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« en: Junio 13, 2006, 01:27:26 » |
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OrgÃÂa, infidelidad consentida, todos contra una. Le excitó muchÃÂsimo que su esposa se pusiera cachonda con otros hombres y decidió esconderse para ver lo que ocurrÃÂa.
HabÃamos quedado en que le pedà a mi esposa que fuera a la piscina, ya le habÃa comentado que habÃa visto todo y querÃa. Además que siguiera en su juego.
Bueno, ella salió hacia la piscina, yo me quedé en nuestra habitación y hacÃa más ruido del necesario para que creyeran que estaba allà dentro distraÃdo, pero la verdad es que estaba espiándolos por la ventana, y con una mano me estaba dando una paja memorable.
Los tres hombres miraron a Carolina como se acercaba, la verdad es que la tanguita que usaba dejaba entrever su chochita rasurada, sus labios jugositos y que ya habÃan sido comidos durante todo el viaje, por lo que tenÃa la vulva un poco hinchada, eso hacÃa que la parte de adelante se viera más pequeña de lo que era, y la parte de atrás era similar a la tanga que habÃamos traÃdo de Miami, la habÃamos mandado hacer en un sitio que llama Beverly Hills, que queda aquà en Bogotá.
Bueno, ella se metió poco a poco a piscina con el argumento de que estaba muy frÃa. Juan Carlos aprovechó para que queriendo hacerle una broma, pudiera cogerla una vez más, y fue que la arrastró con su mano hacia dentro de la piscina y ella, gritaba y se quejaba. Le comenzó a masajear las tetas y ella, por el contacto con al agua frÃa tenÃa los pezones a punto de estallar.
- Por qué no jugamos algo, juguemos con la pelota... yo voy por ella. Dijo Carolina, saliendo de la piscina y demorándose más de la cuenta, para que ellos pudieran ver su culo rotundo y hermoso prácticamente desnudo.
Ella trajo la pelota y se dividieron en grupo, ella picándole el ojo a Juan Carlos le dijo que fuera del equipo contrario al de ella, lo hacÃa para que con el pretexto de alcanzar la pelota, la pudiera manosear a su gusto. Yo debo confesar que estaba encantado de ver como Carolina los calentaba a todos, y jugando torpemente se dejaba meter mano por todos lados, de un momento a otro quedó sin el sostén de su bikini, y ella sin darle importancia, siguió jugando asÃ, con las tetas al aire.
En ese momento lo volvió a pedir, y les dijo que antes de que estuviera la cena, jugaran algo más atrevido, un poco con más picante, pues habÃa tragado mucho agua y estaba cansada. Ellos aceptaron y comenzaron a jugar un juego que es tÃpico en muchos paÃses, la verdad o se atreve (o la botella), que no me molestaré en explicar.... Yo en ese momento llegué con mi pantaloneta y mis amigos se achantaron un poco.... cogimos una botella y le dimos vuelta, el primer turno fue para Lilian... la pregunta, cómo te gustarÃa terminar esta noche.... ella dijo con alguien dándome un beso, que no empiece ni termine en mi boca.... era una clara invitación. Siguió la botella y cayó en Juan Carlos.... la pregunta.... cuando fue la última vez que tuviste una relación sexual.... él por vergüenza conmigo dijo que el dÃa anterior, en la noche.... mi mujer dijo... mentiras!!!!!.... yo me hice como si no entendiera. Penitencia!!!! Gritó Carolina, entonces, le dijimos que como penitencia tendrÃa que quitarse la pantaloneta y dar una vuelta desnudo a la piscina, gritando quiero que me violen.... asà lo hizo y todos nos reÃmos, a Carolina y a mà nos impresionó el tamaño de esa verga y sé que Carolina se volvió a calentar por querer tenerla una vez más dentro de ella, saliendo y entrando y sintiendo como le llenaban la chocha de leche.
Volvió a salir Lilian y le dijimos, como la anterior vez fue una pregunta, ahora te toca algo de atreverse... ella dijo, lo que quieran.... quÃtate el sostén y hazle una paja sueca a Camilo.... ella se quitó el sostén y dejó al aire un hermosÃsimo par de tetas, y para darle mayor realismo a la escena gritaba y gemÃa diciendo te la quiero comer, enterita.... demoró con la verga parada de Camilo más de cinco minutos entre sus tetas, él no se corrió pero se veÃa alucinado.... y sabÃamos que un minuto más y hubiera explotado en sus pechos... ella al terminar le dio un besito en la punta de su glande, y cumplió su parte....
