admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 07, 2006, 07:48:46 » |
|
Hacia mucho tiempo que ya no nos entendÃamos, habÃamos probado todo, terapias de pareja, viajar juntos a alguna isla paradisÃaca, luego de 7 años de matrimonio las cosas ya no eran como antes, y eso se sentÃa en el dÃa a dÃa, debo decirles que yo soy un arquitecto que trabaja por su cuenta y mi mujer es secretaria ejecutiva en una importante institución en el Uruguay. A punto ya de separarnos y haciendo las cuentas de que nos tocarÃa a cada uno en la división de los bienes, el departamento o el auto. Una amiga común, nos comento de un conocido de la secundaria que le habÃa hablado de un método infalible en la solución de problemas de pareja, era una terapia alternativa y solo se accedÃa por recomendación. A fin de que al final no quede el hecho de que no lo habÃamos intentado todo, allá fuimos, era en una casona en las afueras de la ciudad, nos atendió una joven mujer y luego de un rato de charla, nos dijo que para la solución de nuestros problemas debÃamos viajar a la frontera con Brasil y visitar a una anciana india que vivÃa en la selva, que si estábamos de acuerdo, nos darÃa las instrucciones para emprender el viaje. Con mi mujer lo dudamos un poco y luego de un rato dijimos que si, un poco también por la intriga que nos daba todo el tema. Al cabo de un tiempo la mujer volvió con el nombre y la dirección de un hotel en la frontera con Brasil, nos dijo que nos debÃamos hospedar bajo el nombre de Sr. y Sra. López, y que ya nos contactarÃan, además nos solicito depositemos antes de viajar la suma de U$S 5.000, en una cuenta en el exterior, y nos pidió la mayor de las prudencias y las confidencialidades, por el bien nuestro sobre todo, luego de lo cual nos despidió, y nos dijo que si habÃa mas gastos ya nos avisarÃan. A mi todo me pareció una estafa, y la verdad es que tenia muy pocas ganas de viajar y máxime con mi mujer, además habÃa empezado a tener un cierto flirteo con una colega y si bien a la fecha no habÃa pasado nada, se vislumbraba un entendimiento cercano. Pero asà las cosas, y dado que no querÃa un divorcio contradictorio, como último escollo para poder separarme por las buenas, preparamos las maletas y viajamos a la frontera con Brasil, llegamos temprano y no alojamos en un hotel 4 estrellas que realmente era muy lindo, tenia piscina y casino entre otras cosas, al fin y al cabo pensé que después de todo no la pasarÃa mal. Luego de dar una vuelta por la ciudad, siendo ya entrada la tarde, decidimos regresar al hotel y nos encontramos con un mensaje para el Sr. y Sra. López, que nos avisaba que debÃamos prepararnos para salir de viaje a las siete de la mañana, de dÃa siguiente. Esa noche dormà tranquilo, pensando que después de todo no estarÃa mal dar un tour por la selva. A la mañana siguiente nos busco un especie de guÃa lugareño quien bastante corto de trato nos invito a que lo acompañemos hasta un jeep que tenia estacionado en la puerta del hotel. Nos subimos y emprendimos un viaje de aproximadamente tres horas por un camino aledaño a la selva. Al llegar a un descampado estaciono el vehÃculo y nos explico que de allà en adelante debÃamos seguir a pie por una senda que nos delimito entre la espesura de la selva, durante unos 20 minutos, que no tuviéramos miedo y que llegarÃamos a un rÃo y en ese lugar debÃamos esperar y ya nos contactarÃan. Por último nos dijo que el nos esperarÃa para llevarnos de regreso al hotel a las cuatro de la tarde en el mismo lugar en el cual nos dejaba ahora. No entendimos mucho y la verdad es que tampoco nos daba mucha confianza como habÃan ido las cosas hasta entonces, pero ya estábamos embarcados asà que decidimos continuar. Efectivamente llegamos al lugar indicado y nos sentamos a descansar. Al cabo de un tiempo se nos acerco un hombre amable pero que no hablaba nuestro idioma y que hizo señas de que lo siguiéramos, asà hicimos hasta llegar a una choza en el medio de la selva, pasamos nos sentamos con las piernas cruzadas en el piso y al cabo de un rato apareció una mujer muy anciana con una larga cabellera, se sentó frente a nosotros nos saludo y nos pregunto cual era nuestro problema. A esta altura de los acontecimientos muy bien no lo sabÃamos, pero le contamos que nuestra relación matrimonial estaba atravesando por un periodo muy malo y que nos habÃan recomendado como última alternativa visitarla, por lo cual habÃamos emprendido el viaje. Ella nos miro y despacio nos fue preguntando a uno primero y al otro después nuestros problemas, necesidades, sentimientos y deseos. Yo me despache con todas mis