admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 09, 2006, 12:25:10 » |
|
Hola, mi nombre es Nando y soy natural de una hermosa ciudad del sur de España. Os voy a contar la historia de cómo de conseguàcepillarme a mi madre sin apenas seducirla.
Debo comenzar diciendo que soy un muchacho moreno, de 1,90m, muy definido fÃsicamente sin llegar a estar excesivamente "cachas", de ojos marrones y rasgos bastante maduros pese a mis 20 años de edad. Pero el rasgo que más destaca de mi fÃsico es el gran tamaño de mi pene y mis testÃculos; el primero mide 20cm en erección y es bastante grueso y los segundos si los recojo con mi "no precisamente pequeña" mano, la desbordan claramente por todo su perÃmetro. Debido a estos atributos mis compañeros del equipo de tenis(mi deporte favorito) me llaman cariñosamente "OSBORNE" (ya sabéis como al famoso toro del anuncio).
La otra protagonista de la historia es mi querida madre, su nombre es Rosa, de pelo cortito moreno y con mechas caobas de las cuales unas pocas deja caer a modo de flequillo. Tiene los ojos marrones como yo y esta exageradamente morena lo cual le da un aire juvenil pese a sus 45 años. Mide 1,67m y sus medidas son 110-65-95 ¡Si 110! Tiene unos pechos enormes muy morenos y con pecas chiquitinas al principio del largo canalillo ¡Mi locura! El resto de su cuerpo lo cuida 2 dÃas a la semana en el gimnasio, especialmente la espalda fortaleciéndola para soportar el peso que lleva "delante". Yo siempre he sabido que está orgullosa de sus pechos debido a lo escotado de sus vestidos y de sus ajustados tops que muestran un canalillo envidia de cualquier pornostar hollywoodiense. Pero lo que más morbo me da de mi madre a parte de sus pechos y su enorme culo son sus uñas, tanto de la mano como de los pies, y la cantidad de joyas de oro que porta a cualquier sitio que va. Las uñas siempre las lleva larguisimas y de color rojo fuerte en sus delicadas y pequeñas manos a juego con sus carnosos labios y las de sus pies; y las joyas, que joyas todas de oro, haciendo un contraste increÃble con su moreno, regalo de mi obeso padre para paliar sus largas ausencias debido a sus negocios de empresa y también a la falta de virilidad a la hora de montar a mi madre creo yo. ¡Que tonto es! .
Mi madre habÃa oÃdo a mis amigos llamarme OSBORNE en el club de tenis pero no sabia lo que significaba ya que cuando me preguntaba el porqué yo le decÃa que eran tonterÃas de ellos. Lo que yo ya sabÃa era que el tamaño de mi paquete no habÃa pasado desapercibido para ella pero siempre desde un rol de madre no como el de mujer, no os equivoquéis. Siempre me decÃa que si querÃa calzoncillos más amplios sobre todo algún dÃa que me habÃa visto en vaqueros "marcando paquete" y me decÃa que era malo estar tan apretado que podÃa quedarme estéril y no darla algún nietecito en el futuro. Yo la decÃa que no se preocupase que todo iba bien y en su sitio (todo esto con una medio sonrisa que ella correspondÃa sin ninguna malicia).
Asà era mi vida viviendo solo con mi madre y muchas veces empalmado debido a sus escotes pero sin que ella se diese cuenta de nada. Pero al fin llego el verano y mi padre no podÃa venir a España asà que seguÃamos solos, a mà ni se me pasaba por la mente poder hacer algo sexual con mi madre, lo veÃa imposible debido al cariño de madre que me tenÃa. Solo podÃa conformarme cuando estabamos los dos en nuestra piscina tomando el sol, ella en un biquini de tamaño normal pero que debido a su voluptuosidad dejaba ver gran parte de su canalillo pecoso contrastado con la gargantilla de oro que adornaba su cuello, y yo en bañador amplio con una toalla encima para ocultar mi enorme erección. Hubo un momento que estaba yo con los brazos detrás de la cabeza y ella se quedó mirándome, para mas tarde incorporándose exhibiendo el bamboleo pesado de sus enormes pechos, y alargar una de sus pequeñas manos hasta mi abdomen y decir: "Caray hijo como te estas poniendo, se nota que os meten caña en el equipo de tenis, te estas haciendo todo un cachitas, Guau". Al terminar esto estiro su dedo Ãndice moviendo todas las pulseras que porta en su muñeca y empezó: "1,2,3,4,5,6 cuadraditos, se te marcan todos los abdominales, que fuerte, vaya machito que tengo en casa, ji, ji" Al finalizar de decir esto retiró su mano no sin antes acariciar mi estomago sin darse cuenta con toda la mano extendida dejándome ver sus largas uñas rojas y sus anillos de oro recorrer mi tableta de chocolate (abdominales). Esto me puso cachondisimo y tuve que ir corriendo al agua para aliviar mi calentura dejando a mi madre con cara de extrañada debido a la rapidez de mi desplazamiento. ¡Uff menos mal que no se habÃa dado cuenta, que vergüenza!.
