Bienvenido(a), Visitante. Favor de ingresar o registrarse.
Noviembre 19, 2008, 06:05:08
Inicio Ayuda Buscar Ingresar Registrarse
Noticias: Ya pueden publicar sus relatos;)

+  RELATOS EROTICOS : Relatos porno
|-+  General Category
| |-+  Intercambios
| | |-+  Pareja metamórfosis de una pareja
« anterior próximo »
Páginas: [1] Imprimir
Autor Tema: Pareja metamórfosis de una pareja  (Leído 366 veces)
admin
Administrator
Hero Member
*****
Mensajes: 1180


Ver Perfil Email
« en: Junio 11, 2006, 09:17:16 »

Hola amigos os voy a contar como con el paso del tiempo me he convertido en una mujer liberal, liberada e incluso libertina........




En la actualidad tengo veintinueve añitos muy bien llevados, y mi pareja treinta y dos igualmente de bien conservado. Mi físico siempre fue bueno pues siendo bajita 1.57 estoy muy bien proporcionada, teniendo una cintura estrecha un pompis respingón en forma de corazón , y un pecho que sin ser excesivo no es pequeño y no esta caído. A esta figura hay que sumar una cara atractiva que luce muchísimo cuando me pinto un poquito, con dos grandes ojos azules y un pelo largo y liso que cambio de color cada dos por tres, si le sumamos que mi vestimenta suele ser vestiditos cortos o minifaldas y suéter ajustados y zapatos de tacón o cosas que luzcan por el estilo el resultado es que no paso desapercibida. En el caso de mi esposo es similar, sin ser un adonis es muy atractivo pues tiene un cuerpo que no ejercita con deporte, sino por propia naturaleza con una complexión atlética y muy bien proporcionado y repartido.
Nuestras relaciones siguen siendo, mejor dicho van a mejor con el paso del tiempo, pues cada vez nos es mas fácil el dejarnos llevar por las cosas que nos excitan.


Nuestros juego empezaron hace muchos años, (llevamos casados 7 años) y fueron llegando de forma pausada y natural, comenzamos con salir de copas y discotecas para dedicarme a lucirme delante de otros, pues a mi esposo eso le ponía un montón.
Nuestros juegos se fueron perfilando mas morbosos cada vez, pues cada vez que salíamos a exhibirnos (era yo la que se exhibía) lo hacíamos un poco mas fuerte, incluso tuvimos un tiempo que íbamos a un gran almacén de nuestra ciudad, y yo me ponía una minifalda muy corta y ancha sin ropa interior para disfrutar de la cara de los demás cuando subíamos y bajábamos por las escaleras automáticas (era un autentico escándalo). En aquellos tiempos nuestro comportamiento era light pues con lo que mas nos divertíamos era con mis exhibiciones , y sobre todo con los preparativos pues el tema de ropa , maquillaje peinado y demás recaía en mi marido, quien se encargaba de arreglarme para estar sexy , y os puedo garantizar que lo conseguía hasta el punto de hacer que me sintiese agobiada de cómo llegaba a salir de casa en algunas ocasiones.

