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« en: Junio 09, 2006, 09:38:03 » |
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Mis abuelos vivÃÂan en una quinta o chacra en las cercanÃÂas de Montevideo y para ir a su casa el único medio de transporte era el ómnibus, colectivo o camión, dado que el TranvÃÂa de la Barra hacÃÂa mucho tiempo que lo habÃÂan sacado.
Para ir a visitarlos habÃa que bajarse del ómnibus en Simón MartÃnez ahora Batlle Berres y caminar unas treinta cuadras hasta que finalmente se llegaba al alhambrado de su campo y a caminar otra vez hasta la casa que estaba ubicada casi en la mitad del terreno.
Para llegar hasta allà habÃa que atravesar el Camino de los Camalotes y en ese camino vivÃa un matrimonio al cual los vecinos los llamaban "Los Ratones", en ese tiempo creo que mis primos me habÃan dicho el significado o el por qué de ese apodo, pero con las tres décadas que han pasado, ese dato se diluyó de mi mente y no puedo recordar por qué tenÃan ese apelativo.
Pero eso es lo que menos interesa hoy en dÃa, lo más importante de esa familia es que tenÃan un hijo al cual le habÃan puesto el nombre de un Dios griego y eso era lo que parecÃa ese muchacho de veinte años llamado Amor.
En realidad lo conocà antes de que llegase a los veinte años, porque aunque tenÃa cuatro años más que yo, casi siempre que iba a la casa de mis abuelos él estaba jugando con mis primos.
A "Los Ratones" en realidad los traté muy poco, yo nunca iba a su casa, siempre que visitaba a mis abuelos era "obligatorio" pasar por allÃ, ya que cuando bajaba del ómnibus tenÃa que tomar por ese camino que era el único por el que se iba a la casa de mis abuelos.
Siempre que pasaba por ese lugar mis primos decÃan "allà viven "Los Ratones", y yo como todo adolescente curioso querÃa saber qué eran o quiénes eran los "Ratones" esos de los que tanto se hablaba.
Ese preámbulo lo realicé para darles una idea a los futuros lectores de este relato de como trabé contacto con esa familia o mejor dicho con el "Amor de los Ratones."
Más arriba de estas lÃneas dije que el Amor se parecÃa a un Dios griego, bueno si hubo alguún dios griego de color cetrino o más oscuro, porque el Amor era un muchacho de esos de color indefinido tirando a café con leche pero con más café que leche, se entiende que el café era el color de su piel que era abundante ese color pero la leche la tenÃa dentro...
Ese dÃa del encuentro fue en verano hacÃa un calor tremendo, fuÃmos en el mismo ómnibus y ni siquiera nos habÃamos visto hasta que bajamos en la misma parada o bajada como le dicen en otros sitios.
El ómnibus iba muy lleno cosa inusual para esa hora, que serÃan las dos de la tarde, me extrañó que hubiese tanta gente pero con los transportes nunca se sabe que puede suceder, a lo mejor no pasó el anterior y toda esa gente como no tenÃa otro tuvo que esperar y vinieron todos en ese...
Al bajar vi que un muchacho lo hacÃa atrás mÃo y no pude dejar de notar lo abultado de su bragueta.
-Hola Omar!
Al saludarme me di cuenta de que era el Amor de Los Ratones, quién ! muy amable me saludó en acto de reconocimiento y luego de ese saludo se arregló el bulto que prominentemente se le marcaba.
FuÃmos caminado por el Camino de los Camalotes y en el trayecto me contó que venÃa de pie en el ómnibus y con tanta gente habÃa quedado pegado al culo de una "guacha" y esa hija de puta en vez de correrse y darle sitio, cada vez más se refregaba en su bragueta por eso habà conseguido excitarlo y estaba en ese estado de semi-erección.
Me preguntó que hacÃa por allà un dÃa de semana y tan temprano.
-Vine a saludar a mi primo Raúl, que cumple años.
