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« en: Junio 09, 2006, 11:38:18 » |
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Me desperté con el cuerpo todo adolorido, casi no podÃÂa moverme debido al dolor mis manos se encontraban esposadas mis muñecas estaban cubiertas por una gruesa costra de sangre seca
en mi cuello tenÃa una correa que casi no me dejaba respirar la cual me costó mucho trabajo quitarme, para mi mayor sorpresa me encontraba totalmente desnudo y un fuerte olor a excremento y orÃn sentÃa a todo mi alrededor, tenÃa hambre y una sed que me desgarraba la garganta, la estancia en la que me encontraba era una especie de cueva oscura húmeda y sin iluminación, a unos cuantos metros se podÃa observar algo de luz que se colaba por una rendijas o algo parecido, al llegar hasta ese lugar me di cuenta que se trataban de ramas secas y pedazos de troncos podridos que impedÃan tanto ver para afuera como para adentro.
Salà de ese agujero que se encontraba a la falda de una montaña, mis ojos tardaron en acostumbrarse a la fuerte luz del medio dÃa, me encontraba en una zona altamente boscosa de inmediato no pude identificar ningún camino o atrecho que me pudiese servir de orientación por lo que comencé por caminar por los alrededores de donde me encontraba tomando como punto de referencia el agujero donde desperté, tras un buen rato pude identificar el sonido de un riachuelo y por instinto me dirigà hacÃa él, al llegar sacié mi sed como un animal y luego vi con sorpresa en un pequeño remanso mi rostro reflejado en el agua, se encontraba todo desfigurado tanto mis pómulos como mis labios además de estar sumamente hinchados se podÃan ver claramente las cortaduras, lo extraño de todo es que no me acordaba de nada, el olor a excremento lo continuaba sintiendo por lo que me dà cuenta que mis nalgas y muslos se encontraban parcialmente embarrados en lo que parecÃa ser mi propia mierda, con sumo cuidado me dà a la tarea de lavarme con el agua del riachuelo en ese momento me percaté que casi todo mi pecho al igual que mis muslos y hasta mi pene presentaban un sin numero de mordidas de las cuales algunas lograron penetrar mi piel y por consiguiente sangraron profusamente, luego de lavarme como pude se me ocurrió dar unos cuantos gritos pidiendo ayuda pero fue en vano.
Comencé a caminar siguiendo la corriente del riachuelo con la esperanza de llegar a un sitio civilizado en el cual se me pudiese prestar ayuda, mientras caminaba procuraba hacer memoria de lo ocurrido pero mi más reciente recuerdo se remontó a cuando me dirigÃa al hospital para buscar a mi esposa que recién habÃa dado a luz, en la carretera observé a una mujer que se encontraba con su auto accidentada a un lado de la vÃa por lo general me limitó a llamar por el teléfono celular a la policÃa con el fin de que le presten ayuda si la necesita pero la señora se observaba con una barriga de por lo menos ocho o nueve meses de embarazo, razón por la que me detuve me bajé de mi auto y me dirigà hacÃa ella recuerdo haberla saludado y su respuesta pero de ahà en adelante no recuerdo más nada hasta que desperté en ese agujero. HabrÃa caminado como unas seis horas ya comenzaba a ponerse el sol y a bajar la temperatura cuando dando tras pies llegué a un valle en el cual pude escuchar la vos de niños jugando, me acerqué con cuidado no los fuese asustar oculto tras unas matas al ver a una niña de unos ocho años le pedà que buscase a su padre para que me ayudase.
