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« en: Junio 13, 2006, 01:23:25 » |
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Hola mi nombre es Yesenia soy una mujer alta, delgada, morena y muy sexy, tengo 24 años y además me encanta el sexo. Hace un tiempo escribàun relato ,PoseÃÂda por tres hombres, donde contaba como me habÃÂa cogido un tÃÂo y unos primos, solo que no se lo dije a mi novio pues tenÃÂa miedo que el me dejara, pero hace poco tuve una experiencia sexual donde JoaquÃÂn mi novio participó.
Bueno les empezaré a relatar lo que me pasó era una tarde en la que yo me arreglaba para salir ya que iba a la disco con mi novio JoaquÃn. Esa tarde me arregle como nunca pues tenÃa unas ganas enormes de coger con él, por lo que me puse una falda muy pequeña que apenas cubrÃa lo necesario, debajo llevaba una tanga de color blanco de hilo dental muy chiquita, en la parte de arriba me coloqué un top súper ajustado a través del cual se podÃan ver mis senos que cabe decir que son redondos y grandes en pocas palabras me miraba al espejo y me encantaba lo que en él se reflejaba me miraba muy sexy y caliente a la vez. Después de un rato, cerca de las ocho de la noche llegó mi novio y solo al verme dijo:
- Estas preciosa y está noche te voy a coger como te gusta mi perrita.
Después de acariciarnos y besarnos nos fuimos a la disco. Ya dentro de ella empezamos a bailar y con mis movimientos se levantaba mi falda por lo que mi novio JoaquÃn me dijo que no me moviera tanto por que todos los hombres se me quedaban mirando, yo no hice mucho caso y me gustó lo que estaba pasando por lo que empecé a bailar más sensual que nunca y pude ver como los hombres no quitaban su vista de mi cuerpo, mi novio se enojó y nos fuimos a sentar a una mesa en el segundo piso del antro. Desde ese punto se podÃa ver a la gente bailar y sin pensarlo empecé a abrir mis piernas y subirme un poco la falda por lo que desde la parte de abajo se podÃa ver mi tanga blanca, después de tomar unas copas JoaquÃn me dijo que iba al baño, nada más se fue y dos tipos que estaban en la pista de baile se me acercaron y me dijeron que tenÃa unas piernas hermosas y un linda tanga, me dio un poco de miedo pero seguà escuchándolos; uno de ellos me dijo que si querÃa bailar mientras pasaba su mano por mi espalda yo accedà y bajamos a la pista.
Ya en el baile se me empezó a acercar demasiado y comenzó a pasar sus manos por mi culo y me dijo tienes unas nalguitas hermosas me gustarÃa probarlas, yo me espanté pero me gustó la idea y lo deje que tocará lo que quisiera, después me abrazaba y tocaba mis senos yo ponÃa poca resistencia no se si por culpa de las copas o por la calentura que ya traÃa en ese momento, me deje llevar y me puse como loca, el chico de nombre Eduardo me pidió que nos fuéramos al baño y yo accedà rápidamente. En el baño nos metimos a un cubÃculo y empezamos a acariciarnos me puso de espaldas contra la pared y me acariciaba las piernas luego me volteó, subió mi falda y pudo ver mis nalgas y me dijo:
- Que culito más rico tienes preciosa.
Esas palabras me pusieron más caliente todavÃa, se me repegó y sentà su enorme bulto en mi trasero. Me bajó el top y salieron mis tetas y Eduardo exclamó:
- No solo tienes el culo muy bueno sino que tienes unas tetas muy grandes y apetecibles.
Yo ya no podÃa más y lo acerque contra mis senos para que los besara, comenzó a tocarlos y luego los besó como nadie lo habÃa hecho ni siquiera mi novio, yo estaba súper caliente pues estaba con un desconocido pero me estaba haciendo gozar como loca, me chupaba y agarraba mis senos de una forma deliciosa, cuando más emocionada estaba escuche el grito de mi novio JoaquÃn por lo que me acomode la ropa y salà del baño rápidamente, no sin decirle a Eduardo que nos siguiera hasta mi casa para seguir nuestra fiesta, el sonrió, salà y mi novio estaba muy enojado por lo que rápidamente nos fuimos a mi casa.
Llegamos y me baje del auto y mi novio partió inmediatamente, estaba a punto de entrar a mi casa cuando vi llegar a Eduardo con un amigo, se bajo de su automóvil y me dijo quiero terminar lo que empecé contigo zorrita caliente, yo le sonreÃ, abrà la casa y le dije que pasara, entramos quedándose su amigo de nombre Jaime afuera, ya dentro nos fuimos a mi recamara, cabe mencionar que en ese momento no se encontraban mis padres y que no vendrÃan sino en dos dÃas lo que facilitó todo, ya en la recamara me acostó y abrió mis piernas, me hizo la tanga a un lado y lamió mi rajita, yo estaba que no aguantaba y me vine una vez exclamando un fuerte grito, el sonrió, me quito el top y me besó mis senos luego de un rato me volteó y me quitó mi falda quedando boca a bajo solo con mi tanga.
