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« en: Junio 09, 2006, 01:42:25 » |
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Una viejecita de la calle queria que yo le de dinero, pero yo le ofreci un pequeño trabajo el cual era de ser sometida a mis deseos carnales
Ase dos noches atrás, yo regresaba de una reunión con unos amigos, esta se habÃa extendido hasta muy tarde, asà que volvà caminando a mi casa donde vivo solo, al cruzar por una plazoleta me encontré, que en uno de los bancos estaba sentada una mujer de aspecto desalineado, con los cabellos algo sucio, estaba vestida, con un saco grueso y una falda corta, cuando pase por su lado me pidió unas monedas, yo mire para todos lados y note que no habÃa nadie mas en ese lugar, asà que me senté junto a ella en la banca, me contó que tenia 65 años de edad, y que desde ase unos meces vivÃa de plaza en plaza, pidiendo una monedas para comer, yo le dije que le iva a dar algo de dinero, pero que tendrÃa que realizar un trabajito para ganárselo, ella me pregunto de que se trataba el trabajo, asà que con vos dubitativa y temblorosa, le dije que yo querÃa culearla, penetrarla vaginalmente y finalmente ponerle mi pene en su boca, al principio parecÃa que se iva a molestar con ese tipo de pedido, pero finalmente la vieja acepto. La lleve, al sector mas oscuro de la plaza, allà le pedà que se sacara la falda y la bombacha, ella obedeció de inmediato, la recosté sobre el pasto y empecé a montarla vaginalmente, la vieja pegaba grandes alaridos ya que su vagina estaba muy seca y mi pene estaba en su máxima erección, termine soltando mi leche en esa vieja cueva de amor, cuando ella pensaba que todo habÃa terminado, le pedà que se parara y que se apoyara en un árbol, se agacho hacia delante y le separe bien las piernas, de golpe le metà dos dedos en su culo, la vieja pego un pequeño gritito de dolor, pero no le di tiempo de escapar ahà nomás la penetre analmente, mi verga se sentÃa cómoda dentro de ese culo, habÃa ingresado en toda su plenitud y erección, la vieja me pedÃa por favor que acabe con aquel sufrimiento inaguantable para ella, pero mi pene pensaba saborear por un largo rato ese ano, asà fue que eyacule tres veces dentro del ano de esa viejecita, cuando saque mi pija de su culo, ella trataba con sus dos manos de calmar el dolor que sentÃa en esa zona, luego la hice sentar en la banca y le pedà que mamara mi miembro viril, ella sabiendo que era la parte final del trabajo, agarro mi pene con sus dos manos y se lo metió a la boca y lo succiono con tremenda calentura, lo chupeteaba de lo lindo, yo podia sentir su lengua caliente masajear la punta de mi verga, cuando sentà que mi leche estaba a punto de salir, metà todo mi pene en la boca de la vieja, ella recibió contenta toda mi eyaculacion, se trago hasta la ultima gota de mi liquido seminal y termino limpiando mi verga con su lengua, yo estaba satisfecho asà que le di unas monedas, los dos juntos salimos de la zona oscura de la plaza y volvimos a sentarnos en la banca donde la conocÃ, allà me despedà de ella, de vez en cuando regreso de noche a ese lugar y cuando la encuentro le doy duro a la vieja.
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