admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 07, 2006, 08:34:44 » |
|
Desde hace un tiempo el Puerto de Montevideo se ve invadido por una gran cantidad de cruceros que vienen con turistas de todas partes del mundo, muchos de ellos luego de que visitan la ciudad siguen rumbo a Punta del Este para luego hacer un recorrido por los puertos Brasileños.
Esos cruceros se pueden tomar en cualquiera de los puertos en que atracan y hacer el tramo que uno desee, ya sea hasta el final del recorrido o bajarse en uno de los puertos intermedios.
Invité a algunos amigos o conocidos para compartir el camarote y también para no ir solo pero no tuve éxito, todos estaban comprometidos porque se acercaban las fiestas de fin de año.
Mi viaje en barco fue un mini-crucero por el Océano Atlántico Sur porque como el pasaje single era muy costoso simplemente saqué boleto hasta el Puerto de Santos y despué allà verÃa como volverÃa a Montevideo.
Un barco a todo lujo con unos baños espectaculares y una piscina climatizada que una vez que entrabas en ella te daban ganas de quedarte a vivir allÃ.
Después de estar un rato en la piscina oi como uno de los pasajeros invitaba a otro a ir a visitar el sauna pues le habÃan dicho que era grandioso.
Todos los bañistas que estábamos en esa piscina escuchamos la invitación que le hacÃa a sus amigos pero la mayorÃa seguÃmos bañándonos en esas cálidas aguas a la luz de la luna llena de diciembre.
Al rato decidà ir a ducharme para luego vestirme para ir a cenar en el comedore que me correspondÃa.
PodrÃa haber ido a ducharme a ! mi camarote pero ya que estaba de vacaciones... me encaminé a los baños grandiosos que habÃa al lado de la piscina.
Entré a un baño enorme en el cual se bañaban algunos hombres que habÃa visto en la piscina, la mayorÃa eran europeos o norteamericanos, esos tipos tenÃan unos culos impresionantes muy paraditos y carnosos, las vergas eran de todos los tamaños, la mayorÃa medio erectas por las friegas que les hacÃan sus dueños al enjabonarlas para exhibirlas como diciendo:
-Quién es más macho?
Estaba contemplando el panorama con la verga medio parada, pero disimulaba tapándola con la mano y dejándole caer agua frÃa en toda su longitud al mismo tiempo que flexionaba mi cuerpo y separaba mis nalgas para que el agua frÃa bajase por mi espalda cayendo por la raya de mi culo hasta que finalmente me refrescaba el ano ardiente de deseo por recibir alguna de las pijas que habÃa en exhibición, pero eran sólo eso, "de exhibición" porque ninguno la ofrecÃa ni dejaba entrever que querÃa recibir alguno de esos ejemplares.
Repentinamente el baño se llenó de gente porque aparecieron unos tripulantes muy rubios totalmente tostados por el sol que calentaba los mares en los cuales navegaban desde quien sabe cuanto tiempo??
Inmediatamente se quedaron en bolas, para deleitarme con sus nalgas que estaban totalmente blancas, de un blanco lechoso, que contrastaba terriblemente con la demás parte de su cuerpo de ese dorado casi canela que habÃan adquirido por tanto tiempo expuestos al sol del Caribe y de otros mares.
Los recién llegados comenzaron a bañarse riéndose y hablando un idioma que no me pareció familiar pero creo que serÃa nórdico o báltico por lo fuerte que sonaba a mis oÃdos.
Estas si que eran vergas!!!
La mayorÃa tenÃa pijas de tamaños exagerados y los cojones se les bamboleaban como péndulos cada vez que levantaban sus pijas con una mano y se los enjabonaban con la otra.
No eran lindos, pero sus rostros duros los hacÃa aparentar ser muy rudos y cualquiera que viese esas vergas se imaginarÃa que serÃan súper héroes en la cama y en cualquier lado.
Los tipos esos ni nos prestaban atención, solamente se divertÃan, se reÃan y hablaban en su idioma quien sabe que cosas dirÃan?
Nunca falta una persona que entienda algo y en ese baño habÃa un pasajero gordo, panzón y con una pija minúscula escondida entre la gran vellosidad de su pubis que entendió algo de lo que decÃan y exclamó:
-La puta que los parió!!!'
Los que entendÃamos castellano nos quedamos mirándolo como diciendo que te sucede?
