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« en: Junio 08, 2006, 12:46:56 » |
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Esto que voy a relatar me ocurrió hace un año. Soy una chica de 20 años, morena, alta, ojos verdes, delgada, mis pechos son medianos y mi trasero es pequeñito y respingón. Estaba durmiendo la siesta cuando de pronto la mujer que limpia y cuida la casa me despertó, y me dijo: tengo una sorpresa para ti. En un principio me cabree bastante, odio que me despierten pero lo de la sorpresa aplaco un poco mi cabreo
Mi criada es ya mi amiga, suelo contarle bastantes cosas ya que pasa mucho rato en mi casa, mi casa es un chalet enorme decorado al estilo antiguo pero equipado con las ultimas tecnologÃas, mi familia no esta nada mal de dinero, vivo con mis padres pero apenas noto su presencia en casa ya que la mayor parte del tiempo están fuera. Me levante, la seguà y habÃa una caja del tamaño de una de zapatos, se acerca y me dice toma ábrela, es mi regalo de navidad, la mire y le dije que no tenia que haberlo hecho pero me dijo que daba igual porque me iba a encantar.
Total lo desenvolvà del papel de regalo y vi que la caja era de un sex-shop, la abrà y era un pedazo de consolador con dos pollas unidas que se podÃan desmontar y ser solo una o luego enroscar y tener dos, una pasada. Total la mire y dije sonriendo ¡vaya regalito! Ella también rió y me explico que lo compro porque entro en un sex-shop con su novio a comprar algunas cosillas y vio eso y se acordó de lo que yo le contaba. Yo en ocasiones le comentaba a ella mis tendencias sexuales, le dije que era bisexual y a veces le contaba mis experiencias con chicas y que los aparatos que utilizábamos no me gustaban tanto como una polla de verdad, total que me regaló eso a ver si eso me parecÃa mejor.
Ella se fue a los pocos minutos con su novio y yo me quede alucinando, tenia que poner en uso aquel maravilloso aparato, era de un color verde azulado, no olÃa a nada, se veÃa que estaba echo solo para dar placer. No querÃa utilizarlo como consolador, tenia que hacerlo con alguna chica, pensé en llamar a alguna con la que lo hubiera echo ya pero mis relaciones con ellas ya casi eran inexistentes, pensé en una amiga mÃa, muy amiga con la cual no habÃa surgido aun nada pero todo lo que hacia con ella rozaba el limite entre la amistad y la sexualidad, ella es morena tiene un pelo liso perfecto, ojos enormes verdes, un poco mas baja que yo y con pechos grandes y trasero perfecto.
HabÃa dormido con ella mil veces, me enseñaba sus pechos, me pedÃa que se los tocase, nos pasábamos el tiempo acariciándonos, lo mejor era cundo estábamos borrachas, me hacia todo tipo de insinuaciones, me chupaba los dedos mientras me miraba con cara de autentica ninfómana, me pedÃa que la follara, me reproducÃa sonidos de orgasmos, incluso una vez nos empezamos a meter cuello y nos dejamos que parecÃa camuflaje militar, etc, todo en un gran tono de broma, el cual me ponÃa enferma, no sabia si iba en serio o iba en plan broma, a mi esta chica me gustaba realmente, casi estaba enamorada de ella no paraba de pensar en ella y me cortaba muchÃsimo en temas asÃ, quizás por eso nunca hable el tema de la bisexualidad con ella, yo sabia que ella habÃa tenido relaciones sexuales con chicos pero no sabia si con chicas también al igual que yo.
Total iba pasando la tarde y yo tenia ahà mi aparatito nuevo muerto de risa, después de mucho tiempo y coger y soltar el teléfono mil veces la llame, habÃamos quedado todos nuestros amigos para cenar por el cumpleaños de uno de ellos, asà que le dije si querÃa pasar la tarde conmigo para luego salir en mi coche hacia allá, me dijo que no sabia si podÃa, que luego me llamaba.
Me sentà fatal justo cuando me decido a decÃrselo ahora va tan normal sin ningún tono cariñoso y me manda al carajo. Me puse a jugar al billar, paso un rato y sonó el teléfono, me emocione y lo cogà corriendo era ella, decÃa que estaba llegando a mi casa, que la traÃan en coche. Colgué y corriendo me vestÃ, ya que andaba en pijama desde la siesta, guarde mi nuevo aparato en un armario del salón del billar y llamaron a la puerta, cogà un palo de billar y me tranquilice para que no pareciera emocionada, abrÃ, le di dos besos y la invite a pasar, estaba radiante iba ya vestida para la cena, ella viste muy elegante y desprendÃa un olor totalmente atrayente, su olor de siempre elevado al cuadrado ya que venia todavÃa con el pelo mojado y toda calurosa del coche, se quito su chaqueta y quedo con una blusa fresca blanca a pesar de que estuviéramos en pleno invierno, a mi también me subieron los calores y le dije que irÃa a bajar la calefacción, asà lo hice mientras ella dejaba sus cosas encima de la mesa del salón.
