admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 09, 2006, 09:57:17 » |
|
Tan solo por 200 chupe ese palo, como si fuese un helado
Hace un tiempo que venÃa chateando con un tipo que me dijo que se llamaba Radamés, por el personaje de una ópera, ya que según me dijo su padre era fanático del arte lÃrico y tanto a él como a sus hermanos les habÃa puesto los nombres de personajes de esas obras. Quiero presentar a Radamés, pero mejor que él... qui‚n lo va a presentar... Omar: Gracias por tu respuesta. Te voy contando algo más sobre mi. Tengo 56 años (soy del 47) y siempre estuve en esto, aunque estoy casado y tengo un hijo. Nunca frecuenté los lugares de "ambiente", más bien me dediqué siempre a la "caza" deportiva y solitaria. Alguna vez que fui a algún boliche gay, me deprimió la cantidad de maricas alborotadas por algún "taxicito" que aparecÃa. Como comentario te cuento que el sábado me acordé muchÃsimo de vos. Me cargué un guacho de 21 años en Roxlo y Mercedes, y cuando subió al auto y le pregunté si tenÃa lugar, me dijo que sÃ, pero que habÃa otro con él. Le expresé no tener problemas, y me dijo "es en un museo por Soriano" . Me acordé de tu aventura en ese mismo lugar. Los dos guachos estaban bastante bién y sin ser una gran cosa, pasé un momento "tres agreable". Espero tu próximo mail o encontrarte en el chat. Me intrigó muchÃsimo como habÃa identificado ese lugar y ese tipo que lo habÃa llevado allÃ. Ante un mail mÃo me contestà lo siguiente: Omar: Te empiezo a responder más o menos ordenadamente siguiendo tu vendabal de preguntas. 1.- Soy uruguayo y vivo en Lagomar. 2.- El caso del soldadito fue bastante cómico. Yo habÃa arreglado con un taxi llamado Santiago que se publicita en Internet para ir a su apto. el sábado en la mañana, pero no pudo ser. Me fui medio caliente por Uruguay hacia el centro. Pero en un momento pensé que podrÃa salir a joder por la Interbalnearia hacia el este para ver si levantaba a alguno haciendo dedo. Allà es que doblo por Roxlo hacia el Sur para agarrar Mercedes al Este. Al llegar a Mercedes, viene a cruzar un guacho por Roxlo (desde Colonia), que me gustó y lo dejé pasar para verlo más detenidamente. El guacho miró, y yo di la vuelta manzana. Nos encontramos nuevamente en Roxlo y se subió al auto. me dijo que tenÃa el lugar que te comenté, pero que habÃa otro compañero. Pensé enseguida en vos y me embarqué en la aventura. El se llama MartÃn, tiene 21 años, y el otro se llama Marcelo y tiene 29. Sólo la fueron de activos. Se las mamé y les dejé $200. Ya se habÃa hecho el mediodÃa y recordé que debÃa hacer un mandado familiar (¡¡menos mal que no agarré la Interbalnearia!!!) Les dije que a las 17 volvÃa, cosa que hice. Sea en el primer y segundo round, la verdad es que si bien no se les paraba en grande, me chuponeaban y refregaban como si estuviesen a mil. Gocé bastante de cualquier manera. Me mandé tremenda paja con esos dos guachos metiéndome manos y lengua por todos lados. 3.- En cuanto a mi, te reitero que tengo 56 años, 1.85, 102 kg, pelo completo y pocas canas, muy peludo del cuerpo (aquà si lleno de canas), casado y con un hijo de 22 años. Siempre estuve en la joda, pero nunca me metà en el ambiente. Como te decÃa en otro mail, siempre actué como cazador solitario. Me encanta el cambio, y nunca podrÃa tener una relación de sexo que dure mucho. Con mis mejores amigos, me he acostado dos o tres veces, pero después seguimos sólo una amistad. Sexo nunca más. Cuando tenÃa 15 años me gustaban los tipos de 22 a 25. Hoy a los 56 años mantengo los mismos gustos. No me gustan que me penetren. Lo he hecho muy pocas veces pero no lo he disfrutado. Por lo que leo de tus cuentos vos también estás es esta onda. 4.- Sobre tus cuentos, te digo que me los leo todos. Soy un visitante diario de esas paágina s donde publican relatos. 5.