Al finalizar la primera semana del verano, cada año mi club organiza un torneo de dobles mixto es decir chico chica. Yo siempre jugaba con mi novia Raquel pero lo dejamos ya que ella era una frÃgida y no me dejaba mas que tocarla el culo, asà que estaba sin pareja y preocupado por ello por que a mi me encanta jugar este torneo.
Ante mi preocupación mi madre se ofreció a jugar conmigo de pareja, yo encantado ella es una de las mejores jugadoras veteranas del club y por lo tanto sin llegar a ser una estrella no lo hacÃa nada mal. Asà que llegó el primer dÃa de torneo, nos habÃa tocado por sorteo una de las mejores parejas, los dos ella y él eran enormes. Yo estaba esperando a mi madre calentando con ellos en la pista, y al final llegó de cambiarse y me quede alucinado; llevaba un vestido blanco de una sola pieza, superajustado, con la parte de bajo muy por encima de la rodilla mostrando sus preciosas, maduras y morenas piernas con el gemelo un poco grande pero no cambiaba para nada su belleza, un poco mas arriba su tremendo culo, sus glúteos se marcaban claramente en el vestido denotándose su estrecha cintura y finalmente el exagerado escote para un vestido de tenis con tirantes en los hombros, el blanco establecÃa un increÃble contraste con el moreno de sus pechos, el rojo de sus uñas y el dorado de sus joyas ¡Impresionante!.
El partido empezó y en el tercer juego le tocaba servir a mi madre y me dijo: "hijo como no tengo bolsillos guardate tu la bola para el segundo saque, vale?", "ok,mama" respondà guardándomela en el bolsillo izquierdo. Asà mi madre se dispuso a sacar y falló el primer saque y en vez de pedirme la bola vino corriendo hacia mà sin darme yo cuenta y metió su pequeña mano en mi bolsillo derecho y al no haber bola lo que agarró fue directamente mi polla, que la tenia hacia ese lado en ese momento, y que no pudo abarcar entera debido a su grosor y sin querer pellizcó uno de mis testÃculos: "Ahhh!" grité y mi madre después de dejar mas tiempo de la cuenta su mano agarrada a mi polla casi examinando su grosor, despertó de su éxtasis y en broma me dijo cogiendo con la otra mano la bola del bolsillo izquierdo: "¡Upps, lo siento hijo, creo que me he confundido de pelotas!" dicho esto me dio una palmadita en el culo y como si nada se fue corriendo hacia atrás sonriendo y dejándome ver el fascinante bamboleo de sus pechos y de su gargantilla arriba y abajo, junto al sonido metálico de las pulseras, me puse tan cachondo que ni hablé y me di la vuelta para continuar el partido no sin antes recolocar mi instrumento para no dar muestras de excitación. Continuó el partido estando yo más pendiente de los enormes pechos de mi madre y de su culo en pompa cuando recogÃa las bolas de suelo, estas distracciones me llevaron a que en uno de los puntos diese un mal golpe y la dejase muy fácil para rematar por el contrario estando mi madre en la posición de volea, con el consiguiente riesgo de llevarse un pelotazo, yo inmediatamente corrà hacia ella poniéndome delante para protegerla con tal mala suerte que el animal que tenÃa enfrente remató y la bola fue a darme en mis partes bajas. Me dobló y caà al suelo dolorido. Mi madre se asustó y casi se come a mi agresor deportivo. Mi madre me preguntó:
—"estás bien cariño, ¿dónde te ha dado?" yo sin posibilidad de hablar me remità a señalar a mi paquete que destacaba bastante en mis pantalones cortos blancos, mi madre continuó hablándome con cariño para tratar de tranquilizarme:
—"Ahà te ha dado esta bestia, te ha dado en el pajarito, te duele mucho?" me preguntó cariñosamente pero con gesto de preocupación a la vez que me acariciaba el muslo. Yo asentà con los ojos cerrados y pensando que precisamente en donde me habÃa dado no era un pajarito.