-Qué suerte!! Yo vengo de laburar, con este calor...
Cuando dijo eso estábamos casi en la puerta de su casa por lo que terminó la frase de esta manera:
-Qué te parece si entrás y te tomás una cerveza bien frÃa conmigo antes de bañarme porque estoy muy transpirado como para acostarme a descansar...
Como no tenÃa nada que hacer y mis primos podÃan esperarme un ratito más acepte porque no venÃa mal un traguito para aplacar el calor que estaba sintiendo causado por los rayos solares que en esa calle desierta se hacÃan sentir cada vez más intensamente.
Entramos a su casa, fue la primera y única vez que entré allÃ, era modesta pero bien acomodada.
Me dijo que me pusiese cómodo mientras él iba al baño a orinar porque no aguantaba más, demoró bastante pero cundo apareció lo hizo sin camisa y chorreando agua por el pelo, la cara y el pecho.
-Uff! Omar, tenÃa tanta calor que me refresqué un poco... voy a la cocina y vuelvo enseguida con la cerveza.
Enseguida regresó con dos vasos y una botella bien frÃa, la abrió, sirvió el lÃquido dorado en los vasos y brindó por el cumpleaños de mi primo.
Conversamos un buen rato en el cual el litro de cerveza desapareció dentro de nuestros estómagos.
Mientras conversábamos y tomábamos cerveza varias veces vi que metÃa su mano por la cintura del pantalÃn y se acomodaba su verga.
Yo le miraba el pecho chorreante del agua que se habÃa echado encima para refrescarse y notaba como ese color iba adquiriendo un brillo muy particular, canela-dorado.
Muy buenos pezones tenÃan esas tetillas sumamente desarrolladas, con buenos múusculos que habÃa adquirido en algun gimnasio o levantando carga en su trabajo.
Yo estaba excitándome mirando ese pecho tan hermoso y los pocos vellos que tapaban su ombligo, pensando que estábamos solos en esa casa pero sin atreverme a decir nada porque con el Amor no tenÃa confianza suficiente como para hablar de esas cosas. él era amigo de mis primos y yo habÃa jugado alguna vez con él pero nada más, en eso estaba mi mente cuando el se levantó metió otra vez la mano en su pantalón y comentó:
-La puta que la parió a esa guacha hija de puta del ómnibus, me refregó tanto ese culo tan caliente sobre la pija que no se me baja por nada!!
No hice ningún comentario simplemente esbocé una sonrisa como diciendo "que cosa".
La cerveza no creo que haya surtido efecto porque entrelos dos tomamos solamente un litro, yo lo miraba sin decir nada y en un momento de silencio se bajó el cierre metió la mano por su bragueta y sacó una hermosa pija morena semi-parada y comenzó a pajearse delante mÃo como si tuviésemos confianza para que hiciese eso tan descaradamente.
Yo lo miré como que fuese un sueño no podÃa creer que el Amor con el cual nunca habÃa tenido fantasÃas eróticas, estuviese con una verga muy apetitosa en sus manos ante mi vista.
Mi verga como toda pija de un chico de 17 años se levantó casi inmediatemante.
-VenÃ, chupámela, que tengo unas ganas bárbaras!!
No sé con que cara lo habré mirado porque luego agregó:
-Dale, venà si tus primos dicen que ustedes se la chupan entre todos...
Era cierto lo que decÃa, mis primos le habrÃan contado algo de lo que hacÃamos en las noches que compartÃamos las camas o cuando Ãbamos a los bosques a "jugar a los doctores".
-Venà que esa puta me dejó recaliente y... mi novia está lejos para sacarme la calentura.
Como notó que yo no me movÃa de mi asiento y le miraba embelesado esa pija que cada vea adquirÃa mayor tamaño y un color rojizo intenso en la caebza coronada por un prepucio moreno, se desprendió el pantaló y lo dejó caer hasta el suelo.