- En cuanto a cruzarnos, es muy dificil, pues casi nunca ando por el Centro. Como en general no dispongo de muchas oportunidades, más bien me dedico a lugares donde se pueden conseguir pibes más o menos rápido y en lo posible no muy caros. Me encantarÃa poder encontrarnos un dÃa y charlar un poco detenidamente. Te reitero que en general los sábados en la mañana son un buen dÃa. Espero tu respuesta. Un abrazo. Radamés Un buen tiempo intercambiamos mails hasta que aceptó conocerme y me dijo que fuese el primer sábado de Febrero hasta su casa en Lagomar, de mañana era mejor porque su familia estarÃa en la playa y podrÃamos "charlar" con comodidad. Fuà hasta allà sin inconvenientes siguiendos sus datos encontré la casa sin dificultad. Me dijo que vivÃa por la calle de la ComisarÃa muy cerca de esta y entre paréntesis agregó (Hay cada miliquito que está para comérselo!!!). Llegué a su casa, me hizo pasar al patio trasero, él estaba tomando mate y como yo no acepté me dio un refresco y nos pusimos a charlar. Charla va charla viene me dijo que ya eran como las 11 am y su familia estarÃa por venir de la playa, pero antes de que me fuese querÃa por lo menos verme la verga, para tener una idea para el próximo encuentro, que seguramente se producirÃa en algun hotel de Montevideo ya que allà no le gustaba llevar "amigos" y menos coger o chupar pijas dentro del "recinto sagrado de su hogar". No me costaba nada complacerlo, bajé el cierre, metà la mano acompañado por los ladridos de sus perros y saqué para afuera el órgano solicitado, él al verlo en total estado de letargo exclamó: ¡¡¡Que buena garcha y que rica cabeza!!! Aunque no hacÃa esas cosas en su casa se agachó frente a mi la agarró con su mano acercó su nariz, la olió para luego terminar besándola en el agujerito. -Ya que estás, chupámela! -Nooooo!! Noooo!!... Guardaaala antes de que llegue alguién. Muy asustado y nervioso me dijo, soltándola , muy rápidamente y poniéndose de pie. Cuando le dije que me habÃa quedado caliente, me contestó que a él también le gustarÃa seguir haciendo lo que casi habÃa comenzado pero ese dÃa no podÃa salir de su casa. Me dio unas instrucciones para levantar a alguien para pasar el rato dignas de un experto como supngo que lo es él. Me dijo que fuese por la zona de Barros Blancos, que él por allà conseguÃa muchas vergas para disfrutar. El dÃa fue sin suerte en la mañana, pero a la tarde con sus instrucciones cambió totalmente. Cuando salà de allÃ, por la Ruta antes de seguir el camino que él me habÃa indicado para ir a ese sitio me encontré con un tipo de unos 34 años de barba muy aseada que me dijo que se llamaba Roberto, a lo mejor es su nombre de trabajo, tenÃa buen fÃsico, iba de short por lo que pude apreciar unas piernas muy fuertes y musculosas, nos miramos detuve el auto y me dijo que era "taxi". Estaba realmente bueno, pero en esos momentos yo buscaba otra cosa y gratis. Igual me dio su teléfono celular, por si algun dÃa necesitaba sus servicios. Lo guardé porque a pesar de ser un tipo caro, me gustó y tal vez conversando me haga un descuento. Dejé a este bombón, y por el Camino de los Horneros, me carga abiertamente un guacho de unos 21 años en bicicleta (Juan), tipo obrerito, con una tremenda verga, que por la hora y el lugar, solo pude tocar por encima del pantalón finito que traÃa. Le di mi teléfono. Seguà y como a los 100 mts., pasa otro guachito del mismo estilo, pero que venÃa de la playa, también en bicicleta. Con este, y con la calentura que ya traÃa encontramos un lugar a un lado del camino y le hice una mamada de novela (y ni siquiera me acuerdo del nombre). Lo empecé a apretar entre los arbustos que habÃa a un costado del camino, le besé el cuello, pero no me dejó llegar a la boca hasta que sentà su verga dura que querÃa salirse por la pierna del pantalón. Lástima que no era como la del tal Juan, que no se animó a hacer nada por allà y siguió su camino. Pero con la calentura que tenÃa, al no poder desahogarme con Radamés, ésta se aceleró más al sentir ese tremendo pedazo que no pude ver ni saborear que cualquier cosa daba lo mismo, para solucionar ese ardor que subÃa por mi interior y me puse a mamársela a ese muchacho allà mismo. Como todo muchacho enseguida gimió, las convulsiones se aceleraron y justo a tiempo retiré mi boca de esa pequeña pija para ver su eyaculación la cual cayó sobre los pastos en los