—"Venga nos retiramos, por que asà no puedes seguir, vamos al centro medico del club a que el médico te mire" dijo con voz seria y amenazante mirando a nuestros rivales.
Con la ayuda de mi madre nos dirigimos hacia el centro médico, yo con evidentes gestos de dolor, al llegar allà nos dimos cuenta que el médico se habÃa ido de vacaciones y allà no habÃa nadie. Entonces fue allà cuando mi madre hizo uso de su madurez y dijo:
—"Nando, hijo tu sabes que de joven empecé un módulo de enfermerÃa pero que tuve que dejarlo por casarme con tu padre, asà que si quieres hecho un vistazo a tus cositas para ver si es algo grave, vale?"
—"pero mamá, es que me da un poco de cosa que me lo veas tu"
—"Ay, hijo te piensas que me voy a asustar por ver un pene, ya he visto muchos como para asustarme, además yo ya te he visto cuando te cambiaba los pañales" concluyó mi madre bromeando.
Mi madre tomó la iniciativa y arrodillándose entre mis piernas, las cuales tenÃa semiabiertas al estar sentado en el borde de la camilla, tomándome casi por sorpresa. Echó mano del botón de mis pantalones pero yo como acto reflejo me retiré un poco, mi madre reaccionó metiendo la mano por debajo de mi camiseta y acariciándome el abdomen suavemente y arañándolo levemente con sus largas uñas y diciéndome:
—"tranquIIIIlo, hijo, que ya he visto muchos, déjame verte los testÃculos no vaya a ser que tengas algo serio no lo cojamos a tiempo y luego quedes impotente para poder embarazar a tu esposa" Esto último me puso algo nervioso asà que decidà dejarla hacer, aunque notaba algo de cosquilleo en mi estómago como consecuencia de la morbosa situación en que me encontraba; mi hermosa madre arrodillada entre mis piernas, mostrándome sus enormes pechos morenos y pecosos a punto de desbordar el top de tirantes que estaba algo húmedo tras el partido de tenis, y a su vez acariciándome el abdomen con sus pequeñas y pintadas manos. Esto hizo que mi polla se pusiese morcillona y engordase mi paquete cosa de lo que mi madre no se dio cuenta hasta que una vez desabrochado el pantalón prosiguió a bajarme la bragueta (¡Que Morbo!) y esta no bajaba debido al bulto. Entonces ella apoyó una mano sobre mi bulto y a la vez que soltaba un "oh!" y se mordÃa la lengua hacÃa fuerza para bajarme el cierre; su mano parecÃa pequeñisima en comparación con mi paquete, al fin lo consiguió y me dejó en slips, mi polla se marcaba perfectamente y ella no dejaba de mirarla aunque parecÃa que la cosa no iba con ella. Me hizo un gesto para que levantase un poco el culo y asà bajarme los slips, yo mientras no dejaba de mirarla los dos globos enormes balancearse de un lado a otro junto a su gargantilla en cada uno de sus movimientos, esta conteniendo mi erección demasiado. Finalmente de un tirón mi madre me bajó el slip hasta los tobillos junto a los pantalones de deporte y allà apareció mi polla morcillona descansando duramente sobre mis enormes pelotas.
A mi madre se le pusieron los ojos como platos,
—"Caramba hijo, estás hecho todo un hombre, un auténtico macho ibérico, perdona por la comparación pero esto mas parece los genitales de un caballo que los de un ser humano, te dije que no me iba a asustar me realmente me has dejado alucinada, que maravilla, estoy orgullosa de ti" terminó mi madre.
-"Gracias, mamá no es para tanto " respondÃ.
