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« en: Junio 11, 2006, 09:17:26 » |
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Nika y su esposo Juanes eran nuestros amigos desde hacÃÂa años. CompartÃÂamos las reuniones de los Sábados, salÃÂamos juntos a bailar o comer y nos visitábamos regularmente.
Nuestra relación era rutinaria como puede serlo una relación de amistad entre parejas casadas de profesionales. Rutinarias y hasta aburridas. Nos juntabamos los Sábados en casa de ellos o en la nuestra, bebÃamos moderadamente, charlábamos o veÃamos videos y nos acostábamos tarde.
Un dÃa que habÃamos bebido más de la cuenta, Juanes propuso como una broma si en vez de ver una pelÃcula de las normales no veÃamos una pelÃcula "Porno" que habÃa conseguido. Tanto MarÃa (mi esposa) como yo veÃamos algunas de vez en cuando, pero nunca lo habÃamos hecho con otras personas. La bebida y el aburrimiento nos impulsaron a aceptar y los cuatro nos tiramos en la gran cama de Juanes y este puso un video hard porno.
Pronto cesaron las risas y los comentarios jocosos. Los cuatro mirábamos las imágenes y se sentÃa una tensión palpable entre nosotros. De reojo capté un leve movimiento y disimuladamente observé que Nika tenÃa la mano entre sus piernas y se apretaba la vulva a través del pantalón. Juanes tenÃa un tremendo bulto que revelaba su erección. Yo empecé a sentirme más nervioso y confuso y MarÃa también, en un momento mi esposa se levantó y diciendo que era muy tarde, cortó el curso extraño de la reunión y nos retiramos. Pero aunque ninguno lo mencionó, aquella noche habÃa resultado excitante y al volver a la casa hicimos el amor apasionadamente... Mientras yo la penetraba me susurraba al oÃdo...
-"Viste...viste...a Nika....la viste??... Se estaba masturbando delante nuestro!!! ".
Nuestras reuniones ahora estaban cargadas de expectativas. Yo empecé a mirar a Nika con otros ojos. Y las miradas de Juanes a las piernas de MarÃa eran más que elocuentes. Cuando una noche Juanes propuso que jugáramos a los dados y que el que ganará podÃa pedir al perdedor que hiciera lo que se le antojara aceptamos. Nika perdió la primer partida y Juanes ganó.
-"Sácate el pantalón....y muéstranos las nalgas..."- le ordeno a su esposa!.
Ella se retiró al baño a quitarse la prenda. Yo estaba atonito y excitado, no lo podia creer. MarÃa se pasaba la lengua por los labios nerviosamente. Nika volvió cubriéndose con una larga casaca que le llegaba casi a las rodillas, luego se volvió de espaldas y la levantó...
-"ohhh.."- mi exclamación ahogada se escuchó claramente.
Las nalgas de Nika eran blancas y perfectamente proporcionadas, sus muslos suaves y tersos, la linea fina de su cintura que no habÃa perdido pese a los dos hijos. Ella era pequeña y delgada (1.50m , no más), sin embargo sus curvas eran armoniosas y sugerentes. Un calzoncito transparente destacaba aun más su erotismo. Un calzoncito con una reveladora mancha húmeda entre sus piernas. MarÃa y yo estábamos absortos... Juanes me tocó el brazo...
-"¿Por qué no vamos arriba....a los dormitorios...?"-
Yo asentÃ, aun demasiado confuso para poder hablar. Ellos subieron delante nuestro tocándose y abrazados. Una vez en el dormitorio de huéspedes se tiraron en la cama.
- "Mejor... mejor nos vamos... " dije.
- "Apaga la luz... y quédense... si quieren..."
Yo apagué la luz, una semipenumbra invadió el cuarto. A la tenue luz que se colaba por la puerta pude ver como él se quitaba la ropa... ¡Iban a hacerlo allà mismo!! ¡Delante nuestro!! El gemido de MarÃa me hizo volver la vista hacia ella. Me apretó la mano y la llevó contra su pubis...
- "Hagámoslo... hagámoslo aquÃ... en la misma habitación... ahora mismo..."
Nos desnudamos rápidamente y nos tiramos en la alfombra...