Yo no iba a tener escapatoria, iba a tener que tragarme esa pija morena de cabeza rojiza porque no me quedaba otra alternativa, él estaba caliente y para que negarlo yo también.
Por la parte superior de un slip amarillo se asomaba esa cabeza hermosa con un tronco bastante grande muy acorde con su mano, mientras él iba corriendo el prepucio para descubrir una cabeza gruesa rojiza por la cual empezaban a descender unas gotitas de precum, pero las bolas nones, no las podÃa ver porque estaban encerradas dentro del slip.
Se me hizo agua la boca con semejante manjar inesperado por lo que mi lengua instintivamente relamió mis labios y mi mano no tuvo otra alternativa que apoyarse sobre mi pija que cada vez marcaba más mi pantalón.
El vio sin lugar a dudas que mi boca estaba ansiosa por recibir ese intrumento y como yo no me movÃa de mi silla se fue acercando muy lentamente con la pija en la mano sin dejar de correrle el forro y con su dedo Ãndice desparramar el precum por todo el glande.
Cuando estuvo muy cerca de mis labios pude aspirar un aroma a pija muy fuerte pero no desagradable, ese olor no era del precum era el aroma caraterÃstico de una verga encerrada ocho o diez horas en un slip y que solamente la habÃan sacado un par de veces en ese lapso de tiempo para evacuar! sus necesidade fisiológicas.
Tocó mis labios entreabiertos con esa cabeza cada vez más rojiza y mojada, lentamente se fue abriendo paso entre ellos hasta que la cabeza pasó el umbral de mi boca no empecé a succionar ante su gemidos cada vez más acelerados.
Tomé su verga por la raÃz apreciando una mata de pendejos oscuros que la coronaban en ese lugar donde se unÃa a su bajo vientre, él la soltó y me dejó todo el trabajo a mà mientras tanto sus manos las apoyó en mi cabeza para marcarme el ritmo de la mamada.
Con la otra mano a los tirones hacia abajo logré bajarle el resto del slip para encontrarme con un par de bolas ovaladas y grandes como ciruelas también brillosas con un bello color canela, casi totalmente lampiñas, las cuales me puse a contemplar sacando su verga de mi boca y sosteniéndola con la mano de tal forma que no ocultase el panorama del cual mis ojos estaban disfrutando.
Ante su asombro y desconcierto me puse a lamer deseperadamente alternado una con otra y de paso alguna lamida iba a para a la parte trasera de su verga la cual quedaba entre medio de esas bolas deliciosas.
-Te dije que me chuparas la pija, pero está delicioso lo que le estás haciéndole a mis bolas... chupalas también, pero esperá que antes me saco el slip asà te quedarán más a la merced de tu lengua.
Interrumpà la lamida mientras el levantaba una pierna y sacaba una parte del slip cosa que repitió con la otra pierna asà pude apreciar un surco de vellitos muy diminutos casi imperceptibles que iban desde sus bolas y se perdÃan hacia atrás supongo que en su culo que aun no lo habÃa visto.
Aproveché la separación momentánea de nuestros cuerpos para contemplar el suyo mientras me desvestÃa y al quedar totalmente desnudo, él al ver que mi pija estaba dura y completamente empapada comentó:
-Ni me imaginaba que tendrÃas algo asi!! Que rápido acabaste, la tenés mojada pero no se te baja!!
-No, no acabé todavÃa!, lo que me está mojando la pija es el precum que salió en gran cantidad por lo caliente que fue la mamada que te estaba haciendo...
Me acerqué a él con la pija en la mano descabezándola para que viese la cantidad de precum que humectaba todo el glande bajo el prepucio que lo cubrÃa, miró pero no se atrevió a tocarla y luego comentó:
-Como te calentate al chupármela!! Qué barbaridad!!! Cuánto jugo que te salió!!... y se ve que está hirviendo por lo brilloso y lo pegajosa que se ve!!!
-Querés tocarla!!
-Noooo!!