Acabando de decir esto mi madre se dispuso a examinarme los testÃculos por lo que tuvo que levantar mi miembro con una mano para poder verlos, la agarró mas o menos por la mitad como si agarrase el mango de una raqueta de tenis pero con la diferencia de que sus dedos no llegaban a unirse debido al grosor del miembro y a lo pequeño de sus manos, por lo que sus largas uñas rojas junto con sus anillos de oro hacÃan cosquillas en la piel de mi pene, el cual empezaba a reaccionar.
Mi madre se quedó observando la cantidad de pene que su mano no podÃa abarcar, por lo menos 15 o 16 cm y dijo con una risilla de incredulidad:
—"Madre mÃa lo que pesa y lo grueso y largo que es, esto no es lo que yo veÃa cuando te cambiaba los pañales, voy a sacar músculo de solo levantarlo, ji, ji" terminó mi madre guiñándome un ojo y acariciándome fuertemente el abdomen como queriendo comprobar su dureza. Al oÃrla decir esto y el contacto de su mano libre con mi sudoroso abdomen hizo que mi pene cobrase vida y tomase su máximo estado de erección en la mano de mi madre, desbordando a esta última por todos los lados. Yo miré a mi madre un poco avergonzado. Mi madre se dio cuenta y salió de su obvio asombro para decirme:
—" No te preocupes hijo, parece que a tu amiguito le gustan los piropos, bueno de todas formas asà no tengo que sostenerlo y puedo maniobrar conambas manos en tus testÃculos, por que voy a tener que necesitarlas por que no tienen nada que envidiar en tamaño a su vecino de arriba" terminó mi madre como para quitarle tensión a la situación, pero algo habÃa cambiado en su mirada y me di cuenta.
Ella prosiguió a maniobrar en mis testÃculos observándolos primero, para luego sopesarlos con ambas manos más tiempo de la cuenta respirando aceleradamente y diciendo de vez en cuando un "Uff!" Finalmente encontró un pequeño golpe sin importancia en uno de ellos y sugirió que debÃa echarme una crema que habÃa en el botiquÃn. Al soltarlos arañó sin querer uno de ellos con uno de sus enormes anillos provocando que yo gritase un sonoro: "AUUU!". Ella inmediatamente se dio cuenta de lo que habÃa hecho e hizo algo que me dejó alucinado, se reclinó entre mis piernas provocando que sus enormes pechos fueran estrujados ante mis ojos por sus morenos y finos brazos, para luego otorgarle un sonoro beso a mi huevo dolorido:
—" Como cuando te cambiaba los pañales y te hacÃa daño, cariño, lo que pasa que ahora aquellas dos pequeñas aceitunas que abarcaba con mis labios se han convertido en dos manzanas golden, si señor" terminó esto contemplando mis testÃculos entre sus pequeñas manos a la vez que me los masajeaba levemente con sus largas uñas.
Finalmente se levantó de entre mis piernas, no sin antes pasarme sus pesados pechos sobre mi muslo lo cual hizo que mi polla se pusiese mas gorda aún de lo que estaba.
Mi madre se dispuso a coger la crema que supuestamente estaba en unas baldas enfrente de la camilla, al agacharse a buscar en la balda más cercana al suelo puso el culo tan en pompa que se levantó el vestido de tenis dejando ver un pequeñisimo tanga blanco que hacia un enorme contraste con los morenos y enormes cachetes del culo de mi madre. Yo estaba para morirme de excitación. Mi madre enredaba en la balda buscando la crema mientras movÃa su enorme culo de un lado a otro, y se oÃa el movimiento brusco de sus joyas, entre tanto movimiento el vestido estaba ya casi por la cintura y yo podÃa verle perfectamente el tanga que se perdÃa entre sus cachetes, mi polla estaba empalmadÃsima. Como veÃa que no la encontraba me incorporé y tal y como estaba con los calzoncillos y los pantalones en los tobillos y como no con la polla empalmadÃsima me situé detrás de mi madre para ayudarla a buscar la crema, pero ella no se dió cuenta, asà que en uno de sus movimientos mi capullo se incrustó entre sus nalgas, ella solo dijo:
—"Oh! Estas ahÃ, era difÃcil no darse cuenta" y siguió buscando con mi capullo incrustado entre sus nalgas.
