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« en: Junio 08, 2006, 01:36:50 » |
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Esta historia comenzó cuando yo tan sólo tenÃÂa 15 años. Soy una hembra muy linda y hermosa.
Mi padre nunca vivió conmigo, pero yo siempre iba todos los fines de semana, para conocerl más, ya que a él apenas lo conocà cuando cumplÃa los 14 años. Mi padre siempre tenÃa muchas mujeres, las cuales siempre iban a su casa para tener sexo. Esto lo sé porque yo escuchaba detrás de la pierta todos los quejidos que las mujeres dejaban salir de su boca. A mà todo esto me excitaba mucho y siempre terminaba en el baño, metiéndome el dedo hasta llegar al orgasmo, pero nunca miré y no tenÃa ni idea de como era tener sexo con un hombre. Y desperté una curiosidad inmesa por el sexo.
Un fÃn de semana mi padre salió con una de sus mujeres y quedé sola en casa, fuà a la sala de estar y coloqué una pelÃcula porno que mi padre tenÃa en la casa, lo que và fué sorprendente, miré como un hombre le cogÃa y le chupaba el bollo a una mujer y esta daba gritos de placer, no pude soportar más los deseos de sentir lo rico que se veÃan las bolas y la verga del hombre pegando en el culo de la mujer. Entonces corrà a la habitación de mi padre y cogà un consolador que él tenÃa y volvà a la sala y comencé a introducirme el consolador por el bollo, fué algo lindo y rico, pero a la vez muy doloroso, en esos entà el orgasmo más rico que nunca sentà con mi dedo. Por estar tan excitada no me percaté cuando un amigo de mi padre entró a la casa y me sorprendió, cuando él me habló y me dijo:
-¿¿Qué haces??-
Yo me asusté y cogà mi ropa y le dije que lo hacÃa solo por curiosidad. En tonces él me dijo que la curiosidad me la quitaba él y comenzó a desnudarse, sentà mucho pánico porque era el primer hombre que miraba desnudo en persona, tenÃa una verga grandÃsima tan grande como la que habÃa visto en las pelÃculas. El me tomó de la mano y me obligó a tocar su verga que estaba durÃsima. Yo sentpi miedo, pero no me alejé de él, en parte estaba curiosa por saber lo que era coger y me dejé hacer todo lo que él quiso. Primero comenzó a chuparme el bollo con tanta locura que hacÃa que me moviera del placer que sentÃa, después me volteó y me mamó el culo tan rico como al bollo. Yo miraba como salÃa leche de su verga y me la ponÃa en la boca. De momento sin pensarlo dos veces metió toda su verga dentro de mÃ, pulgada a pulgada fuà sintiendo como él llegaba casi hasta meter sus bolas. Me sentà llena de placer y locura y terminé con muchos quejidos, que casi se escuchaban fuera de la casa. Después los deseos se me fueron, pero él seguÃa cogiéndome, le dije que por favor parara, pero él me dijo que estaba loca, que apenas comenzaba a sentir rico. Entonces el me volteó, me escupió el culo y agarró su verga y me la metió sin compasión por el culo. No pude hacer ni decir nada... Solo llorar. Le rogué que por favor se fuera, pero él no me escuchó. No sé decirles cuantas veces él terminó en mÃ, pero si sé que cuando él terminó, yo tenÃa el culo partido del dolor. Ese dÃa dormà con muchos recuerdos de todo lo que él habÃa hecho conmigo, pero les confieso que me sentà complacida, porque eso era lo que yo querÃa, que me cogieran como en las pelÃculas. Todo esto pasó un Sábado.
