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« en: Junio 07, 2006, 11:58:03 » |
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se los corrÃÂ a un lado y se lo metÃÂ sin miramientos mientras ella se contorsionaba
Cuando nos despedimos en el puerto sabÃa que era la última vez que nos verÃamos como amantes y que muy probablemente pasarÃa mucho tiempo para volver a vernos, pero las culeadas que le di no se nos olvidarÃamos. Asà termino mi historia con Leticia, una chica que conocà cuando tenia 16 años y con las cual empecé un noviazgo de muchachos, no estaba enamorado de ella pero me gustaba pasarla con ella sobre todo por los besos y caricias que le daba, acariciar su conejito que babeaba a mas no poder. De ahà nunca pasamos y al empezar yo la universidad ella viajo a otro paÃs y no volvimos a saber uno del otro hasta que en vacaciones volvà al pueblo, siempre me gustaba ir para pasear, bailar y parrandear con los amigos. Asà sucedió que esa noche entre al baile y me senté con unos amigos cuando sentà que unos ojos me miraban. Al identificarlos me sorprendÃ, era Leticia. Inmediatamente volvieron a mi mente esos momentos de caricias, besos y manoseos en ese cuerpo delgado y poco voluptuoso pero firme y que según apreciaba estaba igual después de 5 años de no vernos. Me dirigà a ella y la salude muy efusivamente y sorprendido me di cuenta que ella fue un poco frÃa al responderme el saludo. Para no alargar el cuento no integramos con Pachi, la mejor amiga de Leticia y amiga mÃa, y Pedro un a mi novio de Pachi. Tomamos, bailamos y luego bien entrada la madrugada nos fuimos un bar de un familiar de Pedro y nos quedamos en el patio los cuatro tomando los últimos tragos. Ya estaba mas conectado con Leticia, me contó que ya tenia dos niños, uno con el tipo que la desvirgo y no volvió con ella después de romperla y otro con el que vivÃa. Por sus frases entendà que ahora era una mujer de armas tomar. Empezamos a tomarnos las manos y hablar quedo y cerca, al igual que reÃrnos de tonterÃas que decÃamos. Yo estaba excitándome pero no veÃa respuesta de ella. De pronto, ya amanecÃa, me dijo que la acompañara al baño, estaban al fondo del patio del bar. Cuando estábamos allá empezamos a besarnos, como solo estábamos los cuatro empecé a meterle mano por todas partes a la vez que la besaba con ansia. Ella me tomo de la mano y me introdujo al baño de mujeres y ahà de pie le subà la falda y baje la media velada que tenia y empecé a metérsela mientas ella gemÃa quedo y me decÃa que no esperaba que la tuviera tan grande. Arremetà con fuerza y ella levanto una pierna para pasarla por detrás de mà y levantaba la cara y gemÃa. Cuando estaba por venir me dijo que terminara fuera porque no se estaba cuidando, yo estaba casi terminando y ella tomo mi palo entre sus manos y agachándose rápidamente abrió la boca a tiempo para que mis chorro le cayera dentro, metiéndose hasta donde pudo lamiendo como si se tratara de un helado. Esto me sorprendió ya que nuca espere que ella siquiera lo chupara pero eso no era sino el principio de mis sorpresas en las mejores vacaciones que tuve en mi juventud. La noche siguiente salimos con Pachi y Pedro y caminamos por el puente cerca de una playa de arena que tiene el rÃo y era bastante discreto. Estábamos cada uno con su pareja hablando tonterÃa y ella me tomo de la mano y nos separamos de Pachi y Pedro dejándolos en la playa, sentándonos en la terraza de una casita vacÃa y poco iluminada que habÃa cerca de la playa, ella llevaba unos pantalones cortos y empecé a acariciarle los pechos y ella se quito el pantalón, me acomodo entre sus piernas colocándome una en cada hombro a la vez que sacaba mi ya bien parado instrumento y empezaba a restregárselo por su chocho que sentÃa húmedo esperando que yo arremetiera, cosa que no le hice esperar y se la metà hasta los huevos mientras ella me miraba y me pasaba las manos por el cuello y el pecho. Yo empecé el mete y saca con suavidad, aumentando mi ritmo en la medida que ella se agitaba. No termino muy rápido por lo que estuvimos mas de 15 minutos en el mete y saca. Se veÃa que ella lo disfrutaba, se mordÃa los labios, me enterraba las uñas en la espalda y me decÃa .. que rico me haces, que rico lo tienes, dale.. .. termina dentro de mÃ.. quiero sentirlo.. Terminamos y nos reunimos con Pachi y Pedro que seguÃan sentados besándose en la playa. Nos sentamos y ellos se dirigieron la cabaña y al poco rato regresaron y no fuimos a llevarlas a sus casas. Pedro se quedo conversando en la casa con Pachi y le dije que no habÃa problema que yo solo llevarÃa a Leticia, después de conversar ellas un rato nos fuimos. De regreso Leticia me dijo.
-Pachi
me preguntó porque no demoramos tanto en la cabaña..
- Porque te preguntó eso? - Porque ella apenas terminaron regresaron con nosotros y no se demoraron como nosotros.
- y tu que le dijiste? - Que no hicimos nada diferente a lo que ellos hicieron pero que tu te llevas tu tiempo con esa herramienta que te mandas, además me pregunto que como estabas de dotación ya que Pedro no tiene mucho largo ni en tiempo ni tamaño.
- Y ella que dijo? - Verdad? Eso dijo y se sonrió - Ah por eso se reÃa? - Si me dijo que era suertuda - Si quieres te doy un poco mas de tu suerte Dicho esto y aprovechando que pasábamos por una parte muy arbolizada y poco iluminada la tome hacia mi y abrazándola la lleve al piso, abrà la blusa y empecé a comerme sus pechos pequeños y duros mientras ellas me metÃa la mano en el pantalón. Me lo saque, ella ya estaba lista y sin quitarle sus cortos pantalones, se los corrà a un lado y se lo metà sin miramientos mientras ella se contorsionaba. Como le gustaba, me agarraba por la espalda y se apretaba contra mi para sentirlo mas, hasta que terminamos en un abrazo fuerte tirados en la hierba. Cuando estaba en la casa pensaba en la suerte que tenÃa, no habÃa planeado nada de lo que estaba pasando en estas vacaciones y esperaba que siguieran asÃ, pero eso se los contaré en la siguiente oportunidad
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