Profirió una exclamaxción como de terror cuando le dije que me la tocase y pudiese comprobar lo caliente y jugosa que la tenÃa.
Me fui acercando a él, apoyé mi verga contra la suya hasta que la cabeza de mi pija se perdió contra sus pendejos, traté de medirlas y pudimos comprobar que de largo eran casi iguales pero la suya bastante más gruesa y cabezona.
-Seguà chupándomela!, que ahora estoy más caliente que cuando esa guacha del ómnibus me refregó el culo.
Yo no podÃa dejar pasar la oportunidad de disfrutar de esos hermosos labios y allà parado traté de besarlo en la boca, fui rechazado pero al empujar mi cabeza esta fue descendiendo y se posó sobre uno de los pezones tan bien formados, comencé a lamerlo para luego morderlo y termianr chupándolo salvajemente ante sus gemidos cada vez más acelerados.
-Basta..!!! Chúpame la pijaaaaa no aguantó más...
Fui bajando por la lÃnea de pelusa imperceptible que habÃa en la mitad de sus tetillas, me detuve unos segundos hurgando con mi lengua dentro de su ombligo hasta que él empujò mi ca! beza hacia abajo para ponerla a pocos milÃmetros del objetivo que apuntaba hacia arriba invitándome a que lo dejase meter en mi boca.
Lo primero que llegó a mi nariz fue el aroma tremendamente fuerte que exhalaba de ese glande ahora sà completamente empapado por un precum muy oloroso y sabroso que mi lengua al tomar contacto con él no dejó de percibir ese sabor dulzón y picante.
A toda velocidad empujó su verga contra mi boca hasta que logró meterla toda para comenzar un mete y saca con la misma intensidad allà en medio! de la agitación y los gemidos comenzó a largar todo su semen en lo más profundo de mi garganta por lo que no me quedó otra solución que tragar, tragar y tragar.
-AGGGGGggghhhhhhhhhhhhhhhhhhh!! Uyyyyyyyyyy..!
Cuando cesaron los movimientos de expulsión la sacó inmediatamente de mi boca pero al ver que seguÃa chorrendo lÃquido muy apresurado le lamà el agujerito y el glande para que quedasen bien limpios.
Luego se retiró un poco comentando:
-Que chupada!!! Nunca me la habÃan chupado asÃ, ni mi novia ni tu primo Raúl ni....nadie!!
No comenté nada y comencé a pajearme a toda velocidad, mi verga en mi mano resbalaba increÃblemente por la gran cantidad de lubricación que me habÃa salido con esa mamada interminable, parecÃa que me hubiese orinado porque algun chorrito de precum habÃa mojado el piso.
Me miró la mano y como corrÃa mi verga dentro de ella y sin decir nada me sacó la mano y con la suya me hizo una paja a toda velocidad hasta que mis gemidos delataban que estaba por terminar ese delicioso e insesperado encuentro con él.
-Ahhhhhhh..,! máááááááááááás rápidooooo!! chupámela un pocoooooo...!!
En vez de acatar mi pedido de chupármela puso su verga mustia sobre la mÃa y entre sus dedos quedaron las dos pijas empapadas por mi precum, allà comenzó mi descarga del contenido de mis vesÃculas seminales y se fue a alojar sobre su glande marchito.
Una vez que terminó mi agitación y recobré la cordura lo vi parado casi sobre mà con las dos vergas en su mano chorreando mi descarga.
-Limpiámela!!
Fue como una súplica o una orden deseperada por lo que no me hice rogar me agaché y comencé a chuparle nuevamente la cabeza reviviente de su órgano lleno de mi leche.
Esa verga parecÃa que iba a revivir con las nuevas lamidas y chupadas que le di para no dejarle restos de mi corrida, pero no logró suficiente erección como para empezar la farra otra vez.
Me vestà y me fui al cumpleaños de mi primo.
-Me voy. Hasta luego. Vas a ir al cumple de Raúl?