Me acerque a ella y le dije lo guapa que iba, ella sonrió y me pregunto que estaba haciendo, señale el palo de billar con mi brazo y me dijo ¡que guay, vamos a jugar! Aunque ella no tenia ni idea me propuso que la enseñara, asà que le explique como se colocaban las manos, todo aquello me recordaba a la tÃpica escena de pelÃcula cogiendo el chico a la chica por detrás y enseñándole a tirar, y si fuese una peli porno ya se la estarÃa metiendo por detrás, asà que recordé el maravilloso regalo que habÃa recibido antes, de nuevo me subieron los calores, me separe y le dije, a ver prueba a tirar tu, metió una bola y me abrazo, yo ya no sabia que hacer me estaba poniendo mas nerviosa de lo normal. Luego ella vio que yo le di con efecto a una bola y me insistió que le enseñara:
- Enséñame anda por favor, quiero tirar como tu, me encanta esto (esto me lo decÃa mientras me miraba con la cara más tierna del mundo y luego con la sonrisa mas picara)
- No quieras aprender todo en un dÃa tu sigue con tu tiro normal (yo estaba totalmente temblorosa)
Pase a su lado para darle a mis bolas y ella me dio una palmada en el culo mientras me decÃa venga hazlo, cogeme como antes y dime como tirar, yo me di la vuelta y la mire con cara como de cabreo en broma y le dije venga ponte, se coloco y me puse detrás, tenia todo su cuello a 2 milÃmetros le cogà suavemente las manos habiendo acariciado disimuladamente sus brazos y me prepare para explicárselo, retarde aquel momento todo lo que podÃa y de pronto ella me dijo: tu respiración me esta poniendo mala, me separe y vi justo que le daba entre la oreja y el cuello, asà que me reà y en vez de separarme me acerque y le di un pequeño bocadito en la oreja, ella dio un respingón y se puso de frente mÃa se rió y me dijo: no empecemos como la otra vez, refiriéndose a lo del cuello y los moratones, me reà y le cogà los brazos, la puse de nuevo en su postura para enseñarle el tiro y ella acomodó su trasero a mi entrepierna, en serio era de pelÃcula. A mà me dio un escalofrió el roce con mi entrepierna y volvà a acercarme a su cuello, le hablaba de cómo debÃa darle a la bola pero me daba cuenta de que ella me miraba por el rabillo del ojo, de pronto ella giro su cara y me mordió mi oreja, mas que un bocado me la chupo, y sonriendo las dos picaramente dijimos:
- Que haces?
- Nada devolvértela
- Ja, pero si apenas me has mordido
- Es que soy más sutil que tu
-Ya claro eso es porque no he querido serlo
- A ver, dale
En un principio pensé en no hacerlo, pero no querÃa que pareciese lo contrario a lo que realmente sentÃa, asà que lentamente me acerque y le chupe la oreja con la mayor sensualidad que pude, me separe y vi que ella tenia los ojos cerrados mientras sonreÃa, luego hizo un gesto de escalofrió y me dijo que le habÃa gustado.
- Creo que a sido bastante sutil no?
- Lo puedo mejorar
- Ya, claro
- ¿Qué no?
Me agarro con su mano izquierda mi cabeza me la acerco a ella, me la apollo sobre su hombro y comenzó a lamerme parte de la oreja y del cuello, yo sentà mil cosas, le coloque mis manos en su cintura y cuando paro seguidamente sin decir nada comencé yo a besarle todo el cuello, aquello iba subiendo de tono cuando de pronto ella me cogió mis manos y rodeo su cintura, yo seguÃa lamiéndole el cuello y ella fue bajando mis manos hacia su sexo, nada mas rozárselo a través de toda la ropa ella emitió un gemidito, yo no me podÃa creer lo que estábamos haciendo, le desabroche el botón mientras le besaba la nuca, llevaba una camisa de cuello por los hombros que le dejaba bastante parte descubierta, perfecto para hacer lo que le estaba haciendo. Cuando introduje mi mano en su pantalón busque su clÃtoris, y note que estaba mojada entera, se lo manipule con gran sutileza como ella querÃa, y cada vez ella escuchaba mas gemidos de placer.