cuales estábamos parados. Yo seguÃa de verga dura, no sé si el muchacho se asustó o una vez que se sacó las ganas quiso irse y asà lo hizo dejándome re-caliente y solo en ese sitio. Pensé en pajearme, en volver a Montevideo a buscar algo para sacarme toda esa calentura cuando sonó mi celular. El que me llanaba era Juan, me dijo que lo llamase, ya que su tarjeta telefónica se le terminaba y los pulsos que tenÃa no alcanzaban para llamar a un celular. Lo llamé inmediatamente para saber que querÃa y me dijo: -Mirá Omar al llegar a Pando me di cuenta de que a lo mejor podÃamos pasar un buen rato y me arrepentà de no haber aceptado tu invitación, pero si querés hacer "algo" ahora, te espero en la entrada de Pando... Yo estaba que explotaba por la calentura que me habÃa agarrado, primero con el beso de Radamés sobre mi pija mustia, esa calentura se aceleró cuando pude tocar la verga de Juan, que a través de su pantalón la sentà enorme y para rematar la calentura ese ciclista que me dejó chupársela pero que no quiso hacer nada más y me habÃa dejado re-caliente. Que más podÃa pedir!! La inesperada llamada de Juan, me venÃa a las mil maravillas. Como caÃda del cielo, por supuesto que acepté inmediatamente, di la vuelta ya que volvÃa a Montevideo y seguà rumbo a Pando. Desde el primer momento en que le dà mi celular, dudé mucho que llamase, por lo que me sorprendió que lo hubiese hecho tan pronto. No obstante, dudé que concurriese a la cita. Como no podÃa perderme ese guacho de ninguna manera, seguà hasta Pando, y en el lugar de la cita no habÃa nadie, cosa que me molestó mucho que para tomarme el pelo me hizo ir hasta allá, gastar nafta y tiempo... Efectivamente, no fue ni me llamó nuevamente para darme una excusa de por qué me habÃa dejado plantado. Fue una lástima porque me perdà de pasar un rato placentero con algo que parecÃa de buen tamaño!!! Pero no podÃa desperdiciar el gasto que habÃa hecho, no sólo monetario, de tiempo y de calentura. Asà que me puse a dar unas vueltas por Pando para conocer un poco esa ciudad a la que pocas veces visitaba, hasta que me topé con Frank. Una belleza de 26 años, como 1.90 de alto y con una garcha de por lo menos 25 cm. No hay que exagerar!! Era grande pero si no llegaba a esa medida, seguro que a 24 cm sà llegaba!!! Charlé un rato y metà mano, dando unas vueltas por los alrededores de Pando, hasta que no fuimos a un Motel de la zona. Es una BOMBA. Lo único que no quiere es que lo penetren. Pero nos mandamos unos franeleos, chuponamientos y 69 espectaculares. Y todo eso por $200. Lamà esa barra de carne como si se tratase de un helado palito, pero ardiente y no gélido, solamente la cabeza le chupé porque lo denás ni pasaba por mi acostumbrada garganta. El en cambio me la chupó totalmente llegándole hasta la garganta, cuando la tuvo toda allà comenzó a meterme dedos en el orto cogiéndome con ellos hasta que no pude más y toda la calentra que aguanté durante todo el dÃa empezó a salir dentro de su boca. El detuvo su mamada, sacó mi verga de su boca y me escupió sobre el pecho todo el semen que habÃa salido de mi pija ardiente. Me ofreció su verga, por si querÃa recibirla y agasajarla con mi culo, pero dado las dimensiones no acepté, porque querÃa gozar y no pasar un mal rato de dolor y las molestias posteriores que eso traerÃa. No pude ver su eyaculación ya que no me permitió pajearlo, porque dijo que nunca lo hacÃa con sus clientes a menos que le pagasen tarifa completa, porque con $200 él tenÃa que buscar más clientes para ganarse el dÃa. A pesar de los inconvenientes que tuve para lograr un poco de placer al fin y al cabo fue UN DIA DE SUERTE. Si bien no concreté nada con Radamés, Juan me dejó plantado cosa que lamento porque me hubiese gustado pasar una cálida tarde con él, pero por suerte encontré a Frank que aunque me costó unos pocos pesos lo pasé de maravillas saboreando su verga enorme y sintiendo ese fuego que tenÃa en su glande y que me quemaba la lengua. Luego de satisfacer mis instintos, pagué el hotel, salÃmos y como el ayuno de tantas horas se hizo notar, ; ya que eran casi las cinco de las