admin
Administrator
Hero Member
    
Mensajes: 1180
|
 |
« en: Junio 09, 2006, 11:29:22 » |
|
Relato fetichista Espero que les guste.
Estaba en la cocina, preparando la cena, esperando que llegara Pedro de trabajar. Estaba deseando verle porque me habÃa llamado y me habÃa dicho que le habÃan ascendido en la oficina. Entonces oà la puerta que se abrÃa. - ¡Hola cielo! – grité desde la cocina – Espero que no vengas muy cansado, estoy preparando una cena especial y espero que me des un buen postre. - Eh, Pedroa! Hola, vengo con una visita. - Eh? – Salà de la cocina limpiándome las manos en un paño de cocina Cuando salà de la cocina, casi me desmayo. Pedro estaba con el Sr. Alvarez, mi jefe. Para el que no lo sepa de otro relato, soy secretaria. - Pero... Sr Alvarez, que hace usted aquà – dije nerviosa, echando una severa mirada a Pedro - Bueno, verás, necesito la llave del archivo de las carpetas de la auditorÃa, y la única copia la tienes tú,,, y como mañana es sábado, por no hacerte ir a la oficina, no he tenido mas remedio que venir a molestarte... Espero que no demasiado, de verdad. - Claro que no –dijo Pedro rápidamente – verdad que no, Pedroa? - No, claro que no – yo estaba super nerviosa, además iba vestida... pues de sport, con unos vaqueros anchos y una camiseta amplia blanca, en zapatillas de estar por casa.. Notaba que Pedro se percataba de lo mal que lo estaba pasando por tan inesperada visita. - No se preocupe Sr. Alvarez... se la doy ahora mismo. - Fui a nuestro dormitorio y volvà con la llave en cuestión. - Pedroa, por favor, se amable e invita a tu jefe a tomar lo que le apetezca.. A mà sÃrveme un whisky con hielo... voy a dejar esta caja en nuestro dormitorio y vuelvo. Miré a Pedro casi con odio, mientras veÃa como desaparecÃa por la puerta de nuestro dormitorio con una sonrisa malévola. - Que le apetece? Pedro no aceptará un nada por respuesta. - Err.. bueno, otro whisky. Pedro volvió al salón, y se sentó junto a mi jefe en el sofá, mientras yo preparaba las bebidas. - Asà que este fin de semana le toca trabajar...- oà a Pedro que iniciaba una conversación - Pues sÃ, hay que cerrar el balance y preparar el informe trimestral.. un fastidio. Pero por favor, hablémonos de tú, de acuerdo? Volvà con las bebidas y me senté en una silla al lado de Pedro y enfrente de mi jefe. Continuamos charlando un buen rato.. se acabó el primer whisky. Pedro se apresuró a decir: - Pedroa, sÃrvenos otro.. además, me parece que le estas faltando un poco el respeto a tu jefe... - ¿Eh? ¿Porque? - Bueno, nosotros dos estamos formales con traje y corbata .. y tu con esos vaqueros... Anda, ve al cuarto y antes de servirnos las copas pruébate lo que te he regalado.. Te lo he dejado encima de la cama. - No creo que... - Pero una mirada severa hizo que cambiara de opinión. Me fuà al dormitorio.. y mientras tanto Jael y Pedro seguÃan conversando sobre un montón de cosas. - Pedro, no creo que.. ! - grité desde el dormitorio. - Hazlo, qué va a pensar tu jefe. Salà de la habitación y volvà al salón .. y la cara de Jael se iluminó. El regalo que me habÃa hecho era un mono de nylon, color beige, de cuello cerrado y mangas largas.. con unos bordados finos en forma de espirales en la parte de los pechos. Reconozco, que estaba preciosa, con esta prenda tan ajustada... se completaba con la parte de abajo (era una sola pieza), que eran como unas medias,,, Me puse una minifalda blanca que me permitÃa lucir mis piernas preciosas y suaves. - ¿Te gusta? – Me preguntó Pedro. - Me encanta, Pedro, eres un cielo. - Gracias... pero, la minifalda no es apropiada... mejor quÃtatela.. es una prenda para lucir por sà sola... - ¿Que? - respondà horrorizada - A que sà Jael.. tú que opinas. - Jael solo pudo asentir... y yo me imaginaba que ya estarÃa empezando a excitarse. Me quité la minifalda... Que visión... unos