Le introduje dos dedos que entraron perfectamente con tantos flujos y ella separo un poco las piernas todavÃa estaba de espaldas a mi, asà que seguà viendo los movimientos que hacia, estaba a punto de llegar al orgasmo cada vez gritaba mas y resoplaba, se sujetaba con los brazos a la mesa de billar. De pronto me acorde de mi gran consolador nuevo, me acerque a ella le bese el cuello y saque los dedos de ahÃ, me miro con cara rara como un poco extrañada con toda la expresión de placer entrecortada, me separe de ella, di dos pasos, abrà el armario y saque el consolador, ella lo miro como confusa parecÃa que no lo quisiera pero no dijo nada, yo mientras me lo ataba, solo le puse una polla, le besaba el cuello.
Cuando estaba lista para meterselo le abrà las piernas y se lo metà de una vez, le entro todo dentro, emitió un gemido de lo más excitante, aquello tan grande le habÃa entrado como si nada, comencé a moverlo y gritaba de una forma descomunal, le encantaba, le fallaban las piernas asà que yo me apoye cogiendola para que no se cayese, cogà un ritmo lento y recupere enseguida el punto en que la deje antes, cuando note que estaba a punto comencé a ir rápido hasta que se corrió gritando como nunca habÃa escuchado a nadie, estuvo como 1 minuto temblando roja gritando de placer hasta que se lo saque y respiramos las dos fuertemente, yo cansada del movimiento y ella de su orgasmo.
Se dio la vuelta y no podÃa decir nada, no articulaba palabra estaba rojÃsima asà que la subà encima de la mesa de billar, ella me paso los brazos por el cuello yo me acerque, no sabia si besarla o no porque estaba cansada pero ella me acerco a su cara y le roce sus labios con mi nariz, la mire a los ojos y ella se acerco mas a mi, yo sentÃa todo su calor, estaba totalmente mojada, con decisión bese su labio inferior, y ella me mordió el mÃo superior, fue un beso muy pasional.
Seguimos con el beso un buen rato, fue un beso muy tierno, demostrando la gran amistad que tenÃamos entre las dos. De pronto dejamos de besarnos y ella se tumbo sobre la mesa de billar, dejando al borde de la mesa su entrepierna abierta y yo en medio de ella, yo le bese el cuello de la forma más sensual posible, le mordÃa cada parte de el, luego baje y le quite la camisa y el sujetador y empecé a besarle los pechos enteros era delicioso, eran súper suaves y su cuerpo olÃa de maravilla, ella empezaba de nuevo a excitarse y a gemir, mientras me acariciaba la cabeza y mi pelo, baje hasta su ombligo y lamà su vientre, pude notar movimientos de placer que hacia, luego seguà bajando hasta su sexo pero no directamente sino besando todo sus alrededores, los muslos, las ingles le acariciaba mientras todo el cuerpo hasta que me suplico: metemela yaaaa!!! querÃa toda mi lengua dentro de su gran coñito húmedo, asà lo hice estuve comiéndoselo un buen rato mientras con los dedos le frotaba el clÃtoris, tardo muy poco en correrse, todavÃa estaba bastante cachonda del orgasmo anterior.
A todo esto yo todavÃa no habÃa recibido placer, solo el placer de verla a ella retorcerse por mis caricias, asà que decidà de nuevo coger mi nuevo aparatito y colocarle la otra polla, me subà encima de la mesa de billar, le baje los pantalones un poco mas y le clave de nuevo todo el consolador, dio un grito inmenso y cerro los ojos, entonces yo me baje mis pantalones y me introduje la otra polla y me tumbe encima de ella y comencé a moverme, aquel aparato era maravilloso, cuando estábamos las dos al mismo ritmo lo puse en modo vibrador y ella me abrazo con tanta fuerza que con sus uñas me araño entera la espalda, yo notaba todo aquello dentro de mi y cada vez que me movÃa un milÃmetro ella emitÃa un gemido de placer, estaba con los ojos cerrados gritando, llegamos las dos al mismo tiempo, nos unimos en un grito de placer que ahora agradezco de no tener vecinos.
Terminamos y nos quedamos tumbadas, yo puse mi cabeza en su pecho mientras ella me acariciaba toda la espalda lentamente, pasaron 5 minutos y todavÃa tenÃamos las pollas dentro hasta que me incorpore y se la saque con la mayor delicadeza posible mientras ella me miraba a los ojos sonriendo y con muestras de placer por sacarle aquello tan grande. Me baje de la mesa, le ayude a ella y nos tumbamos en un sofá y nos tapamos con una manta, nos quedamos toda la tarde acariciándonos hasta que nos quedamos dormidas. Nos despertamos con el sonido de su móvil, la gente nos reclamaba para la cena de cumpleaños!! Pero decidimos quedarnos en ese sofá toda la noche acariciándonos y besándonos.
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