tarde, le pregunté a Frank si por ahà habÃa alguna pizzerÃa donde pudiésemos comer algo. Me indicó una que habÃa a la vuelta del hotel y fuÃmos hacia ese lugar donde comÃmos unas sabrosas y abundantes porciones de pizza regadas con cerveza. Estuvimos como una hora en ese sitio, comiendo, descanzando y charlando, pero no sé si fue por la comida, la cerveza o quien sabe que otro estÃmulo incentivó mi deseo nuevamente porque cuando fuÃmos a orinar la cerveza que nos habÃa llenado las vejigas le vi esa hermosa verga y me tenté nuevamente con ella aunque fuese por un pequeño espacio de tiempo sentà la necesidad de tenerla otra vez al alcance de mis manos lengua y por qué no de otras partes de mi cuerpo. El se dio cuenta por la forma en que se la miraba y vio que mi verga comenzaba a crecer mientras orinaba. -Veo que todavÃa te quedan ganas!!!?? -SÃ, con solo vértela me vinieron las ganas.... -Bueno, vamos a tu auto y si querés a un lado de la carretera podés estacionar y hacemos lo que quieras, pero esta vez no te voy a cobrar, porque me ahorré la comida.... Ni lo pensé!!! SalÃmos de allÃ, dejamos Pando y estacioné en un camino lateral que él me indicó y nos fuÃmos para el asiento trasero del coche. Nuevamente tuve ante mi vista esa verga enorme y me puse a saborearla como si fuese un helado, pero como todavÃa no habÃa alcanzado su máxima extensión pude metérmela en la boca disfrutando mucho del sabor acre que tenÃa. pero no fue por mucho tiempo porque con los estÃmulos que mi lengua le produjeron a los pocos minutos empezó a crecer allà dentro y me fue imposible aguantarla mucho tiempo más. El comenzó a gemir y me dijo que me detuviese porque sentÃa las contracciones de su pronta eyaculación, pero como el tamaño me impidió seguir haciendo esa rica mamada, me detuve abrà mi pantalón y de allà dentro extraje mi verga que estaba hecha una calamidad.!! SÃ, porque además de estar dura como una roca, se encontraba totalemnte mojada y pegajosa porque con esa chupada estaba re-caliente y expulsando lÃquido pre-seminal por doquier. -Como se te puso!!! Exclamó eso y antes de que yo replicase, se agachó y se la tragó toda succionando velozmente hasta hacerme expulsar mis jugos los cuales fueron a caer sobre su cara ya que él se dio cuenta de que se iba a producir la explosió y retiró su boca justo a tiempo. Luego se limpió con un pañuelo y le pedà que me dejase disfrutar otro "ratito" con su "juguete". La lamà toda, saboreando sus jugos que a esas alturas estaba como la mÃa, pero no fue semen lo que fluÃa por su agujero uretral. -Basta, por hoy!!! Si querés verme la leche tenés que pagarme $1000, porque ahora voy a buscar más clientes tengo que ganarme el dÃa y si me hacés acabar no podr é trabajar esta noche... Como le dije que no, me dijo que lo dejase en el centro de Pando donde buscarÃa más clientes. Nos despedÃmos allà para luego poner rumnbo a Montevideo. Por suerte con su gratificante mamada mi verga quedó satisfecha por ese dÃa y no necesitó de venir a Montevideo a buscar consuelo... Eso era lo que pensaba yo... pero encontré en el contestador telefónico un mensaje de Pierre que querÃa verme, pensé en no contestar pero al rato de haber escuchado el mensaje sonó nuevamente el ring y al atenderlo era mi amigo que querÃa que fuese a su casa para una sección de sexo. Me dijo que estaba solo y con unas ganas tremendas, que ya se habÃa hecho dos pajas y todavÃa andaba caliente. Al principio del dÃa, me desalenté porque el fracaso de tener algo con Radamés y los fracasos de los chicos que encontré por la carreta que él me mandó, me dejaron apesandumbrado, porque con las ganas que tenÃa de sexo, no encontraba con quién satisfacerlo, hasta que luego todo cambió encontré a Frank y cuando ya estaba agotado por las tremendas cosas que hicimos en ese hotel que ya narré, se apareció Pierre nuevamente en mi vida...!!! Esa propuesta de Pierre merece una segunda parte, espero poder contarla con los minÃmos detalles de lo que sucedió entre lo dos en este último encuentro.. pero con Pierre nunca se sabe, aparece y desaparece de mi vida como a él se le antoja.
|