admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 09, 2006, 11:30:59 » |
|
Ya sé que el horario de la siesta no es el más saludable a la hora de tomar sol, pero es el más tranquilo para extenderse en una reposera y descubrirse un poco más que en la playa (o más de lo que yo me animarÃÂa).
Comencé a esparcir el protector solar sobre por todo mi cuerpo, me aseguré de estar completamente sola y lejos de la vista de quien fuera y procedà a sacarme la parte superior de mi bikini para lograr un bronceado sin marcas molestas. Coloqué mis brazos estirados hacia atrás sobre el respaldo de mi reposera y cerré los ojos para relajarme y disfrutar de ese momento... En un momento, sorpresivamente alguien me tomó de las muñecas, que inmovilizó con unos grilletes (no los vÃ, pero lo deduzco por el ruido que hicieron al cerrarse). ¡Todo fue muy rápido! El desconocido visitante procedió, ante mi resistencia, a atarme cada pie al extremo de una barra que mantendrÃa mis piernas separadas, muy separadas... No intenté gritar, ya que temà la posibilidad de que me golpeara. No tapó mis ojos, pero se aseguró de cubrir su rostro con una de esas capuchas de cuero que se ven en los catálogos de fetiches. Tomó mi bronceador y comenzó a esparcirlo por mi cuerpo... grandes cantidades... por mi cuello... descendió lentamente hasta mis pechos a los que les dedicó un buen rato y mucha crema. Los amasó con fuerza, cada vez con más fuerza, los estrujó y estrujó cada vez con más intensidad. Luego les llegó el turno a mis pezones...yo estaba muy excitada, pero aún me resistÃa un poco aunque no podÃa casi moverme a causa de mis ataduras y a su peso corporal, ya que estaba montado sobre mÃ...
Esa posición le permitÃa, al mismo tiempo de tener mis pechos a su disposición, mantener su pija en constante contacto con mi cuerpo. Comencé a emitir gemidos...una mezcla a esta altura de resistencia y placer (aún no admitido por mÃ...) ¿Asà que te gusta? -comentó con una hermosa voz grave- No contesté, pero en ese momento sentà un dolor intenso en mis pezones... después de suaves lamidas y manipuleos con los dedos, habÃa comenzado a morderlos. Sà a morderlos y estirarlos de manera tal que producÃa en mà una mezcla de insoportable dolor y gran placer.
Comencé a gritar ya que no podÃa soportarlo (o sÃ... pero no en silencio) y colocó con tanta fuerza una mano sobre mi boca que ni siquiera podÃa mover mi cabeza. Se quedó en esa posición por un buen rato mientras seguÃa mordiendo y estirando mis pezones. Mi vientre, único espacio libre del peso de su cuerpo, se movÃa con locura y confieso que esa situación me excitaba cada vez más. Al rato abandoné mi resistencia y me entregué a disfrutar lo que estaba sintiendo en todo mi cuerpo. Creo que él se dio cuenta de eso y por unos segundos me dejó libre de su peso... No tocó más mis pezones y me contempló. Yo respiraba muy agitada al tiempo que pensaba qué iba a pasarme. Desató uno de los costados de mi bikini. Tapó sin previo aviso mis ojos con una de sus manos e inmediatamente sentà como comenzó a introducir algo muy ancho y duro en mi vagina. Descubrió mis ojos, pero no pude llegar a ver qué tenÃa dentro de mÃ, sólo pude observar su enorme pija totalmente erecta a la que masturbaba con una de sus manos mientras con la otra movÃa hacia dentro y afuera lo que estaba en mi interior. Esa escena, más lo que yo sentÃa me excitó mucho más de lo que ya estaba y comencé a desear, aunque sin decirlo, que hiciera algo con mi clÃtoris que pedÃa a gritos ser atendido. Estaba terriblemente mojada, lo podÃa sentir...y mis manos atadas nada podÃan hacer por mÃ...
Sacó a -llamémoslo- "su amigo" de mi interior y lo colocó sin anestesia en mi culo, ¡hasta el fondo!! Me sentà morir de dolor por unos segundos, pero enseguida comenzó a manipular mi concha con sus manos, a introducir sus dedos, a lamer mi clÃtoris y a hacer una especie de "inspección" ya que abrió mis labios exteriores hasta que la piel no podÃa estirarse más...por consecuencia la entrada de mi concha también quedó muy abierta. La contempló unos instantes mientras seguÃa estirando hacia afuera mi piel. Quedó completamente expuesta ante sus ojos. Eso sumado a "su amigo" en mi culo me estaba volviendo completamente loca.
Muy bien, dijo... y comenzó a introducir de a uno sus dedos en mi vagina. Cuando los cinco estuvieron dentro comenzó a hacer presión. Yo sentÃa cómo mis músculos iban cediendo y me relajé para dar espacio a lo que imaginé que pasarÃa...Poco a poco su puño se fue introduciendo en mi concha... sentà una mezcla de dolor e impresión, pero comenzó a excitar mi clÃtoris al tiempo que ejerció más presión y exclamó "¡ya está!". SÃ... ya estaba... todo su puño perdido en mi interior hasta su muñeca. Fue una sensación de invasión, plenitud y placer único. En esa situación siguió excitándome hasta que alcancé un ¡terrible orgasmo! El ancho de su muñeca fue lo más grande que habÃa tenido en mi concha al momento de un orgasmo y la contracción de mis músculos se hacÃa demasiado intensa...
Le pedà que se acercara y sin más explicación que esa metà su enorme pija en mi boca y comencé a mamarla con mucha intensidad. Sentà mucho placer al hacerlo sólo lamenté no disponer de mis manos para hacerle todo lo que yo sabÃa. No importó... me ingenié a fin de encontrar todas las variantes con mi boca. Sé que le gustó...Sacó lentamente su puño de mi concha acarició mi clÃtoris por un par de minutos... Sacó su pija que en mi boca habÃa alcanzado un tamaño impresionante! y la metió en mi concha empapada y hambrienta. Comenzó a moverse como loco, sacaba su pija y la introducÃa con todas sus fuerzas chocando con mi lÃmite interno sin piedad. "Su amigo"...aún en mi culo. ¡Cuanto dolor! ¡Cuanto placer! Se acordó de mis pezones y los tomó entre sus dedos con todas sus fuerzas, les clavó sus uñas, los estiraba sin contemplación. Esa "tortura" duró mucho tiempo y la intensidad de todo lo que me hacÃa se incrementaba cada vez más hasta que no pude más y exploté en uno de los orgasmos más intensos que haya sentido alguna vez...En ese momento sentà que algo tibio se desparramaba por mi vientre, mis tetas, mi cuello... Me estaba regando con espesa y abundante leche... Desperté... estaba completamente limpia y con mi bikini puesto. Entre mis toallas...una capucha de cuero y una dirección de e-mail... no pude evitar exteriorizar una amplia sonrisa. Muy pronto le escribiré...Amo...
|