Otra vez la botella, le correspondió a Carolina, la pregunta fue igual que la que se le hizo a Juan Carlos.... ella dijo, con aire muy pÃcaro y gracioso, la última relación sexual fue hace como una hora.... y lo disfruté mucho...
Volvió a perder.... su actividad atrevida consistÃa en hacer un espectáculo de strip tease y terminar masturbándose con algo... pues ella cogió un cepillo para el pelo y mientras lo mojaba con su lengua, se fue quitando el sostén... bailando muy sensualmente soltó las dos tiritas que se lo unÃan, y dejó caer el par de triangulitos que le sostenÃan las tetas.... y después se agachó dándole a su público el culo.... se volvió a parar gracilmente y está vez se arqueó de para atrás, dejándonos ver parte de su chocha depilada y abierta a tener más placer, claro que se veÃa que habÃa culeado en la última hora...
Soltó las tiritas de la tanguita, y está quedó encajada entre los glúteos, ella con un movimiento suave las dejó caer, y en el piso se veÃan tan pequeñas, que era impresionante que pudieran tapar ese sexo que ahora se movÃa ante nuestros ojos... mis amigos me miraban a mà y la miraban a ella, yo reÃa a gusto, después metió y sacó el cabo del cepillo en su boca y lo dejó húmedo y poco a poco se lo metió en la rajita de chocha y lo hundió en ese huequito que debÃa todavÃa tener la leche de Juan Carlos dentro de ella.... no pudo evitar dejar escapar un gemido, similar al que dejó escapar en el carro cuando venÃamos.
Dijo, bueno, cumplà mi actividad... lo dijo como si no hubiera pasado nada.... se podÃa ver claramente que las vergas de los tres tipos estaban superparadas y que de no ser por mi presencia se la comerÃan allà mismo... decidà que si querÃa que se comieran a mi esposa y de paso a Lilian.... A decir verdad, en todo el rato que estuve con ellos Lilian estuvo muy cariñosa conmigo, lo que sé que debió molestar a Carolina, que de todas maneras es un poco celosa conmigo, aunque le encante el exhibicionismo y las demás cosas que hemos hecho, pero bueno, el tema de mis infidelidades será de otro relato, que se los prometo y ya soy deudor.
Para facilitarles la labor, me fui de nuevo a la cocina, con el pretexto de ver como iba mi plato.... ellos me miraron asombrados, como iba a dejar a mi esposa, que se veÃa que estaba caliente y con ganas de culear, desnuda, pues ella dejó el minúsculo bikini en la orilla de la piscina y con tres hombres que la miraban con lujuria.... yo les dije, ya vuelvo, sigan jugando sin mÃ... la verdad es que me fui a la cocina, apagué el fogón y me volvà a esconder detrás de la cortina de nuestro cuarto, que da directamente a la piscina...
Ellos se las ingeniaron para que ella volviera a perder, le dijeron que querÃan repetir lo del cepillo, ella dijo que no, que mejor le impusieran otra penitencia... entonces Camilo, que ya habÃa recibido su ración, dijo que le diera una mamada en la verga.... mejor dicho, que le diera una buena mamada a los tres... ella para su sorpresa les contestó que si lo harÃa y les dijo que salieran de la piscina,. Que se desnudaran... ellos salieron.... se desnudaron dejando al aire sus miembros parados y duros como el casco de un buque... ella se agachó, dejó su culo desnudo al aire, levantado, a la vista de todos.... como diciéndoles chuléenme de una vez por todas, sin embargo, los obligó a que se hicieran todos adelante... ninguno atrás, les ordenó, solamente Lilian.... ella ya se estaba dando con un dedo en la chocha, metiéndolo y sacándolo súper húmedo, se masturbaba de la misma manera que yo lo hacÃa en nuestra habitación, y me dije, me encantarÃa que esta vieja se metiera a la casa, pues mientras a Carolina se la culean, yo me culeo a esta.
Bueno, ella comenzó a chuparle la verga de Camilo, era una verga hermosa, parada, medÃa como 25 centÃmetros, la verdad es que estaba muy bien dotado, era un poco oscura, lo que sabÃa que a Carolina no le gustaba mucho, su cabeza era grande, el ojito del glande estaba inflamado, las venas azules que la surcaban parecÃan palpitar.
Pero esto será objeto de la tercera parte de mi segundo relato, que espero les esté gustando.... comprendan que no puedo dedicarme todo el tiempo a recordar lo que pasó esa vez, también tengo que trabajar, pues si por esto me pagaran, hace tiempo hubiera dejado el derecho y estarÃa ahora como un buen marqués de sade...
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