Con el paso del tiempo las fantasías de mi marido por verme provocar mas al personal se tradujeron en peticiones mientras hacíamos el amor de verme enrollada con alguien en un sitio tranquilo y discreto, y duro tanto tiempo que empecé a disfrutar con la idea de bailar con alguien y sentir su bulto contra mi pubis, sentir sus manos en mi culo, su boca en mi cuello, etc, hasta que una noche le dije que sí que lo haría, pero que teníamos que irnos a un sitio donde no nos viese nadie conocido, pues me daba miedo que alguien me pudiese ver en esos menesteres.
Y ese fue el primer gran salto, nos fuimos a un pueblo a unos cuarenta kilómetros de la Capital (Málaga) un sábado por la noche, mi ropa era un escotado vestido-minifalda muy corto de color negro, medias oscuras y unos altos tacones de vestir que realzaban del todo mi figura. El pelo lo tenia entonces negro azulon ondulado y mis facciones a pesar del maquillaje se veían duras, pero muy atrayentes, lo que hizo que todos lo hombres se volviesen a mirarme cuando pasaba a su lado.
Entramos juntos a la discoteca y me temblaban las piernas, pues a pesar de estar segura que era eso lo que quería ver mi marido, y yo tenia ganas, nunca había flirteado con ningún otro hombre. Estábamos en la barra tomando algo y hablando de cómo me miraba este y el otro, cuando vi un muchacho que me miraba con una insistencia tenaz.
Era guapo, no muy alto, pero para mi altura no había problema y le dije a mi marido que ya había encontrado la “victima”, que se alejase un rato y mirase, que seguro que se acercaba, y así pasó. Mi marido se fue al aseo y después se coloco en otro sitio alejado desde donde nos podría ver con comodidad , y el muchacho se acerco y después de preguntar y asegurarse de que venia con un amigo, sin compromiso alguno y además
le seguía el rollo se fue lanzando mas, hasta que pusieron música lenta – que sorpresa en la capital o en la costa ya no la ponían en ningún sitio- y me ofreció salir a bailar, a lo que respondí afirmativamente.
Nos pusimos a bailar y al poco me sentía excitadísima, notaba lo duro que se había puesto conmigo, pues me estaba frotando su duro miembro en mi vientre, y sus manos estaban recorriendo poco a poco mi espalda, cintura y acogiéndome por el culo me apretaba fuertemente contra el. Duro unos quince minutos, y acabó besándome a lo que respondí dejándome hacer.
Cuando acabó la música y como pude me escabullí un momento y le dije a mi marido de irnos rápidamente a lo que accedió (estaba muy asustada de lo que había hecho, a pesar de estar totalmente húmeda).
Me fui sin despedirme siquiera de mi ocasional amigo, pero nos sirvió para disfrutar en la cama recordándolo mientras hacíamos el amor por espacio de algún tiempo. Pero eso no bastaba, mi marido quería repetirlo y a los tres meses de insistencia era verano y accedí a repetirlo en cinco ocasiones mas. Fue un verano muy caliente y divertido en el que nos marchábamos a otros pueblos de la costa donde yo acababa dándome la paliza con alguien, pero sin llegar a mayores. De las cinco aventuras una fue especial pues no queríamos irnos lejos, y no pretendíamos nada fuerte sino lucirme un poquito y poco mas, y nos fuimos a Torremolinos a una discoteca llamada PIPER´’S , donde no solía ir ninguna amistad nuestra. Allí encontré a un chico extranjero que me entro sin estar separada de mi marido siquiera. Yo apenas le entendía, pero mi marido reaccionó bien y dándome un beso en la mejilla se despidió como si fuese un amigo solamente, y se alejo (el muy vivo tenía claro que quería que yo hiciese algo, aunque fuese tan cerca de casa).
