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« en: Junio 08, 2006, 12:49:43 » |
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ella no paraba de gemir, abràlos labios, su vulva parecÃÂa una flor de color rosa, tan bella, tan limpia, la acaricié a lo largo con los dedos y luego toqué con la punta de mi lengua su clÃÂtoris y ella brincó como si le hubieran dado un
Hola, soy Adriana y tengo 22 años, quiero compartir con todos ustedes la mejor experiencia de mi vida... Conocà a Claudia en Febrero de este año, la primera vez que la vi me pareció una niña muy bonita pero nada más. Unos dÃas después fuimos a visitarla unos amigos y yo, esta vez la observe con más detalle... Claudia es realmente hermosa, cuando la conocà tenÃa el cabello tinturado de negro(su cabello natural es rubio), tiene la piel blanquÃsima y suave, ojos de un color indefinido pero claro, su cara es muy pulida como la de una muñeca y tiene una mirada de malicia que rara vez se le quita. Su cuerpo es muy armonioso, tiene pechos grandes que contrastan con su cintura pequeña, largas piernas, mide aproximadamente 1 metro 70 centÃmetros. Siempre se mantiene muy bien arreglada aunque esté en su casa sin hacer nada, usa ropa muy provocativa. La primera vez que fui a visitarla, tenÃa puesto un jean, un blusita corta que dejaba ver su cintura y no llevaba brasier, por lo que sus pechos se notaban más que nunca, pero no lucÃan para nada caÃdos. Al verla con esa ropa tuve demasiados malos pensamientos... Desde niña siempre tenido inclinaciones a que me gusten las mujeres, creo que fue porque el único sexo que se podÃa ver en la tele en esos tiempos era la imagen muy poco frecuente de un pecho femenino, y al ver los nervios de mis papás ante esas imágenes, me fui interesando más y más. No soy lesbiana, porque siempre me he enamorado de niños y hasta ahora lo sigo haciendo, pero desde que empecé a masturbarme mis fantasÃas siempre han girado alrededor de las mujeres. Hasta el momento en conocà a Claudia no habÃa tenido nada con ninguna mujer, pero sigamos con la primera visita a su casa.
Claudia es una niña muy artÃstica, por lo que su cuarto estaba muy bien decorado lleno de detalles por todos lados, entre esas cosas estaba un cuadro donde tenÃa unas fotos suyas en poses extremadamente sensuales, habÃa una donde tenÃa un vestido negro de minifalda y unas botas, se veÃa divina. Cuando me vio interesada en sus fotos ofreció mostrarme otras que tenÃa guardadas y habÃa una que me dejó sin aliento en la tenÃa una chaqueta negra sin nada debajo y que abrÃa por la mitad, mostrando los pechos pero tapándose los pezones. Después de esa visita nos volvimos muy buenas amigas de la noche a la mañana y empezó a venir a visitarme mucho, con esa niña siempre tuve una rara intuición acerca de sus gustos sexuales, ella siempre me contaba que estaba muy enamorada desde hace muchos años de un amigo, pero sin embargo habÃa cosas que ponÃan a pensar de ella, como su gran afición por las muñequitas de hentai y por coleccionar fotos de Christina Aguilera y Britney Spears, hasta unos amigos me contaron que estuvieron viendo fotos de hentai con ella y que se le notaba una calentura extremadamente violenta. De cierta manera me sentÃa identificada con ella porque yo también tenÃa una extensa colección de fotos de Christina Aguilera y de otras famosas que me encantan. El caso es que yo pensaba que si tan sólo me proponÃa a ir su casa todos los dÃas lograrÃa lo que querÃa porque cuando ella iba a mi casa todo el tiempo estábamos rodeadas de gente, pero por mi vicio de posponer las cosas no llegué a ir nunca en las tardes, que sabÃa que era la hora en que la iba a poder encontrar libre, todo el tiempo me decÃa mañana iré y mientras tanto me conformaba con masturbarme pensando en ella. Pero un tiempo después me di cuenta de mi error, cuando ella me dijo que se iba a vivir a otra ciudad, me sentà muy mal, esa última semana pasamos mucho tiempo juntas e intercambiamos regalos de despedida. Entonces ella se fue y durante meses estuvimos llamándonos, pero el espacio entre una llamada y otra era cada vez más grande y yo la extrañaba y me decÃa que si tan sólo yo me lo hubiera propuesto hubiera podido pasar algo entre ella y yo.
