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« en: Junio 09, 2006, 09:44:07 » |
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follada en el parking
Calor , una noche calurosa de verano. Mi amigo Pete y yo habÃamos salido de marcha con su coche. Yo habÃa estado tomando cerveza y él era un poco más de combinados. A mitad de camino tuvimos que parar en la carretera pues yo no aguantaba la meadera. Arrimó el coche y yo me bajé rápido a mear. Al terminar y estar ya a punto de subirme la cremallera no pude aguantar de sobarme un poco la polla y restregar mi mano entre mis piernas , quedándome húmedas puesto que terminé de sacudirme la polla entre mis manos... me estaba poniendo un poco cachondo, tenÃa ganas de mucha marcha. Por fin llegamos y aquello estaba a reventar , el parking al aire libre y sin asfaltar estaba repleto de coches y tuvimos que hacernos un hueco en un rincón. HabÃa un grupo de chavales como nosotros apoyados en dos coches tomando cerveza . Por lo visto traÃan la bebida en el coche dentro de una nevera de esas de playa con mucho hielo. Era una tentación ver aquellos cuerpos con las camisas abiertas , con fuertes pechos sudorosos y cómo tragaban cerveza bien frÃa. Pete fue directo hacia las taquillas y me dijo que me esperara fuera , allÃ, que regresaba enseguida. Yo me quedé contemplando aquel grupo de chicos. Apoyado también en el capó del coche. Hasta que no pude aguantar y me acerqué y sin más les pedà si me podÃan invitar a una cerveza. Se quedaron un poco callados , pues les sorprendÃ, estaban hablando y quejándose de que en la disco no habÃa muchas chicas para ligar y estaban salidos como motos. Uno de ellos me hizo señas para que lo siguiera , fue a la parte trasera de uno de los coches y abriendo la puerta allà estaba la neverita. Sacó una cerveza , yo que habÃa ido tras él , al girarse para dármela quedé frente a ese pedazo de cuerpo que con la camisa toda desabrochada me mostraba un pecho robusto y peludo. Me preguntó cómo me llamaba, Carlos , le dije, y me invitó a unirme al grupo. Mientras rodeábamos el coche para unirnos al grupo le rozé casi descaradamente mi mano por su entrepierna, se dio cuenta y me lanzó una mirada muy penetrante y sin más, antes de terminar de rodear el coche me cogió de la mano y me la llevó hacia su paquete apretándola con fuerza, mientras me decÃa , casi me terminas de desnudar con tu mirada, maricona! Esto último que me dijo, y la forma brusca con que me agarraba , me asustó pero me puso a tope ... Por fin dimos la vuelta al coche y allà estaba el grupito bien cachondo, eran cuatro musculosos cuerpos bien formados y con ganas de sexo. Mi secuestrador , que lo llamo asÃ, por que me tenÃa asÃ, secuestrado y con una mano mÃa apretándosela contra su paquete , me presentó al resto diciendo en tono desafiante : Mira mira lo que traigo un mariconcete con ganas de marcha. Y sin más preámbulos se desabrochó el pantalón y con fuerza me obligó a arrodillarme allà mismo en medio de los cuatro y empezó a restregarme mi cara contra su polla. Me estaba asustando , pero al mismo tiempo me estaba gustando un montón, por fin cuatro machos para mà solito pensaba yo. Me lanzé a chuparle la polla sin más . Qué ricura ¡ tenÃa un pedazo de polla monumental , que se le fue poniendo dura a media que yo me la intentaba tragar toda . El resto del grupo se quedó un poco sorprendido, puesto que fue todo muy rápido. Pero pronto pude sentir cómo algo me golpeaba la cabeza por detrás no muy fuerte pero sà con mucha insistencia , me giré sin sacarme la polla de mi secuestrador de la boca y mi sorpresa fue ver cómo tenÃa frente a mi a los otros tres con las pollas armadas y dándome golpecitos en la cabeza y hombros , reclamando mi boca. Me derretÃa del gusto Empecé a sujetar una en cada mano y la otra en la boca y todavÃa tenÃa una que no la podÃa atender. Mi secuestrador estaba gimiendo de gusto y me la metÃa y sacaba con fuerza dentro de mi boca hasta que sentà cómo empezó a hinchársele dentro de mi boca y a sentirla palpitar como si tuviera su corazón dentro de mi. A sentir cómo reventaba de placer y a notar cómo los primeros chorritos de su leche salpicaban toda mi garganta . Me estaba inundando de leche , no sacaba su polla de mi boca , apretaba mi cabeza con fuerza, me ahogaba sentÃa la leche en mi boca tragándola a tragos como podÃa , qué cantidad más grande , qué ricura , yo no me lo podÃa creer. Por fin empezó a aflojar un poco su presión y sacando un poco su polla de mi boca empezó a derramarse y salierse rebosando mis labios por mi barbilla y cuello , aproveché para respirar y ahà mismo terminó de correrse sobre mi cara salpicándome toda la cara , llenando