Esto me dió ya a sospechar que algo iba a ocurrir. Ella movÃa el culo más de la cuenta y yo observaba por ambos lados de su posición como sus pechos se bamboleaban de un lado a otro. Yo no aguanté mas y en un arrebato de confianza en mi mismo cogà el vestido lo enrollé en su cintura, y con la misma velocidad eché su tanga a un lado lo más que pude dejando a mi vista todos los encantos amatorios de mi hermosa madre, mientras ella seguÃa a lo suyo como si nada pero era obvio que se habÃa dado cuenta.
Lo que allà pude ver fue un coño enorme rasurado medirÃa 5cm de largo con el clÃtoris al descubierto, y un poco más arriba su pequeñÃsimo ano rodeado de un aro de pelos más claros que los demás de su cuerpo, y ahà tome mi decisión, un mes antes habÃa leÃdo que las mujeres maduras que ya habÃan tenido hijos perdÃan sensibilidad en la vagina debido a su uso y al darse de sà al tener el hijo, y en el caso de mi madre era verdad lo tenÃa dado un poco de sà aunque yo sabÃa que si me la follaba por el coño la iba reventar igual, pero me daba más morbo abrirle aquel agujerito peludo y ponerla sumisa a mis embestidas para luego dejárselo como un bebedero de patos. Asà que con un movimiento rápido apoyé el capullo en la entrada de su recto y con la ayuda de los lÃquidos preseminales empecé a empujar suavemente con cariño, mi madre arqueó la espalda con sorpresa para luego meter la cabeza entre sus brazos que los tenÃa apoyados en la estanterÃa mas baja para asà facilitarme la entrada en su puerta trasera luego me miró por encima de su hombro con la cara descompuesta sudorosa del partido y mordiéndose el labio inferior:
—"Mmmm, Mmmmm, Ohhhhh, despacito, ohhhhh, primero el cabezón que es enorme, que soy virgen por ahÃ, ohhhh, Oh dios que pedazo de manguera, Mmmmm, despacito nene" susurró.
Finalmente metà el cabezón, como le llamaba ella, sentÃa mi polla apretadisima, separé las nalgas de mi madre para ver la penetración, y sin más de un empujón la sodomicé hasta que mis enormes pelotas chocaron contra su pubis rasurado haciendo un sonoro "SLAP" mezcla del choque de su culo con mi abdomen, y el choque de las pelotas con el sudor del partido.
—"AHHHHHHHHHHHH; DIOOOOOOS ES ENORME; ESTOY EMPALADA; OH DIOS QUE MACHO; EMPUUUJA HIJO; QUE FUERZA, TRIPLICAS LA DEL MARICA DE TU PADRE" gritó mi madre entrecortadamente, esto último me halagó tanto que la empecé a embestir con todas mis fuerzas haciendo más sonoro el "SLAP", SLAP SLAP, SLAP; SLAP" que cada vez se iba haciendo más húmedo mezclado con el sonido metálico del vaivén de sus joyas. La solté la cintura y la retiré los tirantes del vestido dejando caer sobre mis manos sus pesados pechos, ¡Qué pechos! Me desbordaban las manos y sentÃa que se volvÃan locas dentro de ellas se movÃan para todos los lados entre lo sollozos placenteros de mi madre que miraba al suelo sumisa, mientras su gargantilla de oro se le quedaba segundos trabada en su nariz como consecuencia del movimiento. En una de estas miré a un lado y habÃa un espejo al lado del biombo en el que nos veÃamos reflejados: que imagen más erótica yo dando por el culo a mi madre a toda velocidad con todos mis músculos tensos a reventar a la vez que estaba a ferrado a sus gloriosos pechos que por el espejo se veÃan enormes colgando, luego me di cuenta de su cara y ¡Oh Dios ¡ sorpresa, del gusto se le estaba cayendo la baba, esto me puso cachondÃsimo y unido a la visión del aro de pelos claros que rodeaba mi pene hasta chocar con mi pubis hizo que el orgasmo estuviese cerca, y en estas mi madre seguÃa jadeando:
—"Ah, Ah, ah, ah, ah, ah, ah, mmmmmm, sigue mi campeón, se nota que haces mucho ejercicio me estas reventando con ganas, oh, oh, oh, oh, asÃ, me corro, meeeeeee corrooooOOOOOOO ¡"chilló mi madre mientras daba fuertes embestidas contra mi pubis, finalmente se corrió mientras yo no paraba de bombearla aferrado a sus pechos mientras ella sumisa a mi pollón permanecÃa quieta como una perrita debido al esfuerzo realizado. Pero ella querÃa que me corriese y cogió una de sus manos, la metió entre sus piernas y me agarró los cojones, haciéndoles cosquillas con sus expertas y rojas uñas: ""Madre mÃa que huevos me vas a hacer un moraton a mà también pero en el pubis, son como dos pelotas de tenis, je, ooohhhh, je, ji, ohhhh" rió mi madre entrecortadamente debido a la fuerza de mis embestidas: Esto fue la gota que colmó el vaso y empecé a bombear y a bufar a toda velocidad como un toro llegando a levantarla claramente del con mis embestidas pélvicas, hasta que orgasmé y empecé a bombear semen en el recto de mi madre mientras ella miraba al frente sumisa a la vez que masajeaba mis huevos como queriendo exprimirlos: "¡Oh Dios que mangueron esta ardiendo, acaba ya que me vas a desbordar!" gritó mi madre.