bordados similares a los de los pechos semiocultaban mi escaso vello púbico.. pero las caderas y el trasero lucÃan resplandecientes. - Asà esta mejor.. ahora traenos las bebidas. Jael no me perdÃa de vista.. Les sirvà los whiskys y me volvà a sentar en la silla.. al sentarme y cruzé exageradamente las piernas...querÃa que Pedro y.. Jael podieran deleitarse con mis piernas. Pedro empezó a dirigir la conversación hacia temas más eróticos.. Aprovechando que en la TV salÃan videos musicales,,, que si qué tÃa mas sensual.. o qué ropa mas provocativa.. y cosas asÃ. Jael se estaba soltando, haciendo comentarios al respecto. -Pedroa, por favor, otro par de Whiskis... – me dijo Pedro Yo tambien iba poco a poco quitándome la verguenza, gracias a los whiskys. - Necesito ir al baño - dijo Jael. - Es aquella puerta. Aprovechando la ausencia de Jael, Pedro se acercó a mà en la mesa de la cocina y me acarició los pechos, el culo y la entrepierna por encima de la maravillosa prenda... yo suspiraba y jadeaba mientras él me metÃa la lengua en la oreja... Oimos la puerta del baño y volvimos al salon. Jael habÃa salido del cuarto de baño y llevaba en las manos una de mis sandalias. Tanto Pedro como yo nos quedamos bastante sorprendidos... - Pedroa, estas son las sandalias que llevabas hoy en el trabajo, verdad? - Jael se las llevó a la nariz y las olió profundamente - Son preciosas, podrÃas ponertelas ahora, con el regalo de Pedro. - Vaya, vaya con Jael – SonrÃo Pedro. Las sandalias era blancas, con 3 tiritas cruzadas en la parte del empeine, dejando los dedos al aire, suela fina y un buen tacón. - SÃ, Pedroa, póntelas.. o mejor, que te las ponga tu jefe... jejeje. Me sonrojé un poco, pero me senté en la silla y cruzando las piernas me quité la zapatilla del pie derecho. "Lo que ordene mi jefe". En ese momento sonreÃ.. miré a Pedro... me dà cuente de que habÃa abierto la puerta para pasar un rato, seguro, inolvidable para todos. Yo me senté de nuevo en la silla y observé como Jael pedÃa permiso a Pedro con la mirada... - Vamos Jael, tú lo has pedido. – Pedro le dio la luz verde Jael se arrodilló delante mio, con una mano cogió la sandalia derecha y con la otra acarició lentamente mi pierna, y luego mi pie, el tobillo, el empeine, los dedos... lo olió, besó la punta de los dedos y metió el pie dentro de la sandalia, ajustó la hebilla que lleva un poco por encima del tobillo y me miró. -Gracias – una sonrisa de goze salia de mis labios - .. ahora la otra. Al descruzar la pierna, lo hice muy muy despacio, dejando que Jael pudiera recrearse un poco con mi entrepierna... y volvà a cruzar, esta vez la pierna izquierda... Jael repitió el proceso anterior... sin poder dejar de mirar lo preciosa que quedaba la sandalia derecha. - Ya está. Me puse de pie y caminé alrededor de Jael, aún de rodillas, luciendo las sandalias y mis seguro deseadas piernas. Volvimos a nuestros respectivos sitios .. Jael ya claramente empalmado... - Podemos ver "otros videos" .. ya estoy harto de los musicales. – dijo Pedro tremendamente excitado con toda esta situación Se levantó y metÃó una cinta en el video. Me quedé de piedra... En la pelÃcula, aparecÃa yo, haciendo un strip tease, quitándome un vestido de gasa finÃsima azul, precisoso, y las medias, también azules.. y jugando con ellas... - Que te parece Jael? - Le preguntó Pedro a nuestro invitado - Pedroa es preciosa, y una de las mujeres mas sensuales que he visto nunca. - Gracias, don Jael – La verdad.. me encanta que me adulen. - Pues ahora te voy a poner otro video en el que Pedroa demuestra una de las cosas que mejor hace... vale Pedroa? - Uuff.. haz lo que quieras. - contesté como dando por inútil cualquier pega. En el video, aparecÃamos Pedro y yo, ambos visitendo medias (es algo que a Pedro le encanta... y a mi me pone a 100, lo reconozco), y yo