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« en: Junio 09, 2006, 01:39:57 » |
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Cuando las cosas tienen de pasar pasan y no se sabe porqué.
Pero una cosa es segura: si uno anda en el ambiente de los negocios se le van a presentar muchos negocios, si andas cerca de algún deporte, se presentará también, pero si andas de ligue con maduras o muy maduras como en este caso también se presentará, porque uno va tomando la forma de conversación que les gusta y se va largando y ellas van entrando. El que crea que lo que digo está exento de verdad que haga la prueba. Yo conozco tipos de 40 y pico de años que ligan en forma desmesurada con las pendejas de 17, 18, 19, 20, porque saben lo que les gusta, saben como hablarles y que decirles para que en la mente de ellas se borre la diferencia de edad, y solo piensen en que delante de ellas está el ser soñado. A mi me está pasando lo mismo con las "viejas" (como dice mi suegra: con las muy maduras). Con la primera que tuve experiencia fue justamente con ella a quien culeo desde hace casi 5 años, y con la que una vez a la semana o cada 10 dÃas tenemos una buena sesión de sexo. No crean que porque ella tiene casi 84 años no tiene deseos, los tiene y los manifiesta en este caso a mi para que tengamos unas cogidas antológicas. ¡que le veo? nada, es el morbo de saber que es mi suegra la que me chupa la pija, a la que le chupo la concha y le cojo el culo. Últimamente me ha pedido que le permita hacerme una paja cada dos o tres dÃas y que me acabe en sus bombachas, que luego se las pone y disfruta de mi leche el dÃa entero. Pero no es de ella de quien quiero hablarles hoy sino de nuestra vecina: doña Margarita (Marga para nosotros) que ha enviudado hace ya tres años y cuenta en la actualidad con 81 años. Como verán no diré que es una belleza sino que Marga es una Sra. que se conserva bien para su edad, gusta de ir a la peluquerÃa 1 o 2 veces a la semana, sale a tomar el té con amigas, o se pasa el dÃa mirando TV a veces hasta las 2 o las 3 de la mañana, sola y su vida. Hace unos dÃas salió a la terraza envuelta en el batón de siempre y yo me encontraba tomando sol, y comenzamos una conversación acerca de lo bonito del dÃa y de lo bien que estarÃa estar en la costa a esa hora, cuando noto que su batón tenÃa 2 botones desprendidos y se veÃan sus piernas a lo que agregué:
— El dÃa está muy lindo pero no tanto como sus piernas, LA FELICITO. —¡¡ ah!! Que mirón eso no se hace. — Que no lo hagan los tontos pero si la casualidad me quiere regalar esa hermosura para mis ojos no voy a decir que no. — Tal vez me haga creer que tengo lindas piernas todavÃa.
Entonces miré su cara y me di cuenta que habÃa enrojecido, con ese color tan tÃpico que le queda en las mejillas a mi suegra cuando se calienta, y entonces acercándome, le digo en tono meloso:
— No solo son lindas sino que además parece que terminan en unas regias caderas. — ¿Está seguro? — Claro que no , hasta que no vea bien no puedo atestiguar pero me parece que si.
Sus manos se restregaban la una contra la otra, mientras pensaba y dándose vuelta para irse voltea su cabeza y dice:
— Pero aquà donde todo el mundo nos ve no le voy a mostrar las piernas.— Y salio caminando para su balcón que estaba abierto. Lo tomé como una invitación y me fui tras ella y no bien traspusimos la puerta, la aferré de la cintura y mi pija ya dura se pegó a su cuerpo.
— ¡NO! ¡ ¿que hace? ¡déjeme! — No le presté atención y mis manos fueron subiendo su ropa hasta la cintura. — Está , está, mas no por favor— su cara era una grana y sus manos se aferraban a las mÃas, yo le besaba el cuello y los hombros; —no siga, no siga— sus bombachas las tenÃa en mis manos pero las suyas se comenzaban a aflojar; —no, por favor no— su voz se hace mas suspiro cada vez, subà una mano y tome una de sus tetas, que para que les cuento no estaba para nada caÃda sino que estaba gorda y durita a lo que soltó un gemido —¡¡¡¡¡AAAAAGGGHHH!!!!! — mi pija pugnaba por entrar dentro de sus piernas y ella fue cediendo. — Despacio , despacio, no me lastimes—. Mis manos parecÃan pulpos, tocaban sus senos, luego sus piernas la rodie desde atrás y las puse entre sus piernas. —¡AGH! despacio por favor.