La verdad es que habíamos cenado con vino y yo estaba un poquito tocada, y después de un rato de intentar entender al muchacho me vi sentada con el, en un sitio que era una especie de rincón de la discoteca, protegido un poco de la vista de los demás, y sintiendo sus brazos alrededor de mis hombros y mis brazos. Empecé a besarme con el de una manera que me encantaba, estaba muy cachonda a esas alturas y el muchacho sabía besar. De pronto mi marido se sentó en una mesa cercana, enfrente pero un poco a la izquierda, y podía vernos perfectamente sin que el extranjero se percatase de su presencia. Esa noche llevaba puesto un vestido minifalda muy corto color verde, de tela con brillito y mucha caída, y se apreciaban mis pezones erguidos por la excitación, lo cual noto el muchacho pues entre risas y juegos (no entendía las cosas que me decía) se dedico a jugar con ellos con sus dedos. No supe como reaccionar pues nunca había llegado tan lejos, pero esta muy caliente y me gustaba, cuando de pronto sentí su mano izquierda apoyarse encima de mi desnudo muslo. Miré a mi esposo y con una cara de excitación total me hizo señas para que me dejase llevar, a lo que respondí cerrando los ojos y besando a mi acompañante. Note con una excitación total como me acariciaba los pechos mientras me besaba, y como me masajeaba los muslos por los laterales internos, sin prisa, sabiendo ponerme cachonda, hasta que note como su mano buceaba por completo debajo de la minifalda y me masturbaba por encima de mis braguitas. Quise reaccionar pero me tenia fuertemente cogida con el otro brazo, y sin darme mucho tiempo empezó a hurgarme debajo de las braguitas hasta que le dejé hacer por completo, lo que terminó con el primer orgasmo que me hacía sentir otro hombre.
Cuando acabó me fui al baño y al salir mi marido me esperaba para decirme que había sido increíble , nos fuimos corriendo de allí y de camino a la casa paramos en la playa pues no pudimos aguantarnos hasta llegar a casa.
A partir de esa noche cada vez que hacíamos el amor nuestra fantasía era tener a otro hombre en la cama para hacerme el amor entre los dos, y fueron tan constantes sus peticiones que una noche le dije que estaba dispuesta a hacerlo pero que me daba mucho miedo lo que ocurriese después, a lo que respondió diciéndome todo lo que me quería,
que eso solo era un juego, que nunca volveríamos después a ver a mi amante, y todo lo que se le ocurría para convencerme mas si cabía, de que ese sería nuestro secreto, y solo sería un juego de pareja del cual no me podría responsabilizar en ningún momento.
Lo hizo tan bien que acabamos decididos, y organizamos unas minivacaciones de tres días a Benidorm, pues era verano, era un sitio parecido a Málaga, pero no nos encontraríamos a nadie conocido, que era lo que mas temíamos.
La idea era comportarme los tres días como una libertina y disfrutar provocando a todo el mundo hasta que llegase una situación que mereciese la pena y acostarme con alguien, simple pero atrayente. Y así lo hicimos, estuvimos de camping en mitad de la ciudad, junto a las discotecas del paseo marítimo de allí, y cuando la tercera noche pensábamos que ya no íbamos a conseguir nada, un muchacho de Valencia dijo a un amigo suyo-Mira se le ven las tetas (llevaba un gran escote)- a lo que respondí- ¿qué has dicho? –nada nada es broma.

