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« en: Junio 09, 2006, 12:12:11 » |
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Regresé a casa de la escuela, dejé la mochila en mi habitación, y escuché los gemidos de Jorge que salÃÂan de la habitación de nuestros padres, me acerqué silenciosamente,
la puerta estaba semiabierta, miré y observé a mamá devorando la verga de él, observaba atentamente, como lo hacÃa mamá, para aprender, se me hacÃa la boca agua al ver la enorme verga de mi hermano, no me gustaba ver como mamá toqueteaba el cuerpo de mi hermanito, empecé a sentir celos, Jorge derramó toda su leche dentro de la boca de ella, me sentÃa enojada por que yo no podÃa estar entre los brazos de él, pero no podÃa hacer nada, papá y mamá dijeron que nos darÃan clases por separado, papá me enseñarÃa a ser una buena niña, y mamá enseñarÃa a Jorge a satisfacer a una mujer, ver a Jorge me excitaba mucho, sobretodo cuando vi como llenaba de leche la boca de mamá y se le escapaba por las comisuras de los labios, ella se relamÃa una y otra vez dejando que Jorge se repusiera un rato, al cabo de poco tiempo se recostó en la cama con las piernas abiertas mostrándole su muy mojado coño y le dijo a Jorge que ahora le tocaba a él comer... Yo miraba sin perder detalle ya que la situación, me excitaba muchÃsimo, mamá no paraba de ordenar a Jorge……… bebé lo tienes de hacer asÃ, no asà no…… intenta acariciar más suave el clÃtoris, prácticamente haz que vibre... No podÃa dejar de mirar, mis manos se metieron entre mis braguitas, empecé a acariciarme casi sin darme cuenta, deseaba ser ella en esos instantes, sentir como Jorge me comÃa, como habÃa hecho otras veces, escuché como mamá empezaba a gemir, jadear, veÃa a Jorge como la devoraba, lenta, pausadamente, con fruición, sentÃa celos, estaba excitada, me introduje los dedos dentro, y sin darme cuenta empecé a gemir y a gritar sentada en el suelo acariciándome, de repente mamá abrió la puerta:
- Pequeña que haces aquÃ, dios no me habÃa dado cuenta que habÃas regresado del colegio, no deberÃas mirar a hurtadillas las clases de Jorge, quedamos que a ti te enseñarÃa papá, bueno haré una excepción, te usaré para explicarle mucho mejor a Jorge como debe hacerlo a la perfección.
Mamá me levantó del suelo y me llevó a la cama. Me dejó completamente desnuda y le dijo a Jorge que prestara atención, mamá se puso de rodillas ante mi, acercó su boca a mi sexo húmedo y empezó a lamerlo, no tardé más de dos segundos en empezar a gemir y a gritar, la lengua de mamá era mucho más diestra que la de Jorge, sabÃa donde tocarme chupaba los labios vaginales suavemente y los retenÃa en su boca, su lengua, diestra, atrapó mi clÃtoris y lo acarició contra su paladar, la verdad es que me daba muchÃsimo placer, y morbo ver la cara viciosa de Jorge, ver como se mordÃa los labios, con la verga completamente erecta, y eso que se acababa de correr, pero volvÃa a lucir una verga preciosa, las caricias de mamá no me dejaban dejar de gemir, en pocos instantes me corrÃ.
Mamá le preguntó a Jorge que si habÃa entendido como se hacÃa, Jorge dijo que más o menos, ella le dijo que lograra hacerme gritar como ella acababa de hacer, Jorge empezó a lamer, sin darme tiempo a recuperarme del orgasmo que me acababa de regalar mamá, ella se puso a ayudar a Jorge acariciándome los pechos, pasando su lengua sobre mis pezones erectos, Jorge no lo hacÃa nada mal, pero no lo hacÃa como ella, con él me excitaba, pero no sentÃa esas ganas incontrolables de gritar, mamá le decÃa a mi hermano que tenÃa que tenerme ya gritando de placer, pero jorge no lo conseguÃa, lo que si que conseguÃa era excitarme más y más, veÃa la verga de Jorge, empecé a pedir a gritos que me penetrara, mamá me empezó a besar la boca para mantenerme callada, mientras que Jorge experimentaba con su lengua, introdujo uno de sus dedos, dentro de mi, lo movÃa sin dejar de mover su lengua sobre su clÃtoris, poco a poco logró darme la misma sensación que me habÃa dado mamá instantes antes. Empecé a gemir y a gritar de nuevo, le pedà a mamá que por favor dejara que Jorge me penetrara, que necesitaba sentir como la rica verga de Jorge entraba dentro de mi, mamá le ordenó a Jorge que me penetrara, él la introdujo toda dentro de un solo golpe, estaba enorme, ella se levantó de la cama y se acercó a la cómoda, sacó una especie de cinturón con una verga, se lo colocó, y se situó detrás de Jorge, yo la observaba sin perder ojo, él me embestÃa excitadÃsimo, mamá empezó a acariciar el culo de Jorge, empezó a meterle un dedo, yo miraba y observaba, cuando mamá le introdujo el dedo la verga de Jorge se puso aún más dura de lo que estaba.
Mamá iba jugueteando con el culito de Jorge, y le advirtió a él que lo iba a penetrar con la verga de plástico, le pidió que parara de moverse unos instantes, le introdujo con mucha suavidad la verga, a él le dolÃa, pero no se atrevÃa a protestar, se le saltaban las lágrimas, me dolÃa ver esa cara a mi hermano, le pedà a mama que tuviera piedad, que no le hiciera daño, mamá me dijo que yo ya sabÃa que eso dolÃa, pero que luego se transformarÃa en placer, que yo ya lo habÃa experimentado la otra noche cuando nos atraparon ella y papá, me dijo que confiara en ella, que ella querÃa lo mejor para mi y para mi hermano.
Mamá empezó a empujar fuerte a Jorge, él se movÃa dentro de mi, la verdad es que su verga entraba más dura que nunca, mi hermanito acariciaba mis pechos, que se mecÃan al ritmo de sus empujones, mientras que él dejó de sentir dolor, y empezó a gemir igual que yo gemÃa, sabÃa que Jorge estaba apunto de estallar, asà que me dejé llevar por el placer y me corrÃ, pocos segundos después lo hizo él, llenándome de su ansiada y rica leche, el cayó extenuado sobre mi, yo lo abracé, tan fuerte como sabÃa, me encantaba sentir el cuerpo tembloroso de Jorge, él y yo nos quedamos abrazados en la cama, mamá recogió un poco la habitación, y salió de ella.
Yo me quedé dormida abrazada a Jorge. Cuando desperté Jorge él a mi lado observándome en silencio, me besó apasionadamente y me dijo al oÃdo, ….no te enojes con mamá, ella solo me esta enseñando, yo solo te amo a ti mi hermanita querida…, mis ojos se llenaron de lágrimas, y le respondÃ… hermanito yo también te amo… Era ya casi la hora de la cena, mamá y papá estaban en el salón hablando sobre la clase que ella le habÃa dado a Jorge, también le dijo mamá que mi primera clase tendrÃa que esperar a otro dÃa, que hoy me la habÃa dado ella y que por hoy ya era suficiente.
Aquella noche Jorge y yo volvimos a dormir juntos, nos quedemos enseguida dormidos.
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