— ¿Por que no vamos al dormitorio? — y asà abrazados entramos al dormitorio. Saqué su baton y quedó en bombachas y soutiens, se giro, quedamos frente a frente y nos besamos en la boca. Era como una ventosa hacÃa años y años según me dijo luego que no se besaba con un hombre con tantas ganas. Ella abrió algo sus piernas y mi pija se alojó entre ambas "¡¡que divino sentir esto de nuevo , que divino!!" entonces le saqué el soutien y la bombacha y un pubis TOTALMENTE NEVADO apareció ante mi, y caà de rodillas para chupar aquella concha madura que tanto prometÃa. "No , no hagas eso, no, es una porquerÃa, no, no quiero" sus manos intentaban sacar mi cabeza pero ya mi lengua habÃa llegado a su clÃtoris. "No, por favor , no lo hagasssssssss, aaagggghhhh... no , no, no te pares que cosa divina me haces, segui, segui, que quiero sentir esto , segui AAGGGHHHH me viene papito me viene , no creÃa posible que me acabara asà pero toma mi lechita, tomaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!
— ¿Nunca te lo habÃan hecho? — ¡no! jamás y porque te dio por hacerme eso? — Porque tu conchita me gustó horrores cuando la vi y sentà deseos de comérmela. — ¡¡¡gracias!!!! — y otro beso con lengua ahora nos unÃa de nuevo, me hinque entre sus rodillas separé sus piernas y me dispuse a hacerla gozar pasándole la punta de mi pija por la raja, lo que la hacÃa retorcerse de goce, hasta que me pidió :" NO AGUANTO MAS, PONEMELA, COGEME POR FAVOR HACEME TUYA DESDE HOY SERE TU MUJER CUANDO QUIERAS Y DONDE QUIERAS, METEMELA, ASI ASI, MAS, MAS, QUIERO SENTIRTE MACHO MIO, quiero tenerte bien adentro asà , que divino ". Luego la puse en 4 patas y la ensarte otro poco , y cayo rendida, mi última caricia al verla de cola para arriba fue darle un beso negro que la sorprendió . Luego giró y comenzamos una conversación.
— Dime la verdad —le dije— ¿desde cuando no tenÃa sexo? — Por lo menos dos años antes de morir mi marido y hace 3 que falleció. —¿ y no sentÃas deseos? — A veces cuando salÃa veÃa algún hombre apuesto y me corrÃa una electricidad por el cuerpo pero a mi edad eso es fácil de controlar.
Y hoy cuando empezamos a conversar ¿creÃste que llegarÃamos hasta la cama hoy mismo?
— Al principio no, pero después, me di cuenta que tenia unas ganas bárbaras y me pareció que vos también entonces me decidà y traté de que me siguieras para dentro del apartamento. —¡ Picara!! — Si, pero con la forma de hablarme, y de decirme cosas que tenés no creo que no se pueda calentar una mujer que como yo hace tanto que no estaba en una cama con un hombre, además me pareció ver que tu cosa se ponÃa grandota y me calenté mas ¿decime: me lo vas a seguir haciendo después de hoy? Si vos queres si. — AH! como no voy a querer, cuando quieras. A la hora que sea me tocas timbre desde abajo y te espero con la puerta abierta. — OK — Voy a ser la envidia de todas mis amigas. —¿ Acaso se lo pensas contar? — Claro que si, para que me envidien, porque de todas, la que menos posibilidades de conseguir un hombre apuesto como vos, tenÃa era yo, y ahora se van a relamer. Un dÃa de estos voy a organizar un té y serás mi invitado para presentarte a todas. — Ok. Pero mirá que todavÃa te falta hacer un montón de deberes — ¡¡¡¡¡Vos me los enseñas y yo los hago!!!!!"
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