le hacÃa un FootJob de escándalo. Jael se intentaba tapar con un cojÃn... pero sus ojos estaban absortos en el video. Pedro le preguntó : - Lo has probado alguna vez, Jael? - No, la verdad es que no. - Pues con una secretaria magistral en este tema, es una pena... no crees? - Pero serÃa excesivo... o no Pedroa? - Jael estaba cruzando todas las fronteras que moralmente o éticamente tenÃa. - Yo.. si quiere probarlo... – dije obediente - Claro que quiere, Pedroa.. venga, no te hagas la estrecha. Me levanté y acerqué la silla hasta ponerla junto al sofa, justo en frente de Jael. Cogà el cojÃn que tenÃa Jael tapando su entrepierna y lo tiré a un lado... Se notaba un bulto importante bajo el pantalón. Entonces, Pedro nos dijo que esperaramos : - Espera Pedroa.. esto merece la pena que no lo olvidemos.. - se levantó y saquó el tripode y la cámara de video - Te importa, Jael? - Si me prometes una copia, en abosluto. - Perfecto - y colocó el tripode y la cámara de manera que en el cuadro entrara, el sofá y la silla tal y como la habÃa colocado Pedroa. - Damos al REC y listo, Pedroa. Me volvà a sentar en la silla y levantando ambas piernas puse las sandalias sobre los muslos de Jael, apoyándolas completamente en los mismos, el tacón y toda la suela... la visión para Jael era completa, las sandalias, los dedos de mis pies, mis piernas cubiertas por el suave y precioso nylon, mi entrepierna... Acerqué el pie derecho lentamente , recorriendo con la suela de la sandalia todo el muslo de Jael, hasta apoyarlo sobre la bragueta del pantalón. - Vaya montañita que le ha salido! – le dije mientras pasaba la suela de la sandalia sobre el bulto una y otra vez, mirando con ojos de lujuria directamente a los ojos de Jael, y humedeciéndome los labios de vez en cuando. - SÃ, y como sigas asÃ, se va a desmoronar. - - Y eso no nos gustarÃa, verdad, jefe? Vamos a ver lo que se esconde aquà dentro. E incorporándome desabroché el pantalón y le bajé la cremallera... se veÃa en el calzoncillo las primeras humedades que delataban la excitación de Jael. Con ambas manos tiré del pantalón y del calzoncillo a la vez, hasta dejarlos en los tobillos de Jael... Miré lascivamente el miembro erguido y lo acaricié con la punta de los dedos. Me volvà a sentar en la silla y nuevamente puse la suela de la sandalia sobre el ahora descubierto miembro de Jael... y con mucha mas delicadeza lo acaricié con la planta y la punta de la sandalia... Subà el otro pie para que Jael pudiera besar y lamer la sandalia y la punta de los dedos que estaban al descubierto. La lengua intentaba entrar por todos los huecos que encontraba entre la sandalia y el pie. - Me encanta tu olor, Pedroa. Con una mano desabrochó la sandalia derecha y pude notar en la planta de su pie la dura polla de mi jefe... SabÃa lo que tenia que hacer y empecé a restregar el pie sobre ella. Mientras tanto, veÃa a Pedro con la polla en la mano desde hacÃa un buen rato - Me estáis poniendo a 100! – dijo Pedro Asà que se levantó, se desnudó completamente y acercó la mesita de café de marmol cuánto pude a mi silla, se subió a ella y puso la punta de su empalmado miembro en mis labios... Sonreà e hice ademán de cogerla con una mano... - No la toques! Yo la guiaré como me apetezca... – dijo Pedro Y haciendo un poco de presión la metió dentro de mi boca... es deliciosa.. cálida y suave... La posición de Pedro era perfecta, además de recibir la felación, podÃa observar como proseguÃa dando placer a mi jefe. El pie que tenÃa descalzado acariciaba, unas veces suavemente y otras con más fuerza, todo el falo de Jael... la punta de los dedos bajaba hasta los testÃculos y los acariciaba, los aplastaba.. y seguÃa recorriendo todo lo que podÃa metiéndose entre las pierna... Mientras Jael seguÃa lamiendo la otra sandalia, sin saber a qué prestar atención, si mi otro pie en