El tipo se dio cuenta de nuestras cara de desconcierto y agregó:
-Disculpen mi exabrupto, pero estos tipos estaban ufanándose de poseer vergas descomunales y muy... perdonen pero no se como decirlo... en realidad estos tipos dijeron que a algunos de los que nos estamos bañando acá no nos vendrÃa mal un baño de leche y... que uno solo de ellos tenÃa tanta leche en las reservas de su bolas que era capaz de bañar con ella a cualquiera de nosotros de la cabeza a los pies.
Cuando el tipo terminó de decir eso, en el baño se produjo un silencio sepulcral solamente interrumpido por las risas y las miradas furtivas de esos tripulantes. La mayorÃa de los turistas empezó a desaparecer del baño como despedidos por un resorte o como si les hubiesen puesto un cohete en el culo.
De tanto que se enjabonaron las vergas, éstas parecÃan más grandes, pero en realidad parecÃan más grandes porque estaban poniéndose duras por las caricias que le hacÃan los marineros al enjabonarlas.
No aguanté más y como mi ducha habÃa terminado, escondà mi verga en un tolla porque estaba dura casi al máximo y pasé desesperado entre los tripulantes aspirando el aroma que despedÃan sus cuerpos limpios pero el inocultable olor a macho de mar no lo podiÃan disimular por más jabón que refregasen en su piel.
Salà sin rumbo, pero al final de las duchas vi una puerta que supuse que serÃa de algun retrete, inmediatamente entré allà para pajearme porque no podÃa más, mi verga latÃa aceleradamente dentro de la toalla que la ocultaba.
En ese supuesto retrete, lo único que vi fue vapor, pero a los pocos minutos mi vista se fue acostumbrando y comencé a divisar a algunas personas que estaban allà disfrutando de ese baño de vapor.
PodÃa sentir que mi verga estaba totalmente empapada de precum y la paja que pensaba hacerme fue impedida por el pánico del lugar desconocido al que habÃa entrado imaginando que era un retrete.
Yo no me di cuenta pero por lo que sucedió allÃ, mi pija estarÃa muy olorosa por el precum porque uno de los tipos se acercó a mi y comenzà a oler la zona que ocultaba la toalla y sin que pudiese evitarlo comenzó a morder la tolla con su contenido hasta que con sus manos logró quitarme la toalla y por lo tanto mi verga indefensa terminó metiéndose totalmente dentro de su boca.
Lo que me hacÃa el tipo era exquisito, me quedé con la toalla en la mano mirando como esa boca hacÃa todo el recorrido a lo largo de mi pija mientras que con su mano libre se bajó el slip y comenzó a pajearse alternado lamidas, chupadas y las olidas que le hacÃa a mi verga cada vez más dura y a punto de expulsar la leche que el tipo me pedÃa cada vez que su boca quedaba libre.
-Cum!!, Oh, cum, please I need your cum in my mouth!!!!
Quién sabe quién era el tipo?, de donde era y todas esas referencias de su vida que ignoraba y que ni me importaron en ese momento, la chupaba tan deliciosamente que a los pocos minutos exclamé:
-Oh.. yeeah!! All my cum for your mouth!!
Al oirme dejó de chupar casi al mismo tiempo que de mi verga salÃan los últmimos latidos antes de la eyaculación y me dijo con un tono deseperado como si fuese una cuestión de vida o muerte:
-Oh...yeah!!! Thank you, very much!!!
Mi verga al borde de sus labios comenzó a disparar chorros de "cum" y cuando uno de ellos chocó con sus labios inmediatamenete abrió su boca y se la tragó para no perderse ni una gota de mi leche caliente que fue a dar directamente a su esófago para luego continuar su camino descendente para perderse en las profundidades de su estómago.
Mis ojos no perdieron ningun momento del maravilloso trabajo bucal que me habÃa hecho ese tipo desconocido el cual me habÃa hecho disfrutar enormemente con mi verga enterrada en la garganta para luego descargar en ella ese manjar que mi leche fue para él en ese momento caliente entre el vapor de esa sala, pero provocado por la exhibición de los tripulantes en la duchas.
Una vez que mi verga calmada volvió al reposo pude advertir que la pija de mi furtivo chupador estaba siendo movida cada vez más fuerte por su mano desesperada por lograr su satisfación total.