Estuve bombeando leche cinco minutos y se la saque del culo, lo tenÃa dado de sÃ; como de 4cm de diámetro, mi madre se echo la mano al culo como auscultándolo: " pero Nando que polla tienes pareces un caballo percherón como los de mi pueblo, nada más mira como me has dejado el culin, ¡no voy a poder sentarme a hacer caquitas en una semana por lo menos! Te parece bien lo que le has hecho a tu madre?" me dijo con voz mimosa a la vez que se daba la vuelta hacia mà cogiéndome mi flácida polla con ambas manos masturbándola suavemente y yo observando el bamboleo pesado a derecha y a izquierda de sus pechos:
—"Nando querÃa decirte que supe lo que significaba lo de osborne cuando agarré tu miembro por equivocación en el partido de tenis, pero yo creo que deberÃan llamarte el gasolinero, por que me has llenado el depósito hasta arriba, fÃjate machito" se apartó y vi como corrÃan rÃos de semen entre sus piernas procedentes de su dilatado ano.
—"Lo siento mamá"
—"no pasa nada hijo, sé que necesitabas desahogarte después de lo de tu novia, y al verme a mà en esa posición... pero debes controlarte y esto aunque tengas este pedazo de instrumento, estos abdominales y estas piernas no lo repetiremos más pues soy tu madre y punto" esto último lo decÃa mientras me masajeaba la polla entre sus pechos y la hacÃa cosquillas lentas con sus largas uñas rojas, para asà limpiarla del todo pero lo que hizo es que mi polla recobrase la vida entre los pechos de mi madre y ante el asombro de sus ojos:
—"Caramba Nando estas hecho un Superman, dos minutos y otra vez en pie de guerra, pero no, no puede ser, soy tu madre" dicho esto restregó dos veces fuertemente sus pechos a lo largo de mi polla a modo de paja cubana y le dio un sonoro beso a mi polla en la punta del capullo:
—"Anda guardate eso antes de que me arrepienta y sigamos haciendo cosas" dijo levantándose y guardando sus enormes pechos, no sin esfuerzo, dentro del ajustado vestido de tirantes a la vez que desenrollaba la falda que poco antes habÃa estado enrollada en su cintura:
—"lo que si es verdad es que, hijo, me has hecho gozar más que nadie en este mundo incluido el flojo de tu padre que ya ni carrula, haciéndome sentir una verdadera hembra después de años, y demostrándome lo macho que eres y lo mucho que quieres a tu madre, sodomizándome como un verdadero caballero. Nando hijo te has convertido en todo un hombre, gracias" dicho esto me guiñó uno de sus enormes ojos y me dijo que nos fuésemos a casa a comer y ya todo olvidado, aunque yo sabÃa que aunque me habÃa dicho que no iba a volver a haber más, yo debÃa conseguir que me la chupase mirándome a los ojos con sus labios rojos desbordados por el tamaño de mi polla a la vez que la machacaba con sus pequeñas manos adornadas con anillos y pulseras y sus indescriptibles uñas rojas, junto a la visión de sus pechos contornearse de un lado a otro. Incluso otro de mis sueños es que me haga una cubana yo sentado sobre su vientre hasta correrme en su linda cara, pero bueno eso será en otra historia. Gracias amigos.
|