-Sà un rato voy, pero primero me voy a bañar para sacarme el cansacio y todo el aroma a pija que me quedó en el cuerpo.
Me fui y cuando llegué a la casa de mis abuelos mis primos estaban preocupados porque no llegaba.
Les comenté lo que habÃa sucedido con el Amor de Los Ratones y Raúl me dijo que nunca se las habÃa chupado a ellos, les decÃa que le daba asco o que él era hombre para hacer esas cosas, pero le encantaba que Raúl se la chupase y hasta se la habÃa metido una vez pero no le habÃa gustado porque le habÃa salido sucia con algo que mi primo tenÃa en el recto.
A la noche vino el Amor, no comentamos nada de lo sucedido en la tarde anterior, pero al irse me pidió que lo acompañase a cruzar el campo de mis abuelos.
Me despedà de mi familia porque ya era de noche y a esa hora los ómnibuses urbanos o suburbanos empezaban a escasear y tal vez tendrÃa que estar una hora en la parada de autobuses para conseguir uno que me llevase para mi casa.
Una excusa estúpida e infantil porque estaban mis hermanos y podÃa volver con ellos, pero no quise decir que iba a acompañar al Amor, no se por qué si no era nada malo...
En el camino el Amor me comentó que lo habÃa dejado recaliente y que si no querÃa hacerle otra mamada fenómenal como la de la tarde.
Le contesté que iba a su casa pero que él me la tenÃa que chupar primero.
Vaciló en contestar... hasta que dijo que a su casa no podÃamos ir porque estaban sus padres o sea Los Ratones, y en cuanto a chupármela no le gustaba, lo habÃa intentado una vez pero no le habÃa gustado...
SeguÃmos caminando por el campo hasta que llegamos a una arboleda que hay a la entrada, nos detuvimos allà me tomó de la cintura y me aprentó contra su cuerpo hasta que pude sentir su pija dura que se acomodaba sobre la mÃa que con tanto hablar de cosas calientes se me habÃa parado bastante.
Lo aparté de mÃ, bajé el cierre y al sacarla el vio como estaba de dura.
-Dale chupámela y luego te la chupo a vos!!!
Me miró con cara de vicio, pensó un poco lo que iba a hacer y finalmente me dijo:
-En mi casa casi te la chupé, la tenÃas tan mojada y pegajosa que me dieron unas ganas deseperadas por hacerlo pero me contuve...
-Bueno, ahora podés desquitarte y sacarte las ganas.
-Te la chupo si no le contás nada a nadie...
Para cuando dijo eso su desesperación por hacerlo no tenÃa lÃmites y ya la tenÃa en sus manos jugando con ella y pajeándome como sin darse cuenta.
No le contesté nada solamente lo guié hasta ese sitio, luego de agacharse comenzó a lamer el glande muy lentamente como con miedo hasta que le fue tomando gusto y fue avanzando cada vez mas hasta que todo mi glande fue desaparenciendo en su boca.
Comenzoó a chuparla muy mal, con temor pero al poco rato tomó coraje y las chupadas fueron cada vez más rápidas y delicadas hasta que en pocos minutos logró extraer el néctar que nuevamente habÃan creado mis bolas en esa tarde y parte de esa noche.
Cuando notó que mi verga se agitó mucho y di! o unos movimientos que anunciaban que estaba por expulsar el contenido blanquecino la sacó de su boca obligándola a regar el pasto con su descarga.
A pesar de su inexperiencia en mamar vergas lo poco que me hizo logró dejarme satisfecho y con unas ansÃas terribles de volver a chupársela.
Se bajó los pantalones y por encima de su slip vi como se asomaba esa cabeza rojiza empapada de precum que un rato antes habÃa explotado largando dentro de mi garganta un lÃquido tan delcioso.
Con los dientes le bajé el slip liberando el manjar que me ofrecÃa el cual saltó hacia adelante mostrándome su perfecta forma en toda su intensisdad.