Era un muchacho joven de 24 años mas o menos, rubio y fortachón, y parecía simpático a pesar del comentario tan poco afortunado, por lo que cuando me quise dar cuenta estábamos hablando y riendo. A las dos horas le propuse ir al camping a la tienda de campaña, a coger una botella y tomar algo, a lo que accedió, y cuando nos dirigíamos los tres para allí preguntó que quien era mi marido (estábamos realmente cerca del camping) a lo que le respondí que mi marido, y pegándome contra el le bese despacio en la boca, y me frote intentando ponerle a cien. El miró a mi marido y preguntó que si era cierto, por lo que mi marido le respondió que sí que teníamos la fantasía de introducir a un chico pero que solo era para ella, que si era educado y quería podía ser el elegido. El muchacho lo pensó un momento y acepto cuando me miro de nuevo y se dio cuenta de lo que podía obtener, pero volvió a insistir en que no le gustaban los hombres a lo que mi marido le respondió que a el tampoco, que lo que quería era respeto higiene y no tener prisas.
Llegamos a la tienda y les dije de ir a darme una ducha ( soy obsesiva con eso), y me acompañaron al la puerta del baño, se ducharon en cero coma tres, y cuando quise salir estaban dentro, a mi lado, el chaval desnudo y totalmente empalmado, y empezó a abrazarme y frotarse contra mí. Mi marido estaba histérico le daba miedo que llegase
otra mujer al baño y nos pillase,yo estaba tan dispuesta que me hubiese dejado hacer allí mismo, pero no paró de dar el coñazo hasta que nos fuimos a la tienda.
Cuando entramos a la tienda me puse en medio de los dos, tumbada, y ellos empezaron a acariciarme las piernas el pecho (me puse el famoso vestido verde al salir de la ducha), apartaban mi pelo mojado, me besaban, y mi marido empezó a masturbarme, lo que hizo que yo perdiese por completo los papeles(que ya los había perdido al sentirles a los dos acariciarme los muslos) y me entregase del todo a disfrutar de todo lo que me hiciesen. Fue el muchacho el primero que se puso encima mía , y abriendo mis piernas me empezó a penetrar despacio pero con seguridad. Tenia un pene muy bien desarrollado en tamaño y grosor, y aunque no aguanto mucho, pues estaba muy excitado, si consiguió que yo alcanzase el orgasmo. Después fue mi marido, el que en la misma postura me penetro durando menos aún que mi nuevo amante, lo que me dejó extrañada pues solía aguantar muchísimo mas. Yo los masturbe un poco, pero ni les hice una felación ni probamos mas posturas, ni nada de nada pues mi marido no quiso continuar, y como el chico quería estar a solas conmigo otra vez, y nosotros no, se termino la velada con nuestro objetivo cumplido pero sin que fuese para tirar cohetes.
Esta claro que no estábamos aun preparados para sacarle todo el provecho al juego que habíamos hecho. Los celos de mi marido le hicieron dudar de todo lo que estábamos
haciendo, y yo al verlo me asuste mucho y no quise volver a repetir nada de eso.
Pero el tiempo todo lo pone en su sitio, y si algo te gusta de verdad, terminas por hacerlo, por lo que aproximadamente al año volvimos a decidir repetir experiencia, pues seguía siendo nuestra fantasía cuando estábamos en la cama.
Esta vez no salimos de copas en busca de un amante sino que lo buscamos en la sección de contactos del periódico “el anunciador”. Elegimos entre todos los candidatos a tres y después de una cita con cada uno (se encargo mi marido de todo eso, con mi conocimiento), se decidió por un hombre de 36 años, atractivo y muy bien dotado.
Quedamos una noche para vernos y si había química entre los dos seguir adelante, y la hubo. Después de tomar unas copas y de hablar por espacio de dos horas decidimos irnos al lugar que había preparado mi nuevo amante, y allí estuve haciendo el amor durante tres horas.
Empezaron por acariciarme y calentarme en un sillón, y después en la cama , mi nuevo y activo amante me hizo de todo, me comió, me penetro en todas las posturas, y disfruto de mi cuerpo todo lo que quiso, llegando a hacerme daño en algunas ocasiones (realmente la tenia muy grande, casi demasiado). Yo no estuve muy activa, solo me deje hacer, pero eso sí por lo menos tuve seis o siete orgasmos esa noche (y cientos de ellos recordándolo después a lo largo del tiempo), y mi marido menos, prácticamente se dedico a mirar, pues el chico era una maquina, tan solo se acerco mientras estaba siendo penetrada para que le comiese un poquito, y enseguida se corrió.
Realmente esa fue la vez que nos hizo cambiar, pues yo estuve dos meses que cuando me acordaba y me tocaba un mínimo me volvía loca de gusto y de morbo.
Desde ese momento sabemos que nos gusta todo esto y que queremos seguir jugando, hemos tenido otra experiencia con un chico de Madrid, y ha sido muy satisfactoria, pues he sido capaz de salir de copas y ponerle como una moto, follármelo como una posesa y hacerle que este loco por volver a disfrutarme. A este lo conocimos a través de Internet, y ha ganado mas que los otros, pues he sido capaz de comportarme como la mayor de las provocadoras, de dejar que me coma, de comérmelo, de dejarle que me penetre pegándome contra un espejo (que era su fantasía), de masturbarle y dejarle intentar por detrás( que nadie lo ha hecho excepto mi marido), pero la postura no era buena y no pudo, por lo que no he probado aun un sándwich, que era uno de mis objetivos. Ese día si fue bueno para los dos, los dos estábamos mas sueltos y preparados para disfrutar de todo eso.

En la actualidad estoy en estado de buena esperanza y en diciembre traeré una preciosa niña al mundo, pero no pienso dejar de jugar en cuanto pueda, y en enero o marzo quiero seguir teniendo experiencias nuevas, todavía no se cuales porque mi marido y yo

pensamos en algo nuevo, y hay mucho donde elegir, una chica, una pareja , dos amigos, quien sabe........


En línea
Páginas: [1] Imprimir 
« anterior próximo »
Ir a:  


Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión

pareja amateur Inmobiliarias Barcelona Vehiculos Bilbao juegos gratis Empleo en Madrid sexo duro Automviles y Transporte juegos Computadoras e Internet Salud y Belleza articulos php Automobile et transport foto de puta Economie locale juegos online Informatique et internet culo negra Accion Cine Deportes mujer negras Belleza y Estilo Deportes Restaurantes amateur desnuda
Powered by MySQL Powered by PHP Powered by SMF 1.1.3 | SMF © 2006-2007, Simple Machines LLC XHTML 1.0 válido! CSS válido!