Pasó un buen rato y comenzaron a llegar un sin numero de personas, el primero en llegar supongo que lo fue el padre de la niña el cual se despojó de su chaqueta para que me cubriese parcialmente, casi dos horas más tarde llegó la policÃa al principio por encontrarme esposado como que no me daban mucha credibilidad, pero luego que se contactaron con el teléfono de mi casa y hablaron con mi esposa me creyeron, según mi esposa yo tenÃa unos tres dÃas desaparecido pero de eso no me acuerdo nada, el auto apareció donde me acuerdo me detuve para ayudar a la mujer embarazada. Por el tipo de golpes y heridas me llevaron al hospital del área en el cual me dejaron internado tenÃa unas de mis costillas rotas múltiples pequeñas quemaduras redondas en mi rostro, una gran cantidad de mordidas que el medico determinó que no fueron hechas por un animal si no por una o dos personas, en mi cuello se podÃa observar una gran morado que me rodeaba todo el cuello que me dejó la correa que tenÃa a su alrededor cuando desperté, mis ojos a criterio del medico debieron recibir un sin numero de golpes, ya que una de mis retinas se encontraba desprendidas, mis labios estaban igualmente golpeados lo mismo que mis pómulos , según uno de los policÃas la persona que me hiso eso debÃa odiarme tanto que prácticamente me habÃa dejado por muerto. Desde luego surgieron muchas hipótesis sobre lo que me pasó, desde que fui secuestrado por un grupo que adora al diablo, hasta que fui victima de un grupo de policÃas que buscan hacer justicia por sus propios medios, y desde luego no faltó quien dijese que fui secuestrado por extra terrestres que me habÃan sometido a un sin numero de exámenes. La realidad es que nadie sabÃa que fue lo que me pasó, la investigación no arrojó mayor información, localizaron el lugar pero no habÃa nada que pudiera dar luces sobre los hechos, si encontraron mi sangre y otras cosas pero nada que ayudase.
Pasaron un par de meses desde lo acontecido y desde esa ocasión comencé a sufrir de unas especies de sueños tormentosos o pesadillas como las identificó mi esposa me veÃa desnudo manteniendo sexo con un sin fin de mujeres sin rostro las cuales me castigaban a cada segundo , me encontraba en mi casa cuando recibà una llamada telefónica de una mujer algo en su vos me resultaba familiar, me estaba dando una cita para una entrevista de empleo para el próximo dÃa lo que alegró mucho, pero en el transcurso de la tarde recibà en mi casa una videocinta alguien tocó la puerta lo dejo sobre la alfombra y se fue corriendo, tan soló tenÃa una corta nota hecha a lápiz que decÃa "espero que la disfrutes tanto como nosotras" eso fue suficiente para que me diera curiosidad por verla de inmediato, mi esposa se encontraba en casa de su madre con nuestro hijo asà que colocandome frente al televisor la puse a correr, me pareció raro que fuese grabada a la más baja velocidad, o por lo menos eso decÃa la video grabadora, la primera escena que aparece es una mujer colocandose una almohada sobre su barriga y aparentando estar en cinta, de inmediato reconocà a la tipa era la del auto accidentado a la orilla de la carretera, la segunda escena aparezco de espalda hablando con ella, y se puede ver como la persona que manejaba la camara se me acerca por de tras y con un aparato eléctrico de esos llamados apaciguador que da descargas perdà el sentido, luego de eso las imágenes son algo confusas mostrando aparentemente el camino que siguieron hasta donde me tuvieron prisionero. En las siguientes escenas salgo nuevamente pero completamente desnudo y esposado a una cadena que colgaba del techo el audio era ambiental por lo que se escuchaba todo lo que ellas decÃan y claramente se podÃan oÃr mis quejidos, una mujer se me acerca con un balde lleno de agua y me lo tira para despertarme, al yo recobrar el sentido esa misma mujer comienza a acariciar mi cuerpo y a mordisquear mi pene, ya lo tengo erecto cuando se acerca una segunda mujer con algo en sus manos y me lo pega al cuello quedando nuevamente desmallado y sin sentido, al retirarse le presenta a la cámara el aparato que tiene como dos tachuelas o clavos que cuando hacen contacto con una persona descargan una gran cantidad de corriente, esa escena se repite una cinco veces lo que explica las quemadas en mi rostro.