necesidades insatisfechas, en cuanto a la relación, y lo asfixiante que se habÃa vuelto para nuestro matrimonio. Ella por su lado hablo de mi egoÃsmo y de mi desinterés por todo lo relacionado con su trabajo y nuestra casa, incluyendo mi poca voluntad de ayudarla en los quehaceres domésticos y mantener el el orden de la casa. Luego de un buen rato, nos dijo que tenia una solución para nosotros, pero que la misma debÃa partir de la voluntad nuestra de seguir adelante con nuestro matrimonio y de algunos sacrificios. Nosotros dijimos que si, por mi parte sin pensar mucho y como modo de poner fin a todo esto, luego de lo cual le reiteramos nuestra intención de seguir adelante. Bueno muy bien dijo, entonces veremos, se levanto y al cabo de un rato que pareció interminable volvió con dos botellas que tiempo atrás habÃan sido de gaseosas, dentro de las cuales se podÃa ver un liquido color verduzco, las mismas estaban tapadas con corchos. Bien dijo, ahora Ustedes deben volver a la ciudad, vayan al hotel, pidan al conserje que no los moleste por los próximos dos dÃas, que nos les pasen llamadas, ni limpien el cuarto, no deben tener ninguna interrupción, ya que de otro modo puede ser muy peligroso, tomen cada uno el contenido de una botella, sin respirar ya que el olor es muy fuerte, y acuéstense a dormir, les dará sueño muy rápidamente, cuando despierten sentirán que han nacido de nuevo. Luego de decir esto se despidió y se fue por donde habÃa entrado. Nosotros hicimos el camino de vuelta sin hablar, nos encontrábamos entre aturdidos y con la sensación de haber sido estafados, pero bueno asà estaban las cosas, yo ya pensaba en el regreso a la ciudad y el inicio de los tramites de divorcio, al llegar al descampado, encontramos a nuestro guÃa y volvimos al hotel. Al llegar al hotel, yo le comente a mi mujer mis ganas de volver a nuestra ciudad y dejar todo esto, pero mi mujer me pidió que continuáramos como la última cosa que hiciéramos juntos, debo decirles que mi mujer, es una morocha muy atractiva, delgada, entrada en sus treinta y pico, su problema no es su fÃsico sino su actitud ante la vida y mi persona, una mezcla de replica y disconformidad hacia todo lo que yo hago y/o dejo de hacer, su malhumor y su falta de apetito sexual, lo que me ha llevado a buscar otras mujeres. Asà las cosas, seguà las instrucciones, di orden de que nos molestaran por los próximos dos dÃas y cuando llegamos a la habitación, cada uno tomo una botella y nos tomamos de un trago casi sin respirar su contenido, tenia un gusto amargo, y un olor fuerte muy fuerte a flores y vegetales. Luego de lo cual nos dispusimos a dormir, cada uno de su lado de la cama, era viernes a las 19 horas, y no se nos cruzo otra cosa mas que dormir. A mitad de lo que creà que era la noche me levante a orinar, me sentà muy mareado, todo daba vueltas a mà alrededor, y a duras penas pude volver a la cama, mi mujer dormÃa placidamente o eso me pareció ver a mi. A la mañana siguiente me levante todavÃa muy mareado y me decidà dar un baño, veÃa borroso, y la verdad me sorprendió los efectos de aquel liquido ya que esto parecÃa ser las peor de mis borracheras. Me levante, me sentÃa débil, sin fuerzas, y con el estomago revuelto, llegue al baño, sin ver muy bien, y atine a orinar como siempre lo hacia, pero.........................QUE CARAJOOOOOOOOOOOOOOOOO............ NO ENTENDIA .............NO SABIA.............., NOOOOOOOOOOOOOOO. COMO PUEDE SER........................................ En vez de mi pene, tenia una vagina, no lo podÃa creer, me mire al espejo, todavÃa veÃa borroso, pero al acercarme mas al espejo, veo reflejada la cara de mi mujer, era yo pero en el cuerpo de mi mujer, no podÃa ser, no era posible. Decidà bañarme a fin de cobrar algo de razón, pensé que quizás estarÃa soñando, pero no, estaba despierto, me quite el pijama y me duche, lo que fue aun peor, me encontraba con pelo largo, con unas tetas grandes y puntiagudas y una cintura estrecha, era yo dentro del cuerpo de la que hasta unas horas habÃa sido mi mujer. Salà del baño y me vi en la cama, quiero decir vi mi cuerpo durmiendo en la cama, corrà a despertarme, quiero decir a despertarlo, pero me detuve, preferà que mi mujer si era ella la que se despertaba en mi cuerpo, se descubriera sola. Media hora, tardo mi mujer en despertarse, tiempo durante el cual yo me recorrÃ, con la mirada y las manos, tenia un fÃsico escultural, hacia tiempo que no lo veÃa en su esplendor. Cuando se despertó dentro de mi cuerpo, se levanto fue al baño, estuvo un buen rato, no se hoyo ningún grito ni nada por el estilo y volvió, pero