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« en: Junio 08, 2006, 01:25:21 » |
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Judith se montó encima de mÃÂ, en lo que ahora sé que es un 69, probé por primera vez su conchita y la excitación fue aún mayor, sentàcómo me mojaba toda y sin esperarlo, sentàun espasmo en mi conchita y un placer que nunca antes habÃÂa sentido. HabÃÂa tenido mi primer orgasmo
Mi mejor amiga toda la preparatoria fue Judith, obviamente una chava de mi edad, pasábamos horas y horas juntas, hacÃamos las tareas, probamos nuestro primer cigarro juntas, hablábamos de los novios, en fin, todo lo que haces a los 18 años. Cuando acabamos la preparatoria, nos Ãbamos a ir a estudiar a diferentes universidades. AsÃ, ese verano fue nuestro último verano juntas.
Los papás de Judith eran divorciados, por lo que era común que los fines de semana la pasara con su papá, un hombre de unos 42 ó 43 años, muy atractivo, y aunque nunca se lo dije a nadie, su papá me parecÃa guapÃsimo. Alto, muy blanco, cabello oscuro, cultÃsimo, súper inteligente, con una voz súper profunda que a mà me derretÃa. Asà que cuando me invitó a ir a su casa de Valle de Bravo con su papá, no dudé ni tantito en decir que sÃ. En aquellos tiempos el señor era mi amor platónico y yo era como otra hija más para él, en fin, el sólo hecho de ir escuchando su conversación en el camino del DF a Valle era más que suficiente para mÃ.
En fin, llegamos a Valle como siempre ya en la nocheFuentel viernes, cenamos y su papá nos mandó a dormir. Para variar nos quedamos platicando hasta tarde, y ya como a las 11 de la noche, su papá pasó a tocarnos la puerta para regañarnos porque no nos habÃamos dormido. Apagamos la luz y encendimos una vela y asà no se diera cuenta que seguÃamos despiertas. Pasó una hora aproximadamente y se nos antojó un refresco, echamos un volado y a mà me tocó ir a la cocina.
Salà descalza para no hacer ruido, y al pasar por el pasillo principal, del segundo piso, vi que habÃa luz en la ventana del estudio en la planta baja. Era luz como de televisión, asà que me imaginé que el señor seguÃa despierto. Me asomé de lejos y buena sorpresa que me llevé cuando lo vi casi desnudo, sólo con la camisa desabotonada, sin pantalones, y con aquello en la mano. Me quedé helada. Voltee a ver la televisión y claro, estaba viendo una porno. SeguÃa helada, viendo por primera vez en vivo y en directo un pene. El sólo hecho de estar ahà viéndolo hizo que me mojara todita, sentà como si fuera una cascada. Nunca antes me habÃa pasado. Siempre habÃa sido curiosa para esas cosas, pero jamás habÃa visto un hombre desnudo que no fuera en una revista.
Me regresé lo más rápido que pude al cuarto, sin hacer ruido por supuesto, y al entrar al cuarto, Judith me vio agitada y me dijo "¿qué te pasó? ¿y los refrescos?". Yo visiblemente alterada (o excitada, como le quieran llamar), le dije "te digo, pero prométeme que no te enojas". Judith se paró de la cama y me dijo "te lo prometo, ¿qué te pasó?". "Acabo de ver a tu papá desnudo", le conté.
A Judith le dio una risa nerviosa y me pidió que le explicara qué habÃa pasado, le conté que habÃa cachado a su papá tocándose viendo una pelÃcula pornográfica, pero que él no se habÃa dado cuenta que yo lo habÃa visto. Le comenté "¿te digo la verdad? la verdad es que me mojé cuando vi todo". Y contrario a lo que yo esperaba, que era que se enojara, siguió con su risa nerviosa y me dijo "me muero de ganas de ver una pelÃcula pornográfica". Le dije que yo también, y convenimos "robarnos" una del estudio de su papá al dÃa siguiente para verla en la noche.
Y asà le hicimos, en la mañana del sábado, mientras su papá preparaba el desayuno, entramos a escondidas al estudio y encontramos el cajón con las pelÃculas. Escogimos una al azar y la echamos a la mochila. Pasamos todo el dÃa veleando y en la noche después de cenar, regresamos a la casa. Dijimos que tenÃamos mucho sueño, que estábamos muy cansadas y nos fuimos a la recámara. Nos pusimos los camisones, y sin saber si esperar a que el señor se durmiera, decidimos poner la pelÃcula a volumen muy bajito. Nos sentamos en el piso y la comenzamos a ver. Al principio comentábamos lo que veÃamos, pero luego nos quedamos calladas, las dos estábamos excitadas y clavadÃsimas en la pelÃcula.