Pero todo cambió hace unos quince dÃas cuando ella llegó de sorpresa a mi casa, venÃa de visita a la ciudad por quince dÃas estaba preciosa, tenÃa el cabello de color rosa, muy largo estaba más delgada y lucÃa ropa aun más provocativa, pero esta vez no pudimos vernos casi en estas dos semanas lo que me tenÃa muy triste. El martes me llamó y me dijo que venÃa despedirse, porque se iba esa noche y yo le dije que yo creÃa que se iba después y ella me dijo que asà era pero habÃa tenido que adelantar el viaje. Cuando vino tenÃa un sobre en la mano y le dije que me dejara verlo y cuando lo abrà tuve la agradable sorpresa de ver otras de sus tÃpicas fotos sensuales, pero esta vez habÃa algunas mucho más atrevidas, en las que estaba prácticamente desnuda pero tapada con algunos velos, me dijo: -Vengo de tomármelas, las tengo todas en CD, ¿quieres verlas?- obviamente yo no me negué y metà el CD al computador y empecé a verlas, habÃa algunas de las que se habÃa tomado ese dÃa y otras que yo habÃa visto antes, como la de la chaqueta negra, pero esta vez no vi una sola foto sino una secuencia donde estaba bajándose el cierre de la chaqueta y en cada foto se la abrÃa más y más, yo estaba sin aire, porque tenÃa miedo de que ella notara mi excitación, al final de la serie estaban las tan esperadas fotos, una donde medio se veÃa un pezón rosadito y otra donde mostraba los pechos completamente, creo que ya me habÃa mojado sólo por ver esas fotos, pero habÃa más sorpresas, habÃan fotos con diferentes atuendos en los que dejaba ver sus perfectos pechos, una de colegiala, otra con una sexy pijamita rosa, otra con una camisa negra transparente, obviamente sin brasier y una donde estaba completamente desnuda, a duras penas pude disimular mi emoción y no tuve el valor de pedirle que me dejara grabar sus fotos en mi PC, para al menos tener ese dulce recuerdo suyo, se fue y yo me quede súper triste sintiéndome como una idiota.
En la noche sólo pensaba en ella, en cosas como: -A esta hora debe estar en el aeropuerto- -Ya debe haber salido su vuelo- -Ya debe haber llegado a su ciudad-.
En la mañana me despertó el teléfono y era ella le pregunté como habÃa llegado y me dijo que aun no se habÃa ido, que su vuelo habÃa sido cancelado por mal tiempo. Me puse muy feliz, le dije que iba a ir a verla a la casa de sus papás y que si me podÃa regalar una copia del CD de las fotos y ella me dijo que si, que estaba muy contenta de que fuera a verla ya que se iba el dÃa siguiente. Me arreglé temblorosa y me puse lo más bonita que pude y me fui para su casa, cuando llegué la encontré con una bata china de satén que apenas le cubrÃa la parte superior de los muslos y me dijo muy sorprendida que todavÃa no me esperaba y apenas se estaba arreglando y le dije que no importaba que asà estaba preciosa y ella me dijo que no más de lo que yo estaba, que nunca me habÃa visto tan hermosa (la verdad aunque me considero una mujer bonita; tengo cabello negro largo, piel blanca ojos verdes, buen cuerpo, cintura delgada, bonitos pechos, aunque no tan grandes como los de Claudia
, bonito trasero, etc; Soy muy desaliñada, siempre me visto con jeans, camisetas grandes y no me maquillo mucho), que le encantaba como me veÃa y yo creo que no era para menos porque tenÃa sandalias de tacón, minifalda, una blusa negra transparente bordada con flores, el pelo suelto y con un maquillaje que realzaba mi mirada. Entramos a la casa y le pregunté si sus papás estaban con el pretexto de saludarlos y me dijo que no, entramos a su cuarto y ya tenÃa listas las maletas, me dijo que me sentara en su cama y me mostró un CD y me dijo que era mi copia de sus fotos. Me preguntó porque me habÃan interesado tanto y yo que me habÃa propuesto dejar mis miedos atrás sabiendo que era mi última oportunidad con ella, le dije que parecÃa que se veÃa hermosa y sensual en esas fotos y que por eso querÃa tenerlas, me miró entre sorprendida y complacida de esa manera pÃcara y maliciosa que sólo ella tiene. Estuvimos mucho rato hablando, pero yo querÃa romper el hielo de alguna manera y que ella sospechara mis intenciones, y la oportunidad se dio muy fácil cuando en un momento mientras reÃa de algo que le habÃa contado, logré ver un piercing en su lengua y yo le pregunté cuando se lo habÃa puesto y me dijo que hacÃa un par de meses y yo le dije mirándola fijamente a los ojos que siempre habÃa soñado con besar a alguien con piercing en lengua, se quedó pensativa y me dijo que si querÃa probar con ella, yo la miré haciéndome la mojigata y le dije que si estaba bromeando, pero ella me dijo que no tenÃa nada de malo, que sólo era para que yo pudiera cumplir mi sueño, entonces le dije que si, ella me besó, me dio un beso tiernito y muy rico, y cuando nos separamos le dije sonriendo que no habÃa tenido la oportunidad de sentir su piercing, entonces la abrace y la besé, metiéndole la lengua a la boca.