Una verga normal sobresalÃa de su minúsculo slip me agaché y comencé a pasármela por la cara, estaba húmeda por el vapor de la sala pero al mismo tiempo su precum la habÃa puesto pegajosa y bastante olorosa por lo que solamente me la pasé por la c! ara al mismo tiempo que apretaba sus bolas le metà un dedo en su ano para hacerlo acabar intensamente.
Inmediatamente que mi dedo se perdió en las profundidades de su ano su pija comenzó a expulsar su "cum", mojándome la cara como en los tiempos en que buscaba la leche de mi hermano Leo, de mi primo Reynaldo y de otros para curar mi acné juvenil.
Al terminar de secarme la cara con la toalla oà un sonoro aplauso que venÃa del fondo de esa sala.
Miré y vi a dos chicos de los que estaban en las duchas pajeándose a toda velocidad, habÃan disfrutado del espectáculo gratuito que sin saberlo les habÃa dado y querÃan terminarlo ellos también con las bolas vacÃas.
Una vez que los cuatro no limpiamos el semen con la única toalla que era la que yo habÃa llevado, la dejamos tirada allà dentro y salÃmos en bolas para las duchas a recoger nuestra ropa, que no era mucha solamente el minúsculo traje de baño que habÃamos llevado a la piscina.
Una vez que nos pusimos las mallas los dos muchachos se hicieron humo, en cambio el señor que hablaba inglés me invitó a tomar una copa en el bar que habÃa al lado de la piscina.
Entre copas me agradeció que yo hablase inglés, y me confesó que esos tripulantes lo habÃan excitado por eso se habÃa escondido en la sala de vapor para calmarse y no hacer un papelón delante de la gente, pero al verme entrar y luego sentir el agradable aroma de mi precum no aguantó más y se puso a devorar mi pija aunque tuviese que pagar las consecuencias.
También me contó que tenÃa 52 años, era viudo desde hacÃa cuatro meses y sus hijos lo habÃan mandado a ese viaje para que se distrajese y quizás encontrase una nueva esposa pero él estaba muy triste por la perdida de la suya y no andaba buscando reemplazante.
Cenamos juntos y luego pasé la noche en su camarote donde me la chupó nuevamente hasta que me pidió que lo bombease un rato.
-Métemela toda dentro, la sacas un rato para que pueda saborear los jugos de mi interior luego me la entierras en el culo hasta que me lo llenes con tu rica y calentita leche.
Más o menos esas fueron sus palabras.
No querÃa que usase condón porque querÃa sentir mi leche cuando pegase en su intestino pero como me negué tuvo que aceptar mi condición pero me pidió que una vez que el condón estuviese lleno que se lo metiese al revés asà mi leche le quedarÃa en su recto.
Gemimos como dos locos porque su culo era muy apretadito y al mismo tiempo su esfÃnt! er me apretaba la verga con unas contracciones fabulosas y una vez que mi leche quedó contenida en el condón, le saqué la pija de su culo e hice lo que me habÃa pedido di vuelta el condón y lo apliqué a la entrada de su ano empujándole con los dedos la leche para dentro de la abertura posterior de su aparato digestivo.
Al despedirnos en el Puerto de Santos donde abandoné el buque me dijo que se llamaba Anthony y que vivÃa en la isla de St. Thomas, me invitó a visitarlo y me agradeció intensamente todo lo que habÃa disfrutado conmigo en ese crucero.
De los chicos que aplaudieron y se pajearon en esa sala de vapor no puedo decir nada más porque no intimé con ninguno de ellos y ocasionalmente los encontré en algun salón del barco pero siempre aocmpañados por sus amigos, o parientes.
Me quedé unos dÃas en Santos hasta que decidà volver por tierra a Montevideo haciendo escala en Florianópolis un par de dÃas.
Anthony casi abandonó el crucero para seguirme, pero se lo impedà inventando la excusa de que no podÃa venir conmigo porque iba a casa de unos familiares.
A los pocos dÃas recibà un E-mail suyo en el cual me decÃa que habÃa terminado el crucero, que estaba de vuelta en su solitaria casa e invitándome para ir a St. Thomas a quedarme con él.
Como despedida en el E-mail me puso: "Besos en tus pies, en el culo que te lo comerÃa entero, en tus huevos y especialmente en esa verga que despide leche como un volcán despide lava.
|