacito. Tené cuidado no me hagas doler!!! Pensé que serÃa una estupidez para calentarme más o que chifladura le habÃa dando, ya que si se tragaba por el orto la verga de ese viejo que era cliente suyo y le dejaba el culo inutilizable por un par de dÃas que le iba a hacer mi verga!!?? -Ahhh!!! SÃ!!! AsÃ, asÃ!! Empujá un poquito más que ya entra..!!! ParecÃa que me estaba enseñando o guÃando en meter una verga en un culo. Se creerÃa qu era mi primera vez??!!! -Que gruesa la tenés hijo de puta!!! Parááááááááá...!! Me dueleeeee...!!!! Mmmmmmmm!!!! SeguÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃ....!!!1 Ayyyyyyyyyyhhhhhhhhhhhhhhh....! Me gustááá....! Esperááá, me duele!! Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy!!! Enterráamela toodaaaaa!!! Me duele pero me vuelve locaaaaaaaaaaaa...!!! Yo le seguÃa la corriente, metÃa cuando ella lo pedÃa, paraba, me detenÃa un poco y seguÃa metiéndole la verga muy satisfecho por haber obtenido ese culo tan
espectacular para mi solito y sin pagar nada....!!! -Bombeá...!!! No parés, metela toda y reventame el culoooo...!!! El pedazo que quedab fuera se lo metà todo de un solo golpe, ella dio un grito de dolor y de gozo tan tremendo que tuve que taparle la boca con una mano. Se la metà tan profundo que pude sentir los pliegues de su culo sobre mi vejiga, empecé a sacarla y meterla tan rapido como mi organismo lo permitÃa, retiré mi cuerpo para ver el entra y sale por lo que tuve que hacerlo más despacio para poder verlo. La saqué casi por completo y nuevamente de un solo empujón la metà hasta el fondo en esa caverna que ya se habÃa aflojado a mis embestidas aunque ella de vez en cuando contraÃa el esfinter y me la estrangulaba por momentos dentro de su oscuro canal. Que divino culo tenés!!! Me hace gozar muchoooo...!! -Ahhhhhyyy...!!! Papi, dame más verga, quiero sentir los disparos de tu leche en mis entrañas..!! Mi verga se hinchó más, yo podÃa sentir esa sensación de hinchazón y de cosquilleo al mismo tiempo como si mi glande estuviese paralizado, hasta qu ella separó las piernas un poco más curvó la columna y levantó más el culo para que fuese más adento, si podÃa ir más adentro porque ya no quedaba nada fuera de su orto. Empezó a jadear, a gemir a decir palabras incomprensibles, empezó a mover su culo a la derecha y hacia la izquierda, que sensación maraviloosa me estaba dando!!! A esa altura de mi vida ya habÃa conocido varios culos, de mis amigos, pero ninguno de ellos lo movÃa y lo apretaba como esta Zaida/Carmen. Mis amigos iban a tener que aprender esos movimientos.... Ahhhhhhhhh....!!!!!! uyyyyyyyyyyyyy...!!!!! Pajeame la conchaaaaa!!!!! La Zaida se puso como loca, tuve que meterle los dedos en el clÃtoris y ella con una mano me guiaba como querÃa los movimientos de mi dedo sobre su botón de amor. No puedo llevar al pepel todos los gemidos, contorsiones, jadeos y todas las demás expresiones de placer que emitió su cuerpo al sentir un tremendo orgasmo con mi pija enterrada en el orto. Fue tal la demostración que manifestó la Zaida, que me cuesta creer que fuese fingida y para que la iba a fingir sino estaba en horas de trabajo. Al terminar su orgasmo se desplomó sobre la cama y en su caÃda me arrastró a mi con la consecuencia de que mi pija se volvioó a enterrar en esa pose boca abajo. -Tomá..!! Tomá pija. No pediste pija!!!! Ella no contestaba nada seguÃa boca abajo exhausta. A pesar de que aceleré mis movimientos no pude acabar y eso que mi pija ardÃa de calor, tenÃa la sensación de que se habÃa prendido fuego, era tal el calor que salÃa de su culo que la tuve que sacar. Me ardió y me dolió, claro con tanta calor y tanto rato de rozamientos se me habÃa pelado una parte del prepucio y estaba en carne viva. La cabeza se habÃa salvado estaba roja, hinchada y muy afiebrada pero sana, ella seguÃa boca abajo y me preguntó que habÃa pasado que no habÃa sentido que mi leche pegase en sus intestinos. Le dije en que estado me habÃa quedado la pija que seguÃa dura como una roca entre mis manos. Se dio vuelta, se acercó a mi, la miró, se metió la cabeza en la boca y muy suavemente se dedicó a humectar esa parte de mi anantomÃa. La chupaba tan suave que me gustó a pesar de que la otra parte me ardÃa, pero por suerte ella se dedicó a lamer y chupar solamente el glande la otra porción de mi pija quedó fuera de su boca. Me fui agitando, y empecé a sentir que sus dedos buscaban mi ano, muy tranquilamente dejó mi pija de lado y comenzó a lamerme el orto!!! Me empezó a dar palmaditas en las nalgas y diciendo que me relajara que ella me iba hacer acabar... Apoyé los brazos sobre la almohada, arriba de mis manos mi cabeza, cerré los ojos mientras levantaba el culo hasta la altura de su boca, ella empezó a lamerme mi entrada trasera tan suavemente como ninguno de mis amigos me lo habÃa hecho antes, sentà su lengua húmeda abrirse camino entre los pliegues de mi ano. -Tanquilizate mi amor. te va a gustar mucho lo que te voy a hacer, pero