Entonces la miré y dije: -Que rico!!!- y ella con las mejillas coloradas suspiró y sonrió y me dijo que querÃa repetir y yo no me hice de rogar entonces la besé y nos quedamos largo rato pegadas dándonos besos cada vez, más y más sensuales, estábamos abrazadas y yo empecé a acariciar su espalda, sus hombros, su cuello, su cintura y de manera disimulada un poco su trasero, ella también empezó a acariciarme el rostro descendiendo muy lentamente hasta llegar a mi cuello y luego al escote de mi blusa donde estuvo acariciándome por un buen rato el nacimiento de los pechos, hasta que se decidió y empezó a acariciarme tÃmidamente un pecho con los dedos para luego abarcarlo con la mano abierta, sus caricias eran estremecedoras, poco a poco fuimos descendiendo a la cama, hasta que ella quedó sobre mi y me abrió la blusa y me corrió el sostén y empezó a besar y lamer mis pezones, mientras yo gemÃa y le agarraba el trasero por debajo de la bata, tenÃa puesta una tanga de hilo, y yo le metà la mano por debajo del hilito y jugueteé un poco con el, entonces ella se incorporó a medias y yo le desabroché uno a uno los botones de la bata y quedó sólo son esa pequeña tanga blanca.
Ella también empezó a quitarme la ropa mientras me besaba, hasta que quedamos iguales, luego se acostó a mi lado y me miraba y me sonreÃa, nos besamos y acariciamos hasta que ya no podÃamos más del deseo, besé sus hermosos pechos que tanto habÃa deseado, de todas las formas posibles, lamà sus pezones rosaditos, los mordà suavemente hasta hacerla gemir y me metà a la boca todo lo que pude de cada unos de los dos, mientras tanto ella me acariciaba el pubis sobre la tanga, lo que me estaba haciendo enloquecer. Asà que fui haciendo un camino descendiente con mi lengua desde sus pechos pasando por el ombligo, hasta la tanga que bajé delicadamente, y vi complacida que estaba depiladita totalmente, tal y como yo imaginaba. La tanga estaba empapada y sus regordetes y blancos labios también, pasé un dedo a lo largo de la rajita pero sin abrirlos, ella se estremeció y dejo escapar un gemido, volvà a hacer eso varias veces, mientras ella abrÃa las piernas y subÃa la pelvis como suplicando por más, asà que metà un dedo y después lo lamÃ, estaba empapado con su lubricación y miré su cara que se veÃa ansiosa, entonces empecé a besar su pubis por encima y a pasar la lengua tal y como habÃa hecho con el dedo y ella no paraba de gemir, abrà los labios, su vulva parecÃa una flor de color rosa, tan bella, tan limpia, la acaricié a lo largo con los dedos y luego toqué con la punta de mi lengua su clÃtoris y ella brincó como si le hubieran dado un toque eléctrico, empecé a lamer y succionar su clÃtoris, tomándome toda su lubricación, mientras su gemidos iban subiendo de intensidad, hasta convertirse casi en gritos, le metà dos dedos que entraron limpiamente en su vagina tan lubricada y le penetré con ellos, mientras ella se movÃa frenéticamente, de repente puso sus manos en mi cabeza y la estrujo contra su pubis mientras daba gritos de placer, de repente en un estremecimiento final se quedó quieta.
Me acosté a su lado mientras ella respiraba muy agitada y me besaba limpiando con su lengua todos sus jugos que habÃan quedado esparcidos por mi cara, le empecé a acariciar lentamente los pezones y ella rápidamente se mostró de nuevo lista para la acción por lo que me sorprendió mucho, entonces ella se volteó y se sentó de medio lado, me quitó la tanga y cruzó sus piernas con las mÃas de manera que quedó con una pierna sobre mi pecho y otra sobre mi espalda y nuestras vulvas quedaron a unos pocos centÃmetros de distancias entonces las juntamos y ella empezó a restregarla contra la mÃa y yo empecé a hacer lo mismo, al cabo de unos pocos minutos no pude aguantar más y me vine, fue el orgasmo más intenso de mi vida. Nos separamos y yo me quedé acariciando su pubis y besando sus senos, lo que me excitó muchÃsimo, entonces ella me hizo acostar boca abajo y se puso sobre mi e hicimos un 69 delicioso, nunca antes una mujer me habÃa hecho sexo oral y fue totalmente diferente a como lo hace un hombre, porque sabÃa exactamente como y en que punto me besaba y de que manera era más placentero, creo que eso fue porque entre mujeres nos entendemos mejor.
Pasamos toda la tarde haciendo el amor de cuantas maneras nos fue posible, hasta que se hizo de noche y volvà a mi casa con un cansancio tremendo, pero con una sonrisa inmensa en mi cara. Ella volvió hoy a su ciudad y sólo espero el mes de diciembre para que vuelva y poder estar otra vez con la niña de mis sueños.
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