por el contrario de lo que yo imaginaba, no grito ni lloro, ni ninguna de las actitudes que yo hubiera esperado. Asà que asà son las cosas me dijo, yo la quede mirando y le pregunte si ella sabia, me dijo que no, que estaba tan sorprendida como yo. Inmediatamente le pregunte si esto tenia un efecto duradero o se irÃa con el transcurso de algunas horas, y me dijo que no lo sabia, que al regresar a nuestra ciudad lo preguntarÃa. Ahora yo me senté y llore como una chiquilla, y le pregunte si sabia en que consistÃa este castigo, me dijo que no, pero que creÃa que estaba basado en la vieja técnica del intercambio de roles, y que si yo cumplÃa mi parte, podrÃamos volver a repetir el camino inverso. Me encontraba atrapado, sin duda necesitarÃa de mi mujer, para volver las cosas al estado anterior y reencontrarme con mi cuerpo, y por lo tanto era muy mal consejo pelearme o hacerla enojar, ya que no me ayudarÃa a volver a mi estado anterior. Ok, le conteste, que debo hacer? Solo tomar mi lugar por algún tiempo para comprenderme, y acto seguido me dijo: vamos anÃmate que quiero que esta noche la pasemos bien. Dicho lo cual fue a su parte del placard, desde ahora mÃa, abrió un cajón y saco un conjunto de sujetador y bragas negras de encaje y un par de medias con liguero. Ven ponte esto me dijo, yo obedecà sumisamente y luego de terminar de ponerme el conjunto al verme en el espejo sentà un cosquilleo muy especial, era una mujer divina y estaba lista para matar. - Que linda estas me dijo, luego de lo cual puso sobre la cama un vestido negro ceñido al cuerpo, con dos tiras que se sujetaban por detrás, me lo pase por arriba, lo di vuelta y ella me lo sujeto por detrás. Después de esto me entrego un par de zapatos con taco medio, me dijo que me los pusiera y que ya me acostumbrarÃa a caminar con ellos. Realmente estaba espléndida, me miro me acomodo un poco el sujetador y me sentó frente al espejo de la cómoda, y me empezó a maquillar, cuidando de que yo entendiera todos los pasos y técnicas. Esta noche te maquillare yo me dijo pero desde mañana deberás hacerlo sola. Cuando me vi en el espejo no lo podÃa creer, era mi mujer, pero elegantemente vestida y realmente verme asà me hizo sentir bien. Esa noche la acompañe a cenar y luego al casino, y trate de comportarme lo mas femenina posible. Note como al pasar los hombres me miraban y legos de desagradarme me gusto y hasta me sentà halagada. Al regresar a la habitación, me abrió la puerta galantemente y me dijo ahora quiero que me hagas todo lo que te hubiera gustado que yo te hiciera, yo pensando en que luego las cosas se revertirÃan, no deje de hacer ninguna de mis fantasÃas. Por lo cual me entregué a sus brazos. lo abracé, lo bese, saqué su verga y la chupé desesperada, creció con ganas, le tome sus huevos y los bese con desesperación. Mientras lo besaba y acariciaba con mi boca, mejillas y labios, no pensaba en otra cosa que se poseÃda por el. Le tome con desesperación el miembro y lo lleve a mi vagina, le pedà por favor que me penetrara. Me llevo a la cama y me sentó, me saco el vestido y las bragas pero me dejo el sujetador y los zapatos, yo me empecé a quitar el sujetador y me dijo que me lo dejara. El resultado fue una puta caliente y con ganas de ser follada. Me puso tomo de las nalgas y me hizo sentarme sobre su miembro y me cogió duramente y con fuerza, perdà la noción del tiempo y de las veces que entro en mi cuerpo, me dijo que desde ahora serÃa su putita. Volvimos a la ciudad, ella tomo mi lugar en mi trabajo, que ahora era de ella, nadie noto la diferencia, ya que le faltaban solo dos matarÃas para recibirse de arquitecta, y ahora podÃa cumplir con su sueño de serlo. Yo por mi parte, tome su lugar en su trabajo, ella me enseño sus responsabilidades asà como sus quehaceres domésticos Ahora todas las mañanas me pongo el uniforme que debemos usar en el banco, que consiste en falda corta azul marino, blusa blanca ceñida al cuerpo y saco haciendo juego con la falda, pañuelo rojo al cuello, zapatos negros y medias, y me voy a trabajar. A la tarde vuelvo del trabajo y me ocupo de los quehaceres domésticos, limpio, lavo y cocino esperando que el regrese de trabajar. Por las noches soy una hembra insaciable y siento que no quiero dejar de serlo. Cada mañana me da lo que necesito que es una tremenda y profunda penetrada y luego me deja en mi trabajo. Hace dos meses que he empezado a notar, que mi jefe, que es directivo del Banco, se tira lances conmigo, me ha dicho que necesita llevarme a una importante reunión de negocios a la casa matriz del Banco. Pero eso será materia de otro cuento.
|