mis ojos y mis mejillas , yo no pude aguantar un grito de placer , mietras seguÃa sujetando las otras dos pollas una en cada mano. Con mucho nervio y restregando mis manos por mi cara y cuello y chupando mis dedos saboreando toda la leche que mi secuestrador habÃa derramado sobre mi, les pedà que me desnudaran y que me follaran . Allà estaba yo , en medio de un parking de una disco , entre cuatro machos que me iban a poner a tope. No me lo podÃa creer , estaba totalmente desnudo al aire libre en público, fue entonces cuando me dà cuenta de que habÃa más gente mirando el espectáculo, entre esa gente mi amigo Pete que me miraba asombrado. Qué morbo , ahora es cuando más ganas tenÃa de que me follaran. TenÃa toda la cara embarrada de leche. Estaba de pié , y doblando mi espalda , sin agacharme empecé a chupar polla mientras movÃa mi culo muy insunuante. Sentà cómo me golpeaban , dos buenas nalgadas con unas manos que ya estaban agarrando mi cintura y por un momento pude ver lo que me venÃa encima, mejor dicho , dentro de mi. Una polla superdura y que rebotaba contra mi culo con mucho deseo. Yo mismo ensalivé mi ojete y pude tocar con mis dedos y sentir cómo entraba dentro de mi, de un golpe , tremenda polla, tremendo grito de dolor que dÃ, que fue ahogado por la polla que tenÃa en mi boca. SentÃa unas embestidas que me hacÃan estremecer y gritar , lloraba de dolor y gusto pero no paraba de chupar y succionar la polla que se movÃa en mi boca al ritmo que me imprimÃan en el culo, qué follada me estaba dando, a cada embestida un grito ahogado de dolor y al sacármela, un gemido de placer, sentÃa cómo me llenaba todo , sentÃa cómo a cada embestida suya , apoyaba fuerte su ingle contra mi culo, sientiendo golpear su cuerpo contra el mio , sintiendo sus huevos apoyarse fuerte contra mi culo . yo mientras tanto me agarraba con mis manos a la polla que estaba chupando y los otros dos empezaron a acariciar mi espalda y todo mi cuerpo, me corrà ... SentÃa cómo palpitaba libre zarandeándose mi polla asà en la posición en que yo estaba sin que nadie me la tocara y sin parar de soltar leche, creà que me iba a desmayar, el ojete del culo me palpitaba y apretaba rÃtmicamente la polla que me estaba follando sentà cómo se quedó quieta dentro de mi con todo su cuerpo apoyado fuertemente en mi culo con toda la polla metida dentro de mi , y empezé a hacer presión rÃtmicamente con mi ojete y sentà cómo se clavaban sus uñas en mi cintura, me estaba cojiendo muy duro y lo oà gritar de gusto , reventó mi culo con su polla, se corrió y se le salió toda la leche que me pringaba totamente mis huevos y se deslizaba por mis muslos , sentÃa aquel lÃquido calentito cómo se salÃa de mi culo. Qué ricura ............... ¡ No podÃa más , estaba extenuado, me arrodillé y terminé de mansturbar al que estaba chupándosela hasta que se corrió en mi cara , salpicando todo mi pecho con su leche , yo estaba ya completamente cubierto de leche , la cara la boca el pecho el cuello el culo los muslos y en eso mi amigo Pete vino y agachándose en el suelo me dio una mamada y me pajeó hasta que me volvà a correr todo salpicándome toda la barriga con mi propia leche. Ya estaba yo casi semi-inconsciente y todavÃa pude ver a los otros dos cómo se tocaban con ánimo exigente las pollas, pues todavÃa no se habÃan corrido. Me cojieron y me pusieron boca arriba encima del capó del coche, me abrieron las piernas y me follaron asà como si estuvieran follando a una mujer, levantándome las piernas los otros dos. Pude ver que habÃa más gente mirando me excitaba un montón. A Pete le dió por seguir mansturbandome , yo no se cuantas veces me corrÃ, cuantas veces me follaron , ni cuantos descargaron su leche dentro de mi culo. Mi secuestrador me volvió a arrodillar ante su polla , a sus pies y asà como yo estaba con todo el culo partido y todo el cuerpo y cara embarrado de leche me dijo, ahora muestra ha todos cómo te hemos dejado, me levantó y empecé a dar vueltas con mis manos sin parar de acariciar mi cuerpo y recogiéndome la leche que pringaba mi cuerpo, insinuando mi culo descaradamente a todos , totalmente abierto y rojo por el cual salÃa un hilillo de sangre y leche. Ya te has ganado tu cerveza dijo mi secuestrador y volviendo a arrodillarme a sus pies empezó a mearme toda la cara . A él se le unieron los otros tres . Me dejaron en el suelo completamente desnudo , pringado y embarrado y muerto de gusto. Mi amigo Pete
sacó una manta que llevaba en su coche , me envolvió con ella , me subió al coche , me llevó a su casa , me bañó y le pedà que me follara , y me estuvo clavando el culo hasta que me desmayé de gusto.
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