Al dÃa siguiente mi padre me llamó a la habitación y me dijo que me sentara en la cama. Luego me dejó saber que él sabÃa todo lo que habÃa pasado con su amigo, ya que él mismo se lo habÃa dicho. Yo me sentpi muy apenada y le pedà perdón, pero él me dijo que no me perdonaba y que como venganza él me cogerÃa. Yo no le creÃ, pero él llamó a su amigo que estaba escondido y entre los dos me agarraron a la fuerza y me quitaron la ropa dejándome desnuda. Luego mi padre se desnudó también y me dió mucha pena, es cierto que yo casi no lo conocÃa, pero nunca imaginé eso de él.
El abrió mis piernas y mamó con locura mi bollo, lo único que hice fué llorar y suplicarle que me dejara en paz, pero él no me dejó tránquila y siguió con sus deseos. Mi padre tenÃa su verga más grande que la del amigo y yo sentÃa mucho dolor, pero a él no le importaba y me la metÃa tanto, que casi sus bolas me tocaban el culo. Mi padre terminó al momento que yo comencé a gritar y a llorar porque no lo aguantaba más, ya que el era muy bestia conmigo... La metÃa y la sacaba con tanta rabia que sentÃa que me iba a partir en dos, cuando él se vino, sacó la verga y me la puso sobre la cara, llenando con su leche todos mis labios. Luego él cogió leche de mi cara y me puso mucho en mi culo, la embestida que me dió, cuando sin piedad me metÃa la verga por mi hermoso culo, se movió tanto que yo sentà que mi culo se partÃa nuevamente, provocándome mucho ardor, pero él no se conmovió de mis lágrimas y siguió con su locura, después me obligó a sentarme en la verga de su amigo y después el me volvió a coger por el culo, quedando asà penetrada por ambos lados de mi sexo. Los dos terminaron en mi cuerpo y después me dejaron en la cama, desnuda y agotada. Mi padre entes de dejarme con mi familia, me dijo que no dijera nada, porque sino, él iba a decir que yo fuà quien se habÃa metido con su amigo y que todo eran mentiras mÃas. Entonces me dà cuenta que me iba a dar mucha pena hablar de eso con mi familia y acepté ir todos los fines de semana como él querÃa. Todos los otros fines de semana fueron iguales, con la única diferencia que mi padre llevaba a diferentes amigos todas las semanas y los metÃa conmigo en la cama y me obligaba a tener sexo con ellos, él cogÃa el dinero de ellos por mi sexo, creo que más o menos me acostaba con tres o cuatro hombres por semana. Esto fué por casi un año.
HabÃa veces que me cogÃan hasta los cuatro hombres a la vez, uno me metÃa por el culo, otro por el bollo, otro por la boca y con mi mano masturbaba a el último. Esto para mà fué difÃcil, siempre conocÃa a hombres diferentes con diferentes tamaños de vergas. La más grande que metÃ, fué de ocho pulgadas y media, no me cabÃa toda en el bollo y él me embestÃa con mucha presión y fuerza, y para colmo, me la metió también por el culo. Después de un año decidà acabar con todo esto y llamé a mi padre y le dije que más nunca irÃa a su casa, y que no dijera nada, porque sino le dirÃa a la policÃa y lo arrestarÃan por eso. El decidió aceptar mi trato, pero me dijo que por favor querÃa cogerme por última vez acepté. Por última vez fuà a su casa, él me esperaba desnudo y yo me desnudé, comencé a mamar su verga con mucha locura, luego me dediqué a meterme su verga por el bollo y me movà como nunca, sacándole asà toda su leche y luego me la comà toda. Cuando po fÃn terminé, me puse a llorar, no sé porque pero lo hice.
A pesar de todo no le guardo rencor a mi padre, porque aunque no lo crean él me cumplió los deseos de ser cogida como las mujeres de las pelÃculas.
Bueno estimados amigos, todo esto pasó cuando yo apenas cumplÃa los 16 años. Ahora tengo 26 y soy muy feliz, aunque nunca me he casado, pero tengo de todo y vivo bien. Lo más importante es que no tengo problemas con los recuerdos de mi padre, no crean que sufro, al contrario, soy feliz porque me siguen cogiendo como yo siempre quise.
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