-"OOJJJ..!!!"- el grito ronco de Nika nos hizo mirarla para ver el instante preciso en que era penetrada por Juanes.
MarÃa me jalaba con impaciencia y no la hice esperar... Estaba tremendamente mojada y entré en ella facilmente. Pronto el ruido de cuerpos, gemidos y jadeos llenó el cuarto... La excitación me hizo venirme rapidamente. Nuestros amigos continuaban copulando violentamente. Tomé a mi esposa de la mano y nos retiramos a nuestro dormitorio. MarÃa se echó boca arriba y cerró los ojos intentando calmarse.
- "Se la cogió... delante nuestro... te das cuenta? Lo hicieron en nuestra cara!".
Era evidente que aun estaba excitada. Después de un rato se levantó y entró en el baño del dormitorio.. Mientras esperaba por MarÃa, Juanes entró al cuarto. Totalmente desnudo y con el Pene semierecto se sentó a mi lado y me preguntó si siempre lo hacÃamos tan rápido. Antes que pudiera contestar se abrió la puerta. MarÃa regresaba del baño. Vaciló un instante al ver a Juanes desnudo en nuestro lecho matrimonial, pero luego se acercó y se sentó en la cama. Ahora mi esposa y mi amigo se miraban con intensidad a los ojos. Nadie hablaba. Sin dejar de mirarla él me dijo.
-"Anda a ver a Nika... anda... vamos..."
Yo no sabÃa que actitud tomar. Me sentÃa excluido. Entre los dos habÃa una clara comunicación, intensa y electrizante. Me levanté aun vacilante y vi a Nika hacerme señas desde fuera. Estaba también desnuda y su cuerpito revelaba formas que aun me quitan el sueño. Caminé dubitativo mirando ora a Nika, ora a MarÃa y Juanes que seguÃan mirándose sin hablar. Finalmente Nika me tomó de la mano y me sacó de la habitación. Yo me volvà a ver hacia adentro y ella me abrazó por la cintura pegando su pubis húmedo y pegajoso contra mis nalgas desnudas.
- "Hace tiempo que Juanes desea a tu esposa. ¿No lo habÃas notado?" me dijo. "Mejor no los mires... él... él se la va a follar, sabes?" Yo me aparté y cerré los ojos.
- "¿Quieres hacérmelo, verdad?... Quieres tirarme en mi propia cama, en las narices de mi marido". Escuché decir a MarÃa.
- "¿Y crees que yo... que yo voy a dejarme... asi como asÃ...?"
- "Si" dijo Juanes... "Creo que tu deseas más, que yo que te lo haga... Creo que Eduardo no te hizo acabar y que estas caliente... creo que... mejor... dejamos de hablar... si! ...si!... tócame la verga!... vamos, chúpala!!... chupa los jugos de mi esposa... mmmm... aaaaa... assssII... chúpalaaa..."
Los sonidos de succión y los jadeos de mi mujer eran claramente audibles... ¡le estaba chupando el pene! De pronto sentà una succión en mi propio miembro. ¡Nika estaba arrodillada mamándomela!. Su preciosa boquita engullÃa mi pija haciéndomela parar nuevamente. Se levantó y me besó metiéndome la lengua entre los labios.
- "El se va a tirar a tu mujer... ¿No quieres tirarte la suya?"... susurró mientras nos alejábamos hacia el cuarto de huéspedes y alcancé a oir a MarÃa gritar...
- "¡Me clavasteee... hijo de puta... me estaasss clavandooo! En mi propia cama matrimonial!!... sIII hazloooo... hazloooo !!".
Luego Nika me arrastró a la cama tocándome y acariciándome me guió sobre ella... era hermosa. Sus entrepiernas estaban increiblemente mojadas...
- "Vamoss... penétrame... vamosss" - me decÃa al oÃdo.
Aun nos llegaban los ruidos, jadeos y frases entrecortadas del otro cuarto... Crujidos de cama y violento choque de cuerpos nos indicaban más un combate que un acto sexual...
- " Juanes es asÃ... un animal... pero tu eres más suave... más gentil... vamos házmelo..."
Finalmente olvidé a Juanes
. Olvidé a mi esposa... y penetré en la pequeña y lubricada vagina de Nika...
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