Bienvenido(a), Visitante. Favor de ingresar o registrarse.
Agosto 29, 2008, 06:24:49
Inicio Ayuda Buscar Ingresar Registrarse
Noticias: Ya pueden publicar sus relatos;)

+  RELATOS EROTICOS : Relatos porno
|-+  General Category
| |-+  Lesbianas
| | |-+  Lesbico
« anterior próximo »
Páginas: [1] Imprimir
Autor Tema: Lesbico  (Leído 329 veces)
admin
Administrator
Hero Member
*****
Mensajes: 1180


Ver Perfil Email
« en: Junio 08, 2006, 12:28:42 »

Yo soy lesbiana y desde hace un tiempo vivo con una chica muy bonita que conocí­ en una galerí­a de arte a la que habí­a concurrido invitada por quien resultó ser una amiga común.



La misma noche en la que nos conocimos, creo, tomamos sin decírnoslo, la decisión de unir nuestras existencias...
Ella se llama Naty, tiene treinta y dos años y es, como ya dije, bellísima. Les quita el aliento a los hombres y... a nosotras también. Yo soy Maru, tengo veintitres años y no soy tan feota... (según me dicen...)

Tanto Naty como yo somos tituladas universitarias, lo que, a la postre, resultó una gran ventaja para nuestra relación... En efecto, con el fin de hacer más efectiva y sofisticada nuestra unión, hemos decidido que, cada tanto, escribiremos los libretos de nuestros encuentros amorosos, para que, después de estudiados, los llevemos a la práctica. Por ejemplo, para esta noche he escrito lo siguiente (Naty es la de la botella):

Mientras me estoy quitando toda la ropa, para una velada de amor contigo, te veo abrir una botella de Don Perignon, Extra Brut, cuyo corcho estalla, saltando hasta el techo,... como mi corazón también lo está haciendo...

Ya desnuda, te veo caminar hacia mí, portando la botella ya abierta y sin quitar tu mirada de mis ojos. La botella y sólo una copa. Al llegar hasta adonde yo estoy, la sirves y con la yema de tus dedos húmedos de Champagne me acaricias los labios y yo lo bebo,... me acaricias los pezones y tú bebes. Luego, amada mía, siempre mirándome, bebes despaciosamente de la copa... No sé si el cristal brilla tanto como el fulgor de tu profunda mirada...

Mis brazos, entonces y a tu orden, rodean tu cuello. Mi pierna izquierda es llevada por vos de modo que mi rodilla queda a la altura de tus caderas y, desde allí, rodea a tu cuerpo por detrás, de modo que quedo muy unida a vos pero,... ¡con mi entrepierna tan abierta y accesible...!, ¡tanto que mi perfume nos invade!

Me dices que me quieres, pero que en este momento de lo único que esre conciente es de que me deseas ardientemente,... y esas palabras suenan como fuego líquido cayendo sobre mis entrañas...

Tu boca se acerca a la mía y la posee, en un beso interminable,... a la par que me estremezco porque siento que me acaricias, con infinita dulzura, con el enorme corcho de la botella que acabas de abrir. Lo siento deslizar por mi espalda, por mi cintura,... ¡por mis caderas...!

Y en ese lenguaje sin palabras con el que nos expresamos a través de los ojos y que las mujeres dominamos con absoluta elocuencia, te pregunto, "¿qué quieres hacerme?" y percibo que me contestas que,... amarte, sólo eso...

El corcho, de tu mano, se pasea por mi entrepierna. Me toca, lo siento,... me acaricia, lo sé...

Luego, bajo mi pierna y mientras lo hago, con una sonrisa muy pícara iluminando tu rostro, pones el corcho entre mis nalgas que en ese momento se cierran, de modo que se sostenga entre ellas y... allí queda,... tan preso como lo estaba antes, en la botella...

Me tomas con tus manos de la cara, me vuelves a besar mientras, divertida y me dices: "culona...", a lo que, levantando mis hombros, respondo con un mimoso mohín, mientras te digo, disculpándome,... "y bueno, también..."

Vuelves a llenar la copa; ahora te arrodillas frente a mí y pones mi pie sobre tu hombro. Vuelvo a quedar expuesta ante ti,... pero ya,... ¡tan cerca de tu rostro...!

Tus manos, muy sabiamente me acceden y tu boca se hunde en mi sexo, con la implacable maestría de siempre. En ese instante inicial, la profunda caricia me estremece; mis labios gimen, mi cabeza cae hacia atrás por completo, mi cuello se elonga y arquea y mis cabellos negros, sueltos y fragantes, cosquillean en mi blanca cintura...

Al recobrarme, tomo la copa entre mis manos y comienzo a verter su contenido por entre mis pechos,... muy lentamente. Siento que el líquido se escurre por mi vientre,... lo veo entrar y salir a borbotones por mi generoso ombligo para perderse por entre la espesa mata que ya acaricia tu rostro, ¡tan querido!

La forma continuada en la que te prodigas y me sometes, por fin, me vence y me doblega. No puedo (ni quiero) disimular los agitados estertores de mi orgasmo. Sólo que, al sobrevenir, apuro un poco mas de licor desde mis senos, para que lo recibas, en premio por tus caricias y sabiendo, porque lo sé, que ahora tendrá otro sabor...

Al fin y ya exhausta de amor, me tomas con uno de tus brazos por la cintura, como si fuera una flor delicada, caminas junto a mí, permitiendo que apoye mi cabeza en tu hombro y me llevas a nuestro lecho, para allí reposar juntas, felices y en silencio...
En línea
Páginas: [1] Imprimir 
« anterior próximo »
Ir a:  


Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión

pareja amateur Inmobiliarias Barcelona Vehiculos Bilbao juegos gratis Empleo en Madrid sexo duro Automóviles y Transporte juegos Computadoras e Internet Salud y Belleza articulos php Automobile et transport foto de puta Economie locale juegos online Informatique et internet culo negra Accion Cine Deportes mujer negras Belleza y Estilo Deportes Restaurantes amateur desnuda
Powered by MySQL Powered by PHP Powered by SMF 1.1.3 | SMF © 2006-2007, Simple Machines LLC XHTML 1.0 válido! CSS válido!