admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 08, 2006, 11:00:53 » |
|
Cuando se enteró que ella necesitaba un amante porque su marido no la satisfacÃÂa... su imaginación empezó a fantasear.
Soy un joven de 20 años, y tengo una fantasÃa que para algunos puede ser muy pervertida, pero para mà es normal. La fantasÃa se trata de que estoy caliente con la cuñada de mi cuñada (no sé que vendrÃa a ser mÃo a nivel parentesco), lo único que se es que estoy re alzado con ella. Ella se llama Lorena tiene 24 años y esta casada con el hermano de mi cuñada, lo que más me gusta de ella son las tetas, si ustedes podrÃan ver esos pechos, son redondos como dos melones, y a pesar de que tiene tres hijos se notan bien levantados, pero no tanto, ya que tiene 3 crios, aparte la gravedad influye muchos sobre estos. Me he enterado que le gusta mucho cojer, esto paso durante un dÃa cuando conversaban de ello entre ella y mi cuñada (que a la vez es su cuñada), estaban en la habitación de mi madre, y yo ubicado detrás de la puerta pude escuchar esa conversación tan caliente que nunca me imagine oÃr de boca de ella. Tal vez aquà me empezó a atraerme Lorena, pero sin salir del tema en el que estábamos, que era la conversación que escuche. Les cuento que la batuta de la conversación la llevaba Lorena y mi cuñada casi no hablaba, Lorena comentaba que el marido ya no la atendÃa como antes, que a ella le gustaba cojer mÃnimo dos veces al dÃa, y que su pareja ya no le seguÃa el ritmo. Ella se levantaba en la mañana y le gustaba chuparle la maceta a su marido y que esto últimamente a el ya no lo atraÃa, otra cosa que le gustaba era que de vez en cuando le gustaba que le hicieran el orto, decÃa que por lo menos una vez a la semana, ya que le dolÃa, pero después de ese dolor venia el gran placer, comentaba que después el orto le dolÃa por una semana, pero no le importaba. Contradiciéndose un poco también dijo que no sabia si se animaba ahora de que le hagan al orto ya que a su marido no le gustaba y por lo tanto hace rato que no lo practicaba. Inclino el tema hacia que le calentarÃa mucho tener un amante con quien satisfacer sus más bajos instintos. Esto me puso mas a mil de lo que ya estaba, siguió su relato comentando, que le encantarÃa encontrar a un hombre que le supiese chupar la concha, que se masturbase junto a ella, decÃa que le encantarÃa chuparle la maceta una y otra vez que eso le encantaba, que le hicieran el orto, que le chupasen las tetas, que le metan dedos por todos lados, algo que me comento que en serio me termino por calentar, fue cuando contó una relación lesbica que tuvo. No aguante mas, y fui hacia el baño, tenia mi bragueta a reventar, saque mi verga y estaba durÃsima, la cabeza estaba por reventar, me la empecé a tocar, le subÃa y bajaba el cuerito lo cual al llegar a la cabeza de mi mazo, hacia un ruidito muy sensual, acabe como 4 chorros de leche largos, los cules terminaron en la pared, agarre un poco de papel y los limpie. Después de esto me fui a mi habitación y me tranquilice un poco, pero a Lorena sigo viéndola, y cada vez que pasa esto se me para la verga y tengo que tratar de disimularlo o la mayorÃa de las veces termina en pajas muy buenas. Me la he imaginado como mi mucama preparándome la leche con su delantalito y todo, viniendo yo de atrás y apoyándola, a lo que ella no se preocupa y me sigue preparándome el desayuno, yo le comienzo a masajear las tetas, y a apoyarla mas fuerte mi pija en su culo, ella se da vuelta me inserta un beso de pura lengua, mientras que con su mano izquierda me soba los huevos, acto seguido se arrodilla frente a mi, me abre la bragueta del pantalón y me saca ya mi verga totalmente parada, y se la empieza a tragar de una forma como si fuera una verdadera puta profesional, ahhhhhh que flor de mamada que me esta haciendo esta familiar mÃa, es increÃble como la chupa, hasta que me pide que descargue toda mi leche en su boca y algunos en su cara. Sin ninguna duda hasta el dÃa de hoy tengo ganas de ensartarme a esa perra en celo, y cualquier de estos dÃas que me le anime y consiga algo, no duden en que se los contare.
|