De repente Judith me dijo "¿nunca te has tocado?". Y yo no supe qué contestar, me agarró desprevenida y mentà "no, nunca, ¿y tú?". La verdad es que nunca habÃa pasado de roces por fuera de la ropa interior, pero ella era mucho más audaz y me contestó "yo sÃ, se siente súper rico". --"¿en serio?". "SÃ, si quieres te enseño". Le dije OK, y me dijo que me sacara los calzoncitos y me subiera el camisón. Medio nerviosa lo hice, me dijo que me abriera de piernas y también obedecÃ. Yo de verdad estaba más que mojada con todo lo que habÃa visto en la pelÃcula, y creo que estaba asà desde el dÃa anterior que vi a su papá desnudo. Entonces, me puso las manos sobre mi conchita y empezó a masajear. Wooooooow, se sentÃa increÃble, nunca me habÃa sentido asà y se lo dije. "¿Te gusta?", me preguntó. Le dije que sÃ, que se sentÃa muy rico, y ella me dijo "¿qué tal que yo te hago a ti y tú a mÃ?", le dije que OK, asà que ella se sacó el camisón y quedó completamente desnuda, no traÃa calzoncitos como yo. Se sentó junto a mÃ, abrió sus piernas y la empecé a tocar. Wow, creo que estaba más mojada que yo. "¿Asà está bien?", le pregunté. Y me dijo "menos fuerte, asÃ, asÃ, como en circulitos... como yo te hago.... sÃ.... ahÃ.... sÃ....suavecito....mmmmhhhh". Wow, yo sentÃa espasmos por todos lados, jamás habÃa sentido nada asà en mi vida. Esto era lo más excitante que me habÃa pasado en la vida.
En eso, en la pelÃcula empezó una chica a hacerle sexo oral a la otra. "¿Quieres que te haga eso y me dices qué se siente?", me preguntó. Le dije que sÃ, y se hincó en el piso, y me empezó a dar lengüetazos. Sentà un choque eléctrico por todo el cuerpo... "Ahhhhhhhhh" sólo alcancé a gemir. Me empecé a arquear, a mover involuntariamente... abrÃa lo más que podÃa las piernas y su lengua mojada me recorrÃa toda mi rajita suavemente. "¿Se siente rico?". "Ahhhhhhh", gemÃ, y asentà con la cabeza, pidiéndole con la mirada que continuara. Judith volteaba a ver la pelÃcula para imitar lo que hacÃan las chicas. "¿A qué sabe?", le pregunté. "Sabe delicioso", me dijo con mirada traviesa. "¿Te meto un dedito?", me preguntó. "No, soy virgen, mejor no", le contesté. "Tienes razón, mejor no". Y continuó con la lengua.... "yo también te quiero hacer", le dije. Se paró y se montó encima de mÃ, en lo que ahora sé que es un 69... probé por primera vez su conchita y la excitación fue aún mayor... sentà cómo me mojaba toda y sin esperarlo, sentà un espasmo en mi conchita y un placer que nunca antes habÃa sentido. HabÃa tenido mi primer orgasmo. El tener el sexo de Judith en mi boca me ayudó a ahogar el grito de placer y no despertar a los demás en la casa.
Mi conchita se quedó muy sensible y me empezó a doler, asà que me quité a Judith de encima y la hice recostarse en la cama.... le acaricié los pechos y empecé a succionarlos... como habÃa visto en la pelÃcula... Judith se abrió de piernas y empezó a masturbarse, pero le quité la mano y empecé a utilizar la mÃa. Estaba empapadÃsima, y no resistà bajarme a continuar probando sus juguitos. Le puse una almohada bajo la cadera y empecé a pasarle la lengua por donde se me antojaba, empezando a trazar asà el mapa de su placer, a detectar dónde se estremecÃa más.... asà estuve lamiéndole hasta que empezó a retorcerse más y a acelerársele la respiración, justo como a mà me habÃa pasado momentos antes.
Después de eso, nos tranquilizamos, nos pusimos de nuevo la pijama, y nos dormimos como si nada. A la mañana siguiente nos metimos a bañar juntas y acabamos jugando en la tina. Asà continuamos todo el verano. Finalmente, Judith se fue a estudiar a Estados Unidos y nos distanciamos definitivamente. De repente veo a su papá en las páginas de sociales de las revistas, creo que cada dÃa se pone más guapo, y lo recuerdo desnudo, asà como las deliciosas noches (y dÃas también) que pasamos Judith
y yo ese verano.
Actualmente tengo novio, pero nunca ha dejado de gustarme estar con una chica de vez en cuando, sin que él sepa. Si eres chava les, bi o simplemente curiosa, y femenina, contáctame. Por favor, hombres y parejas evÃtenme la pena de no contestarles o de bloquearlos.
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