Empezó a tocarme mi culo y a besarlo, luego subÃa lentamente por mi espalda y me hacia gemir, se incorporó y apagó la luz del cuarto y escuche como se quitaba la ropa. También escuche el sonido de la puerta pero no lo tomé en cuenta, seguÃa tirada en la cama y de pronto sentà otra vez las caricias en mi culo, demasiado ricas, pero estaba vez eran cuatro manos encendà rápidamente la luz y era Jaime el amigo de Eduardo pero lo que más me sorprendió fue ver a mi novio JoaquÃn dentro de mi cuarto y desnudo completamente. No supe que decir y el me dijo:
- Desde hace tiempo quiero que seas poseÃda por más de un hombre putita.
Yo no supe que decir y me dejé llevar por mi calentura. Jaime me volteó boca arriba y pude ver su verga que la tenÃa enorme y muy parada, me senté sobre el borde de la cama y me introduje su pene en mi boca y empecé a darle unas mamadas, mientras JoaquÃn y Eduardo miraban lujuriosamente, yo sacaba la punta de la verga de mi boca y le pasaba mi lengua de arriba abajo, fue entonces que JoaquÃn mi novio se me acercó y me dijo:
-Asà te querÃa ver puta barata mamando la verga de otro.
Yo le sonreà pues estaba fascinada con tremenda verga en mi boca, Eduardo se acerco y comencé a masturbarlo, ellos me decÃan vulgaridades las cuales hacÃan calentarme más y más, también le decÃan a mi novio cosas como que zorrita tan más puta tienes, mama la verga delicioso y cosas asÃ. Luego comencé a mamar y a chupar las tres vergas era delicioso lo que sentÃa y solo querÃa más hasta que les dije:
- Quiero que me cojan como quieran.
Eso los excitó demasiado tanto que JoaquÃn mi novio me recostó y empezó a devorar mi panochita mientras Jaime y Eduardo me lamÃan todo mi cuerpo como unos perros en celo, luego me chupaban mis senos y decÃan que ricas y grandes tetas tienes zorra. Yo no podÃa más y les pedÃa a gritos sus vergas dentro de mÃ. Jaime se recostó en la cama y yo me senté sobre de él dejando entrar su pene de una sola vez en mi vagina lo cual me hizo gemir y hasta casi gritar. Mientras me cogÃa Jaime le mamaba la verga a Eduardo y masturbaba a JoaquÃn, en eso estaba cuando cambiamos de posición, me pusieron a cuatro patas o de perrito y JoaquÃn metió su verga en mi vagina, frente de mà se puso Eduardo y le comencé a chupar su pene, después de un rato Eduardo se recostó boca arriba y JoaquÃn me dijo:
- Ahora si vas a disfrutar mi putita.
Me subà sobre de Eduardo y comencé a cabalgarlo mientras los demás me besaban por todos lados, deteniéndose a veces en mis senos. JoaquÃn le dijo a Jaime ya es hora de hacerla gozar entonces Jaime me empujó hacia Eduardo y quedaron mis nalgas a su disposición sentà como me metió un dedo en mi culo lo que me produjo un ligero dolor pero no me importó y seguà disfrutando, sentà enseguida un escupitajo y luego como entraba la punta de su verga en mi culo, yo me excite demasiado y me empuje para atrás para que pudiera entrar mas rápido, sentà un inmenso dolor pero seguà adelante, después de un rato ese dolor se transformó en placer y no podÃa creer que estaba clavada por dos vergas que me cogÃan por mis dos agujeros, mientras mi novio JoaquÃn me miraba y me decÃa:
- Eres la más puta de todas pero me encantas,
Mientras él se masturbaba, de pronto sentà como JoaquÃn echaba toda su leche en mi cara, yo me la empecé a tragar ya que estaba deliciosa, cuando JoaquÃn terminó le lamà su verga para dejársela muy limpia, después Jaime empezó a moverse más rápido terminando en mis nalgas deliciosamente, mientras el echaba su leche en mi culo yo me lo frotaba en mis nalgas y lo metÃa a mi ano, Eduardo por su parte me dejó todo su semen en mi panocha inundándola completamente. Quedé cansada pero muy bien servida, los hombres se fueron y JoaquÃn sonriendo me dijo:
- Te portaste como una verdadera puta, eres la mejor.
Al poco rato nos vestimos y nos bañamos y seguimos cogiendo.
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