su paquete o la polla de Pedro devorada por mi boca. Me desabrochó la otra sandalia y me lamió toda la planta del pie. Entonces bajé también ese pie y lo restregé por la polla de Jael, mientras que con el otro presionaba en sus testÃculos. Jael seguÃa teniendo la sandalia en la mano y se la llevaba a la nariz para olerla profundamente y pasar la lengua por ella. Pedro mientras tanto estaba en el cielo... empezó a meter su polla en mi boca a fondo... sabÃa que eso me gustaba.. que me la metiera a tope.. hasta notar su vello en mi nariz.. y luego sacarla porque sino podrÃa ahogarme... Y por supuesto, a Pedro también le encantaba... - Vamos Pedroa, chupámela y comémela ... - y dejaba caer un chorro de saliva desde su boca a mi cara - Te gusta que te humille, verdad? - SÃ, hacedme lo que queráis – grité yo presa de la excitación. Coloqué los dos pies, de manera que la polla de Jael, dura y erguida y con la cabeza ya un poco sonrojada, quedara entre ambos... Y empecé a masturbarle con los pies.. Oir el ruido del nylon lo hacÃa aún más excitante... - Sà Pedroa, me encanta... - Jael estaba gozando y se le notaba en la cara de pasión. Mis pies seguÃan subiendo y bajando al unÃsono.. recorriendo todo el falo... primero despacio ... luego mas depirsa... y otra vez despacio, pero apretandola entre las plantas un poco más... y otra vez deprisa... Mientras Pedro tenÃa la polla a punto de reventar... y una chupada más hizo que soltara un primer chorro de semen, potente, a mi cara, pringando mis labios, ojos y mejillas... - oooOOOhhhh Pedroa... qué boca tienes... – Me quedé mirando a Pedro con la cara llena de semen, entonces me cogió un buen montón de pelo para terminar de correrse, envolviendose la polla en mi largo pelo rubio... El semen salió abundantemente.. pringando el pelo y chorreandole la mano... Cogió el pelo y me lo restregó en la cara... - Mira lo que has hecho! uuummm – dijo Pedro y se sentó otra vez al lado de Jael, chupandose los dedos y la mano para limpiarse... Desde luego a Jael le quedaba muy poco.. enseguida un enorme chorro de leche salió empapandome los pies y un poco su camisa ... Restregué los pies por todo la polla de Jael.. sonriendo .. mientras Jael estaba sudando de placer. - Espero que le haya gustado, jefe. - Tienes unos pies espectaculares, Pedroa - dijo Jael incorporandose para darme un beso en los labios. - Ha sido fantastico, Pedroa - dijo Pedro - Ahora, mientras nosotros nos recuperamos un poco, tendrás que prepararte tu un poco, no? Me levanté y Pedro metió la mano en mi entrepierna... estaba empapada. - Veo que por aquà no vas a necesitar ayuda. Túmbate boca abajo aquà en la mesa, vamos a preparar la otra vÃa. Pedroa se tumbó y Jael se incorporó en el sofá para no perderse nada. Pedro desabrochó la pequeña cremallera que tenÃa la prenda que me habÃa regalado, que recorrÃa toda la entrepierna, desde el pubis hasta arriba del trasero. Quedaba mi culito, asà encima de la mesa, como un plato delicioso, de esos que no sabes por donde empezar a comer. Pedro empezó a recorrer toda la raja de mi trasero con un dedo, despacio, notaba como iba recogiendo el sudorcillo que se habÃa acumulado ahÃ.. y me excitó ver como se llevó el dedo a la boca para saborearlo. Lleguó al esfinter anal.. Habitualmente no practico el sexo anal de forma habitual, por lo que Pedro sabÃa que tenÃa que dilatarlo bien... y, la verdad. eso me encantaba. Con un dedo empezó a acariciarme el esfinter, en cÃrculos, echando un buen chorro de saliva en él, y distribuyéndolo bien... Los gemidos salÃa levemente de mi boca - Perdona Jael, puedes seguir un momentito con esto.. tengo que ir a por algunas cosas. – le dijo Pedro a Jael - Uuumm, encantado... debo reconocer que alguna vez he soñado ... despierto .. con esto. Jael empezó a estimular mi agujerito con gran eficiencia,,, con un dedo