Aparentemente no tenÃan otra forma de despertarme si no era bañandome con un cubo de agua e insultandome diciendo cuando cosa se les ocurriese, pero al despertar comenzaban las dos a pasar sus manos sobre mi cuerpo, en ocasiones me golpeaban por las costillas y en otras me abofeteaban el rostro pero siempre me hacÃan perder el sentido con un aparato que daba descargas eléctricas, en otra de las escenas me tenÃan acostado y tras excitarme lo suficiente una comenzaban a morderme, mientras que la otra se metÃa mi verga dentro de su boca, y comienza a chupar sin dilación, por lo visto cada vez que eso se ponÃa bueno me daban una descarga eléctrica que aparte de hacerme perder el sentido perdÃa la memoria de lo que momentos antes habÃa pasado eso según me lo comentó un médico, al ver el video en la calma y en la comodidad de mi hogar algo me provocó el que me fuese excitando a medida que miraba el video, realmente los cuerpos de esas mujeres eran tremendos, pero además el ver lo que me hacÃan me excitó enormemente, las tipas se turnaban para atenderme, ya fuese de una forma o de otra. A medida que observaba el video podÃa relacionar todas y cada una de las distintas heridas golpes y quemadas que tenÃa mi cuerpo, y mi excitación iba en aumento, a tal grado que sin terminar de ver la cinta me comencé a masturbar como poseÃdo por un demonio, hasta que al final eyaculé un gran chorro de mi
semen por el cual limpié la pantalla del televisor momentos después.
Luego de esa corta interrupción a causa de mi excitación, me di a la terea de seguir viendo el condenado video pero más detenidamente, como tratando de reconocer o identificar a esas mujeres por alguna marca o lunar que asà me lo permitiese, pero realmente me fue imposible no las reconocÃa de ningún lado. Realmente yo querÃa saber como continuaba el video, a medida que lo observaba se me paraban los pelos de punta al ver como me sometieron a el más cruel de los castigos, en cierto momento me pusieron a mamar la vulva de unas de esas mujeres pero al terminar me colocaron un gran puñado de sal dentro de mi boca, cosa que de por si en sumamente desagradable, y explica el por que de la sed tan fuerte que sentÃa cuando recuperé el sentido, continué viendo la cinta y era como si a mi memoria acudiesen los recuerdos perdidos a consecuencia de las descargas eléctricas, en cierto momento me acostaron en el suelo de esa especie de cueva y mientras me tenÃan tendido una se encajo en mi verga, el verlo en el video era como si me estuviese sucediendo en esos momentos, mientras que la otra nuevamente colocaba su peludo coño sobre mi boca.
Para mi era sumamente incomodo ya que me encontraba esposado con las manos a la espalda, pero aun y asà lo disfrutaba enormemente, y mientras la que se encontraba con su vulva sobre mi boca se besaba y magreaba con la otra por unos momentos, comencé a sentir como colocaba una de ellas una correa sobre mi cuello, en el video pude darme cuenta que era lo que realmente sucedÃa, como la que presentaba unos rasgos asiáticos y que se habÃa dado a la tarea de sentarse sobre mi verga en un momento pasó la correa de mi pantalón por mi garganta para a medida que movÃa sus caderas sobre mi comenzaba a jalar la correa y por consiguiente a horcarme, aunque me encontraba en la sala de mi casa comencé a sentir como me faltaba la respiración por una parte mientras que por otra el placer era inmenso, era como si mi verga y mi lengua se agigantasen mientras que ellas se movÃan frenéticamente sobre mi, el ver el video me ayudó a recordar el inmenso placer que sentà en esos momentos y juro que lo volvà a revivir mientras observaba la viseo cinta y me masturbaba al mismo tiempo nuevamente.
Llegó el momento en que comencé a eyacular frente al televisor, y vi con claridad como me volvÃan a someter a otra descarga eléctrica con el apaciguador mientras la que estaba sobre mi boca se levantó ligeramente y comenzó a orinar sobre mi cara, fue en ese mismo instante cuando la otra comentó que yo me habÃa cagado y que pensaba que se les fue la mano ya que daba la impresión de estar muerto. La video cinta terminaba con esa escena, que para mi fueron de lo más vividas nuevamente eso explicaba el por que de los moretones en mi cuello, y en el resto de mi cuerpo las quemadas y un sin fin de cosas más.
Durante esa noche vi el video unas cuantas veces más, hasta dormirme, al dÃa siguiente acudà a la Fuente entrevista de empleo, y al ver a la secretarÃa y a la jefa de personal reconocà de inmediato a mis crueles amantes, hoy en dÃa reconozco que soy su más humilde servidor y terminé divorciandome y aceptando un empleo muy por debajo de mis capacidades, en ocasiones me tienen que hospitalizar de emergencia, pero como lo disfruto.
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