este culo ya fue visitado...?!! No le contesté nada, suspiré y la dejé hacer, lamÃa cada vez más ráapido desde los cachetes hasta el ano y la región donde terminan los huevos. Un buen rato le dedicó a esa tarea, hasta que sentà que sus manos palpaban mis bolas y buscaban entre mis piernas para apoderarse de la cabeza de mi pija que era lo único que no me ardÃa de mi lastimado miembro. -Uhhhhhhhh.!!! SeguÃ, que delicia lo que me estás haciendo....!!! Sentà como mi esfÃnter se aflojaba para permitir que su lengua se metiese dentro de mi recto, girando para dar cabida a uno de sus dedos, su otra mano apretaba la cabeza de mi pija y me pajeaba muy despacio. Un buen rato pasó atrás mio pajeándome y estimulando mi próstata por dentro con su lengua y su dedo hasta que no aguante más, mi pija empezó a latir muy fuerte, cosa que ella percibió de inmedaito. -Pará!!! No acabés todavÃa quiero tu leche en mi boca..!! Se acostó en la cama y yo me puse sobre ella a lamerle la concha mientras ella solamente se puso a chupar mi glande porque lo demás era imposible. Me metió un dedo entero en el culo y empezó a girarlo allà dentro. Tuve que dejar de lamerle el clÃtoris porque necesitaba mi boca para gemir a lo bestia. -Ughhhhhhhhhhhhhhhhhh!! Uyhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!! Una gran cantidad de leche fue a dar en lo más profundo de su garganta mientras su dedo seguÃa dándome placer en mi próstata. Fue una acabada sensacional, no la vi porque fue en su garganta que se disparó el resorte de mis vesÃculas seminales, pero duraron bastante las
contracciones de mi pija como para suponer que fue mucha cantidad de semen lo que salió de todos los recónditos lugares donde estaba almacenada. Tuve que aumentar el ritmo de mis lamidas a su órgano eréctil para que ella tuviese un nuevo orgasmo. -Lástima que se te lastimó..!! Necesito verga como locaaaaaaaa!!! Aayyyyyyyyyyyyyyyy... Papi seguÃÃÃÃÃÃÃÃÃÃà chupándomeeeeeeeeeeee quieeeeeeero acabaaaaaaaarrrr..!!! Sentà como se contraÃan los labios de su vulva con el contacto de mi lengua y mis dedos, le vinieron unos espasmos increÃbles hasta que se desplomó. -Mmmmmmmmmmmm! Que bien que me hiciste pasar la tarde...!! Dijo eso mientras se lamÃa los labios, para que no perder ninguna gota del semen que caÃa por las comisuras de estos. -Está rico? -SÃÃÃÃÃÃ.!! Querés probar......? Sin darle lugar a que me preguntase por seguada vez le di un beso y me pasó algo del semen a mi lengua. TenÃa razón estaba rico..!!! -Quiero más? No sé de donde lo iba a sacar, mi pija ya estaba bastante blanda y muy enrojecida en los lugares en que estaba en carne viva. No le importó, la agarró con su mano, abrió el agujero y empezó a lamer por ahà mientras un dedo buscaba meterse en mi culo nuevamente. Sentà como entraba, mi pija dio un cabezaso pero no se paró más de lo que estaba, ella apretó mis huevos y logrò extraer unas pequeñas gotas de semen que inmediatamente ingresaron a su cuerpo. Un aroma muy pesado a semen, transpiración y a flujos vaginales inundaba la cerrada habtación, por lo que fue necesario pasar por el baño para darnos una ducha muy prolongada para extraer todo ese asfisiante y excitante aroma que desprendÃan nuestros cuerpos. El contacto con el agua y la espuma me produjo un malestar bastante feo y doloroso por lo que Carmen tuvo que aplicarme una crema humectante. Yo querÃa cogerla otra vez pero mi pene se negaba, se querÃa parar pero al estirarse la piel lastimada me hacÃa ver la estrellas por lo que tuvimos que desistir de intentarleo neuvamente por lo menos por ese dÃa. Quedamos todo el resto de la tarde durmiendo juntos muy abrazados pero sin excitarnos para que no se me pusiese dura otra vez. A la noche fuÃmos a comer a una pizzerÃa, nos despedimos y Carmen me dijo que me esperaba dentro de quince dÃas porque el lunes siguiente irÃa a Montevideo a ver a su hija. Volvà a Piriáapolis a la casa de mis abuelos, que ya estaban preocupados por mi. Porque mis amigos venÃan a buscarme y nadie sabÃa dodne e habÃa metido. Les dije que habÃa ido a pasar la tarde a Punta del Este y como estaba muy cansado me acosté a dormir. En esos quince dÃas de "libertad" puse en práctica con mis amigos las técnicas de Zaida, gozamos muchÃsimo con las chupadas y pajas que nos hcimos, y tuve que aguantar sus bromas de que tenÃa novia y todas esas cosas que los muchachos dicen de celos o envidia porque uno se habÃa conseguido a una tipa mayor que lo hacÃa gozar como los dioses. A los quince dÃas volvà a ver a Carmen/Zaida, pero esta vez con los lubricantes adecuados pude disfrutar mucho de los tres agujeros que tenÃa para mi. Quedamos de vernos dos lunes después cosa que no se concretó porque mis vacaciones terminaron y volvà a Montevideo a retomar mis estudios. Por un tiempo me persiguió el recuerdo de las lamidas que le hacÃa a mi ano y como me estimulaba por dentro para hacerme largar grandes cantidades de leche que luego se tragaba y me la hacÃa probar a mi.
|