y luego con dos,,, haciendo cÃrculos y presionando poquito a poco.. metiendo las llemas de los dedos. Mientras tanto, veÃa como Pedro sacaba de un cajón un frasco de lubricante y un dildo fino... Echó un buen chorro de lubricante y Jael le abrió un poco el esfinter para que parte entrara dentro... Los dos empezaron a masajear mi culo.. con dos dedos cada uno, cada vez presionando más, hasta que conseguieron abrirmelo bastante más para echar otro buen chorro de lubricante... entonces Jael empezó a meterme dos dedos, a follarme el culo.. y Pedro se unió con otros dos dedos... haciendomelo los dos a la vez... Yo me movia y jadeaba a su ritmo.. a base de gemidos... estaba como loca... Entonces Jael cogió el dildo y empezó a metérmelo.. despacio... moviendolo en cÃrculos y presionando para que entrara bien... poco a poco el dildo fue deborado por mi culo que ya estaba perfectamente dilatado. - Qué prefieres primero Jael? – dijo Pedro - Su coñito, te concedo el honor de empezar tú por este precioso culo. Jael se sentó en el sofá y yo me levané de la mesa... estaba sudando.. me notaba la cara colorada y ansiosa .. me coloqué sobre la polla erguida de Jael.. sin ninguna dificultad entró en mi coñito.. Jael dió un sonoro gemido y empecñé a cabalgarle metiendo y sacando casi completamente la polla de mi vagina... - Seguro que soy mas eficaz con esto que en escribiendo esas cartas – le dije con pasión - Bueno Pedroa, preparate vamos a emparedarte un poquito. – oà a Pedro que me decÃa Me recoloqué un poco para poner el culito un poco más en pompa, y con la verga de Jael bien metida en mi coño.. Pedro se acercó por detrás y restrególa punta de su polla mi estrecho agujerito.. - Despacio Pedro.. nunca lo he hecho asà - No te preocupes cariño.. tendremos cuidado - Y con una presión lenta pero contÃnua fué metiendo su miembro en mi esfinter.. me dolÃa bastante.. pero el lurbicante ayudó a que cediera. Me la metió hasta la mitad más o menos.. volvió a sacarla y de un nuevo empujón entro completa. - Uuuuyyyy!!! Eso ha dolido... Empezó a follarme despacito el culo -- Ahora ya no me duele -- y Jael también empezó a follarme... -- y ahora mucho menossss!!!! Era uno de mis sueños.. hacer un "sandwich" con dos buenos miembros en mi interior. Tras un rato asi, nos separamos y me puso con las manos en el sofa, y el culo en pompa.. - Vamos Jefe.. su turno. – le dije a Jael mientras sonreia lujuriosa Jael se acercó por detrás y metió su polla completamente en mi culo.. - Ooohh Pedroa.. es una maravilla... que culo tienes!!! Los movimientos de Jael eran fuertes.. me follaba con ganas, y yo no paraba de gemir y gritar.. Pedro debió de decidir que estaba haciendo demasiado ruido y me metió la polla en la boca... Empezó a follarla la boca.. .imaginaros la escena... Yo, excitada como nunca, empecé también a moverme para hacer los embistes de Jael más profundos y terminé corriéndome sonoramente... - AAaaahhh!!!! UUUmmmmmm!!!! Joder!!!! Jael no tardó en correse de nuevo... sacando la polla a media corrida de mi culo, el semen se desparramo por toda la entepierna, goteando en el suelo... SabÃa que Pedro no perdÃa ni un segundo de todo esto... una de las visiones más deliciosas, para el, siempre ha sido un esfinter lleno de semen... No tardó mucho en hacer lo propio en mi boca, descargando todo su semen dentro de mi boca, apretando mi cara para descargarlo directamente en mi garganta... Tragué casi todo aunque una tos me hizo expulsar un chorro... que con la lengua limpié bien... primero la polla de Pedro
y después la de mi jefe... - Gracias Jefe - le dijo sonriendo lasciva Asà terminamos, sentados espatarrados los 3 en el sofa y saboreando un último whisky... Hice una copia de la cinta y se la entregué a Jael... Estoy segura que la relación Jefe - Secretaria serÃa más provechosa a partir de ahora.
|