LamÃ, chupé, mordÃ, hice todo lo que sabÃa con esa pija que cada vez despedÃa más precum hasta que la levanté y me puse a saborear sus bolas lamiéndolas como lo habÃa hecho en su casa.
-Uyyyyyyyyyy..! AGGGGGggghhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!
La garganta del Amor emitÃa sonidos guturales hasta que detuve todo el agasajo lingual que le estaba haciendo.
-No parééés..!! SeguÃ..!!! Está muy bueno lo que estás haciendo con mis bolas... chupame otra vez la pIIIjaaaa... que voy a acabaaaaarrrr......!!
El Amor estaba muy agitado, me apresuré a girarle el cuerpo y comencé a darle mordiscos en las nalgas, hasta que lentamente me fui aproximando al canal que las separaba.
-Pará...loco !! Que querés hacer?
-Disfutar todo lo posible de este encuentro.!!
Sus pantalones estaban sobre sus tobillos, casi en el piso, los habÃa soltando porque con tanta excitación se habÃa abandonado a goce y ni se habÃa acordado que se le podÃan ensuciar de tierra o de la humedad del pasto.
Le agarré las manos y las dirijà a sus nalgas obligándolo a sostenerlas abiertas mientras mi nariz hurgaba en el medio de ellas buscando su hoyo donde metà mi lengua y comencé a lamer lo más suave que pude hasta que logré que comenzase a gemir neuvamente.
Sus gemeidos fueron muy bajitos hasta que su agujero se fue adaptando al contacto de mi lengua húmeda y caliente que a los pocos minutos se abrió paso entre esos pliegues aromáticos y apretaditos.
El Amor se habÃa bañado después de nuestro primer encuentro y de su piel emanaba un delicioso aroma a algun jabón desconocido para mÃ, pero tan suave que me hizo excitar nuevamente.
Chupé ese orto virgen de pija, pero no sé si de lengua, supongo que también lo era de lengua porque el Amor entre sus gemidos decÃa:
-Quéééé bueeenooooo!!!! Si seguÃs chupándome el orto asà me vas a hacer acabar, voy a tener que soltar las nalgas para pajearme.
Ante sus protestas traté de meterle un dedo ensalivado en su culo, hasta que no se resistió más y me lo dejó meter en sus profundiades.
Con la mano libre comencé a pajearlo y entre mi mano empapada por una abundante produccción de su precum comenzó a expulsar una gran cantidad de semen el cual siguió el mismo camino que el mÃo regando el pasto.
Mi dedo quedó insertado en su latiente culo apretado por el esfÃnter que se contrajo fuertemente al comenzar las primeras emisiones de su semen.
Mi verga estaba dura nuevamente, me puse de pie atrás suyo y comencé a fregarla entre sus nalgas cosa que lo asustó y se retiró rápidamente.
Al ver el estado en que estaba mi pija lo único que atinó a hacer fue mamarla otra vez mientras su verga permanecÃa goteando camino al reposo.
Con dos o tres contraciones expulsé el resto de leche que habÃa en mi organismo, la cual también fue a parar al pasto, abonando con sus proteÃnas ese sitio del camino hacia la salida del campo de mis abuelos.
Después de ese encuentro, nunca más viajamos en el mismo ómnibus, lo encontré varias veces con mis primos, pero nunca hablamos de lo sucedido ese dÃa caliente de verano.
Aunque lo disfrutamos intensamente no me hizo una nueva invitación para repetirlo, no sé si fue por temor que no buscó otro encuentro o realmente ese dÃa lo habÃa calentado tanto esa guacha del óomnibus y lo habÃa sacado de sus cabales.
El Amor se casó, tiene varios hijos y como todo en la vida desapareció de mi vida cuando mis abuelos fallecieron y mis primos se desparramaron por otros lugares.
Hace mucho tiempo que no sé nada de él, ni sé si vive en el mismo lugar o se fue para otro como lo hicieron mis primos.
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